Nicaragua

Enero: mes clave para materializar El Poder Ciudadano en Nicaragua

Las alcaldías sandinistas tendrán ante sí la tarea histórica de hacer realidad la democracia directa

Redacción Central |

Las alcaldías sandinistas tendrán ante sí la tarea histórica de hacer realidad la democracia directa

Para la población de las 105 alcaldías donde triunfó el sandinismo en los últimos comicios municipales llegó ahora la posibilidad única de participar directamente en el gobierno de su territorio.

Ya allí no habrán las decisiones e imposiciones de una minoría oligárquica, dueña y señora de toda la riqueza, amparada en sus recursos para imponer lo que se hace y como se hace, por supuesto siempre favoreciendo  intereses personales o de clase.

Y es que el Poder Ciudadano, enarbolado como consigna central por el gobierno de Daniel, será instalado en cada una de ellas como  empeño inicial de los nuevos alcaldes.

Los Gobiernos Locales del Poder Ciudadano, tras la toma de posesión de los burgomaestres electos y del gabinete correspondiente, serán guardianes no sólo de la autonomía municipal, sino de la participación popular en las decisiones trascendentales y ello se reconocerá en la primera disposición jurídica de la entidad y posteriormente en la ordenanza municipal correspondiente.

De acuerdo a lo establecido, los Gabinetes del Poder Ciudadano están obligados a escuchar y atender los planteamientos de las cooperativas, gremios, productores, movimientos sociales, comerciantes y organismos no gubernamentales, entre otros, sobre las necesidades locales y las formas de resolverlas.

De esta forma, se convertirá en tarea central de los alcaldes electos por el pueblo la de evaluar y cumplir con los reclamos que llegan desde los barrios y comarcas, los cuales constituyen además de una expresión clara del criterio de la población un aporte inestimable para la realización de un justo y exitoso programa de gobierno a ese nivel.

Todo esto tiene que ir acompañado por el avance en el aspecto organizativo de los propios pobladores, algo indispensable para hacer valer sus opiniones y mejorar su propia calidad de vida.

Así se verá al pueblo, en conjunción con las autoridades sandinistas, determinar la utilización más racional de los recursos, la construcción de las obras que más se necesitan y por supuesto, impidiendo cualquier manifestación de corrupción o mal uso de los fondos pertenecientes a todos.

Este aspecto de la integración popular, en la cual tienen que trabajar duro todos los nicaragüenses de buena voluntad, será la garantía del triunfo revolucionario definitivo para que nunca más retroceda en Nicaragua el reloj de la Historia.

también te puede interesar