Nicaragua Triunfa

En reconciliación, paz y justicia

Entrega de Títulos de Propiedad a Desmovilizados de las armas de la Resistencia Nicaragüense, del Ejército de Nicaragua y del Ministerio de Gobernación, ubicados en El Timal y Los Laureles

Redacción Central |

Entrega de Títulos de Propiedad a Desmovilizados de las armas de la Resistencia Nicaragüense, del Ejército de Nicaragua y del Ministerio de Gobernación, ubicados en El Timal y Los Laureles

Palabras de Nelson Artola

Miembro de la Comisión de Paz

Buenas tardes, hermanos y hermanas [email protected] de las armas de la Resistencia Nicaragüense, del Ejército, del Ministerio de Gobernación; hermanas madres de caídos de la Resistencia, del Ejército y del Ministerio de Gobernación.

Presiden este hermosísimo acto, lleno de fe, de esperanza y futuro, Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, Presidente de la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia; la compañera Yara Pérez, Intendente de la Propiedad; Monseñor Eddy Montenegro, hermano, amigo, luchador incansable, igual que Su Eminencia, por la Paz, por la Reconciliación de todos los nicaragüenses; la Doctora Michelle Rivas, Rectora de la UNICA, acompañante permanente de la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia.

La compañera Cándida Vásquez Estrada, beneficiaria por la Resistencia Nicaragüense; el compañero amigo, hermano, Mario Calderón Betanco, beneficiario también, representante de los Desmovilizados del Ejército; el hermano, amigo, líder, Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra; la compañera Rosario Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía.

Hoy, hermanos y hermanas, es un día lleno de vida, lleno de alegría, lleno de Unidad de la familia nicaragüense, porque no hace mucho tiempo, el 9 de mayo, Eminencia Reverendísima, usted asumió esa gran responsabilidad de seguir construyendo Paz y Reconciliación, al constituirse la Comisión de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia, el 9 de mayo del 2007, bajo el Decreto 252007.

Luego pasamos, por disposición de nuestro Presidente, hermano Daniel, a la constitución del Equipo Interinstitucional, que prácticamente el Comandante puso a disposición todo el Gobierno, todo el Gabinete de Gobierno, para darle fiel cumplimiento a esos Acuerdos de Paz que estaban enterrados y durmiendo el sueño de los justos, porque los Gobiernos de los ricos, así lo hicieron, en contra de los hermanos desmovilizados de las armas.

De esa fecha a este momento, qué hermoso celebrar, a lo largo y ancho de Nicaragua, la conformación de 90 Comisiones Municipales de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia, presididas por Alcaldes, Alcaldesas y hasta por hermanos curas párrocos y pastores evangélicos en toda la geografía nacional, siguiendo el ejemplo de Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo. Toda una familia trabajando, una familia de nicaragüenses trabajando por la Paz y la Reconciliación.

No menos de 200 propiedades, con esa fe de Su Eminencia, con esa gran voluntad de Daniel, han sido resueltas, ¡y que estaban en conflictos…! Prácticamente, Comandante Ortega, compañera Rosario, estas propiedades eran pequeñas zonas de guerra, había muertos, heridos, sangre que corría, porque los Gobiernos anteriores, los gobiernos de los ricos, se dedicaron a mandar a matar prácticamente, a los desmovilizados de las armas, entregando hasta 10 títulos en una sola propiedad.

Se han resuelto 200 propiedades en conflicto, beneficiando a 6 mil familias desmovilizadas de las armas, que gozan de Paz, de Reconciliación y donde impera el Amor, que es lo más importante en este país, en esta familia de desmovilizados de las armas, que ha sido muy sufrida, que fue abandonada.

Hoy, se van a entregar 780 títulos de propiedad en Timal. Timal, que es el símbolo de la Paz, el símbolo del Amor, el símbolo de la armonía, el símbolo del cumplimiento de la palabra de Daniel y de Su Eminencia, Cardenal Miguel Obando y Bravo, para resolver los Acuerdos de Paz que se tienen comprometidos.

21 mil 480 familias desmovilizadas de las armas, a un año de existencia de la Comisión que preside Su Eminencia, el Presidente, nuestro Presidente Daniel, ¡ha cumplido! Porque lo dijo desde un momento, va a haber incremento para dignificar las pensiones de las víctimas de guerra que estaban por el suelo, valían 50 córdobas, 100 córdobas al mes. No valía la pena irlas a traer, se gastaba más yéndolas a traer que lo que recibían.

Hoy, gracias a esa voluntad del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, a la gestión de Su Eminencia, esas pensiones se han multiplicado hasta en un 400%, para darles alivio a las familias víctimas de guerra… y el Presidente lo ha dicho, apenas comienza. Se incrementó en el 2007, se incrementaron en el 2008 y el Presidente ha dicho: seguimos en los próximos años, incrementando las pensiones, para que sean realmente una ayuda a estas familias hermanas, desmovilizadas de las armas. Pensiones que andan por los 3 mil córdobas, después que valían 100 y 150 córdobas.

Hemos logrado trabajar con el Ministerio de Educación, la entrega de 10 mil paquetes escolares, entrega de 5 mil Plan Techo que ya iniciamos la primera etapa, gracias a la gestión de nuestro Presidente Daniel y de Su Eminencia, con el Gobierno de Brasil, ya recibimos el primer paquete de estos 5 mil Plan Techo, que van a beneficiar a 30 mil hermanos de las familias de desmovilizados de las armas.

Ya comenzamos, Comandante Ortega, Su Eminencia nos dijo a qué Municipios teníamos que ir a entregar estas láminas de zinc; ya comenzamos en Juigalpa el viernes pasado, entregando mil láminas de zinc del largo, a 100 familias desmovilizadas de las armas; el sábado estuvimos en Wamblan, a 60 kilómetros de Wiwilí, entregando 1000 láminas de zinc del largo, a 100 familias desmovilizadas de las armas; mañana estaremos en El Rama, entregando 1000 láminas de zinc más a 100 familias desmovilizadas de las armas.

Y esto pica y se extiende, porque la voluntad del Presidente Daniel, es continuar entregando Plan Techo a miles y miles de familias desmovilizadas de las armas. Cada familia recibe 10 láminas de zinc. Hemos construido Paz y Reconciliación.

Para continuar este hermoso acto de Ratificación del Derecho a la Propiedad de las familias campesinas desmovilizadas de las armas, vamos a cederle la palabra a la compañera Yara Pérez, Presidenta Ejecutiva de la Intendencia de la Propiedad.

Palabras de Yara Pérez

Intendente de la Propiedad

Buenas tardes Comandante Daniel Ortega, compañera Rosario, Su Eminencia Cardenal, todos y cada uno de los que nos acompañan, compañeros y compañeras.

El día de hoy, como decía el compañero Nelson Artola es muy importante para nosotros y para ustedes; muy importante porque se hace realidad el sueño de todos, con estos títulos de propiedad. Para aquellos incrédulos que nos atacaban y decían que no íbamos a cumplir… ¡aquí estamos, a menos de 10 meses, cumpliendo con los títulos de propiedad del Timal! Señoras y señores… aquí están esos títulos.

Entregábamos Comandante y compañera, en diciembre pasado, 725 títulos a los desmovilizados de las armas, sobre propiedades que estaban totalmente en problemas legales. Estaban en problemas porque, como decía el compañero Nelson, habían hasta 10 títulos sobre una misma propiedad. Nosotros, como Gobierno, como Estado, como un Gobierno con sensibilidad humana, no vamos a dar de lo mismo, ¡no estamos dando más de lo mismo!

Estamos otorgando Seguridad Jurídica para todas y todos los compañeros en El Timal. No les estamos dando un título que el día de mañana van a tener problemas, porque hay otro título sobre el título que le estamos entregando. Estamos dando un título totalmente limpio, 5 manzanas, una parcela por cada uno de los miembros de la Resistencia, son 5 manzanas para cultivar esas tierras; estamos entregando más de 4 mil manzanas.

También, como lo anunciamos en diciembre, estamos titulando a los asentamientos humanos existentes en El Timal. Los Laureles, un asentamiento de más de 319 familias, hoy, van a recibir sus títulos, tienen años de habitar esas propiedades, años de vivir ahí, con esa incertidumbre, con esa inseguridad jurídica, que ningún Gobierno se había preocupado por [email protected] ustedes, por los pobres, por el pueblo, simplemente no los tomaban ni siquiera en cuenta.

Nosotros, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, es un Gobierno con sensibilidad humana, es un Gobierno del pueblo, porque todos somos del pueblo, somos parte del pueblo, no pertenecemos a la oligarquía, y como parte del pueblo sabemos las necesidades del pueblo, porque venimos del pueblo y venimos a trabajar para el pueblo.

Es por eso que hoy en día, estamos entregando más de 780 títulos, Comandante, que van a ser entregados ya, y aquí le hago seña de los títulos que están entregándose para todos, como les decía antes, incrédulos del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional.

No sólo estamos titulando Timal; les estamos dando también Seguridad Jurídica a todos los desmovilizados de las armas. Hemos entrado a más de 200 fincas en el norte y centro del país; propiedades como El Rama, Nueva Guinea, Boaco, Juigalpa, Matagalpa, donde estaban los desmovilizados, y eran realmente campos de batalla. Hoy, queremos que se conviertan en campos de producción, ¡no queremos más campos de batalla! no queremos más que nuestros campesinos se vivan matando por un lote de terreno.

Queremos que esos campesinos se dediquen a producir la tierra; tenemos tierras muy ricas, muy productivas, y es necesario que ya empecemos a trabajar en ellas, para hacer producir nuestro país. Es por eso, que nuestro Comandante nos ha ordenado y nos ha dicho que legalicemos, de una vez por todas, estas propiedades.

Ya hemos resuelto 200 conflictos, 200 propiedades que estaban en conflicto, y más de 6 mil familias que les hemos dado esa Seguridad Jurídica y que ya no son propiedades en conflicto, ya son campos de Paz, campos de producción que, por medio de la Comisión de Paz y Verificación, esa Comisión que nuestro Comandante Daniel, nuestro Gobierno de Reconciliación creó en mayo del año pasado, está dando frutos… estos son los frutos compañ[email protected], y este es nuestro Gobierno, el Gobierno de los pobres y el Gobierno del Pueblo. Muchas gracias.

Palabras de Nelson Artola

Vamos a darle la palabra a la compañera Cándida Vásquez Estrada, representante genuina de la mujer campesina, de la Resistencia, beneficiaria de estos títulos de derecho de propiedad.

Palabras de Cándida Vásquez Estrada

Representante de la Resistencia Nicaragüense

Beneficiaria de Título de Propiedad

Buenas tardes, en nombre de toda la Resistencia Nicaragüense, desmovilizados de las armas, al Comandante Presidente Daniel Ortega Saavedra, Rosario Murillo; Su Eminencia, Cardenal Miguel Obando y Bravo; a la Intendente de la Propiedad, Yara Pérez y demás que nos acompañan.

En nombre de toda la Resistencia Nicaragüense les doy la bienvenida a todos y darle gracias primeramente a Dios, por darnos este sueño que hemos tenido desde hace 18 años. Lo que en 18 años los Gobiernos anteriores que tuvimos no hicieron nada por nosotros, hoy, el Presidente está cumpliendo con nuestros derechos que nosotros reclamamos.

Fuimos desmovilizados de la Resistencia Nicaragüense, lo mismo que los del Ejército, y nosotros pusimos nuestras armas en cambio de una parcela y una vivienda digna. Hoy, le doy gracias al Comandante Daniel Ortega, también le doy gracias a la Comisión que ha estado al frente de nosotros, gestionando para que estos sueños se hagan realidad.

Le doy gracias también, especialmente al Comandante Julio César Blandón, conocido cariñosamente como el Comandante Kaliman y a su equipo de trabajo. Le doy la mayor gracias ya que hubo tanto tiempo que estuvimos en 18 años en esas demandas de tierra, y hasta hoy, nuestro sueño se nos está haciendo realidad por nuestro Comandante Daniel Ortega Saavedra y su equipo de trabajo, que ha gestionado con todo interés para darnos cumplimiento a nuestras demandas de tierras.

También, quiero aprovechar para decirle al Comandante que no sólo somos nosotros los que estamos acá demandando, sino que hay gente más atrás que están en el mismo problema en que nosotros estuvimos hace 18 años aquí en El Timal.

Quiero agradecer al Cardenal Miguel Obando y Bravo, porque fue el que llevó a cabo la Reconciliación y Unidad, para que nosotros tuviéramos a alguien que nos guiara en estas demandas de tierra y, en nombre de todos los desmovilizados de la Resistencia, pido un fuerte aplauso para el Comandante Daniel Ortega, para la Comisión que estuvo al frente de nosotros, y especialmente al Comandante Kaliman, el Comandante Max y su equipo de trabajo que los acompañaron. Muchas gracias.

Palabras de Nelson Artola

Gracias compañera Cándida Vásquez. Tendremos las palabras de Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Miguel Obando y Bravo, Presidente de la Comisión Nacional de Verificación, Reconciliación, Paz y Justicia… ¡el Campeón de la Paz y de la Reconciliación, Su Eminencia!

Palabras de Su Eminencia

Cardenal Miguel Obando y Bravo

Señor Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra y señora Rosario Murillo; señores miembros del equipo interinstitucional, señores miembros firmantes de los Acuerdos de Paz, damas y caballeros de los medios de comunicación, hermanos todos en Cristo, Nuestro Señor.

En cierta ocasión leía que el pintor Rubens, un pintor destacado, estaba pintando un cuadro, se le acercó un alquimista y le dijo: «dispénsame que te interrumpa, yo he encontrado una fórmula especial que puedo convertir el hierro en oro.» Rubens dejó de pintar, fijó su mirada en el alquimista y le dijo: «Mira, lo que tocan mis pinceles, estos pinceles que yo uso, llenos de amor, eso se transforma en oro…»

Yo creo que el hombre que trabaja, hombres y mujeres que trabajan buscando el bien de nuestros semejantes, sobre todo de los más pobres, son pinceles rubenianos que todo lo transforman en oro. Yo tengo que felicitar al señor Presidente y a la señora Rosario Murillo, por la idea de formar la Comisión de Verificación, Reconciliación, Justicia y Paz; felicitar al equipo interinstitucional, al equipo de apoyo, por la labor que han realizado.

Veo que se ha progresado, aquí se hablaba con hechos, de lo que se está haciendo. Esto es fruto de un equipo que trabaja lleno de amor; creo que ellos podrían exclamar con San Pablo, que decía: «yo he tenido peligro de río, peligro de serpiente, peligro de ser asaltado…» Ellos han trabajado duramente, sobre todo, soportando la lluvia, el lodo, las corrientes, con peligro tal vez de ser llevado por las corrientes fuertes, buscando el bien de sus semejantes.

Yo les he dicho que en la tarde de la vida, vamos a ser juzgados no por los títulos que se tiene, no importa que seas doctor, ingeniero, especialista en sistemas, todos los títulos que se pueden tener… a la hora de la muerte vamos a ser juzgados por el amor, cómo hemos ayudado al prójimo, sobre todo, a la gente que es más pobre.

A mí me preocupaban los conflictos que había en El Timal, según me contaban, muertos, heridos, macheteados, pero me causa alegría el trabajo que ha realizado el equipo; esto viene a traer la concordia y la paz, al mismo tiempo que se les da las 5 manzanas, servirá todo esto para que los nicaragüenses nos amemos, pensemos que somos hermanos y debemos respetarnos.

Creo que este trabajo que se está realizando, construye la Paz. La Paz no es nunca algo adquirido de una vez para siempre, sino que es preciso irla construyendo y edificando cada día. Como además la voluntad humana es frágil y está herida por el pecado, el mantenimiento de la Paz requiere que cada uno se esfuerce constantemente por dominar sus pasiones, y exige en la autoridad legítima, de una constante vigilancia.

La Paz terrestre, mis buenos hermanos, nace del Amor al prójimo y es como la imagen y el efecto de aquella Paz de Cristo que procede de Dios Padre. En efecto, el mismo Hijo Encarnado, Príncipe de la Paz, ha reconciliado por su Cruz a todos los hombres con Dios, reconstruyendo la unidad de todos en un sólo pueblo y en un sólo cuerpo. Creo que el trabajo que han realizado ayuda a construir la Paz.

Naturalmente, creo que en este trabajo, yo como cristiano, como católico, creo que el Divino Espíritu ha jugado un papel importante, y creo que tenemos que invocar ese Divino Espíritu. Salomón, cuando llegó a ser Rey, decía: «soy joven, me toca gobernar un pueblo difícil…» entonces pidió la Luz de lo Alto, y Salomón fue brillante.

«Decidí tomar, decía Salomón, la Sabiduría como compañera de mi vida, sabiendo que sería mí consejera en los días felices y mi aliento en las preocupaciones y penas. Gracias a ella, decía, alcanzaré prestigio entre la muchedumbre y aunque joven, honor ante los ancianos; en el Tribunal, me mostraré agudo y los poderosos al verme quedarán admirados. Si callo, esperarán; si hablo, prestarán atención; si prolongo mi discurso, pondrán la mano en la boca; por ella conseguiré la inmortalidad y dejaré un recuerdo eterno a los que me sucedan.»

Invoquemos siempre esa Sabiduría, sobre todo en estos días que estamos ya acercándonos a las elecciones de Alcalde, invocad el Divino Espíritu, para que obremos con responsabilidad, pensando que todos somos hermanos en Cristo y hemos sido redimidos con Su Sangre, y Él vino a derribar el muro que separaba a los dos pueblos.

Cristo, creo que ve bien este trabajo que ustedes han realizado por el pobre, y ojalá que nos preparemos a votar con seriedad, con madurez, eligiendo Alcaldes que se interesen por su Municipio, pero que tengan un amor preferencial por los pobres. Gracias.

Palabras de Daniel

Gracias, Eminencia, por sus palabras y sobre todo, por su compromiso; un compromiso que viene desde sus orígenes. Su Eminencia, el Cardenal Miguel Obando, viene de los pobres, nació de una familia pobre y ha dedicado su vida, como Cristo lo manda, a servir a los pobres.

Este recinto, es un recinto donde generalmente la mayor parte del tiempo, se realizan eventos, en los que se reúnen empresarios, se reúnen familias a celebrar alguna fecha y, en esta ocasión, este salón tiene olor de pueblo, olor de [email protected], olor de [email protected] ¡el olor del pueblo!

He estado observando cómo en la medida que el evento se viene desarrollando, se van incorporando más hermanos y más hermanas al mismo; se han venido sumando cada vez más hermanos y más hermanos, yo los veo que buscan sillas y les cuesta localizarlas para poder sentarse.

Es la fe, la fe en la acción de esta Comisión, en las obras que esta Comisión viene ejecutando. Eso es lo que los reúne esta tarde, eso es lo que los convoca a ustedes; si no hubiera fe en la Comisión, no estarían aquí reunidos; si la Comisión no tuviera resultados, este enorme salón estaría totalmente vacío. Pero, está lleno de fe, está lleno de esperanza, está lleno de certeza de que cumpliéndoles a ustedes, hermanos campesinos, le estamos cumpliendo a Dios. Cumplirle al pueblo, cumplirles a los pobres, es cumplirle a Dios.

Recientemente, hemos entregado viviendas y vamos a continuar haciéndolo. Ese es el sueño para las familias que viven en las ciudades; el sueño de una familia pobre, de una familia que tiene que estar pagando el alquiler, mes a mes; que si se retrasó en el pago del alquiler, ya está con el riesgo de que la lancen a la calle con todos los muchachos, los niños y con todos los enseres.

El sueño de esa familia es tener una casita; el sueño del campesino es tener una finquita… los pobres tienen derecho de soñar; los pobres tienen derecho a una casita, en los asentamientos de nuestras ciudades; los pobres tienen derecho a una finquita también, en el campo.

Una finquita ¿para qué? para producir alimentos. ¿Para qué quiere una finquita o una finca pequeña o mediana, un campesino, una cooperativa? La quieren para producir alimentos, para producir frijoles, maíz, para desarrollar la ganadería de carne o de leche, para criar cerdos, pollos.

Producir alimentos para las familias campesinas y para las familias de las ciudades, de los pueblos, de las comunidades, que no están directamente en la actividad agrícola. No podríamos imaginarnos a Nicaragua sin la producción de alimentos en el campo; ningún nicaragüense podría sobrevivir sin los alimentos, sin el pan nuestro de cada día.

Nosotros, lo que estamos haciendo es cumpliendo con un deber; cumpliendo con un derecho, que es de ustedes, el derecho a la tierra. La tierra debe ser ¿para quién? para quien la trabaja, eso es lo ideal, que la tierra esté en manos de quien la trabaja, de quien la produce, el que ama la tierra.

Tenemos que seguir desarrollando estos programas desde esta Comisión, porque podríamos decir que esto no es más que una primera etapa de esta Comisión, en un tiempo récord… ¡fíjense bien! Era muy difícil que estos problemas se resolvieran en medio de la guerra, era mucho más fácil que se resolvieran terminada la guerra. Y, del año 1990 al  2006, pasaron 16 años, y más bien, los problemas se multiplicaron. Esto, dicho por ustedes mismos.

Esto lo encontraba y lo he encontrado, cuando me he desplazado a las comunidades al interior de nuestro país, y familias campesinas que me dicen que son desmovilizados, que tienen el título, pero la propiedad está en manos de otras personas. En algunos casos, están con el título y sin la propiedad, en otros casos han estado enfrentándose, o sea, ha estado corriendo la sangre de hermanos campesinos durante todos estos años, disputándose una finquita o disputándose entre varios grupos, varias finquitas.

¡Cuántos muertos ha habido! ¡Decenas de muertos ha habido! en diferentes puntos de nuestro país. Sangre de campesinos derramada por los mismos campesinos, por falta de una respuesta de parte del Gobierno, de parte del Estado ¡eso no puede ser posible! En Nicaragua no se puede seguir derramando sangre de hermanos, y la solución es ésta.

Viendo estos resultados, escuchando estos resultados, donde esta tarde les van a ser entregados los títulos, después que termine estas palabras… viendo los resultados, le damos gracias a Dios y le damos gracias a Su Eminencia  que aceptó el reto, el desafío, de asumir la Presidencia de esta Comisión. Porque algunos decían, ¿para qué si ya no hay guerra? Parece que no leían los periódicos, no escuchaban la radio o no escuchaban a las familias, que constantemente estaban poniendo las denuncias de los muertos, en los diferentes territorios.

¡Claro que había ahí una guerrita! Una guerrita en múltiples municipios, donde estaban muriendo decenas de hermanos campesinos, familias enteras asesinadas, y miles de campesinos simplemente con su título y sin la propiedad; y otros, sin propiedad y sin título.

Les decía que esta es la primera etapa y estamos viendo resultados en un tiempo récord, porque esta Comisión no tiene todavía los 2 años ¡y ya estamos viendo los resultados! Vamos a continuar trabajando para que, donde todavía existen algunos conflictos de propiedad, porque todavía existen unos cuantos, ¡que no se derrame una sola gota de sangre!

Y que tengan la paciencia… si han esperado 16 años, tengan la paciencia, a tomar contacto con la Comisión; que la Comisión tome contacto con ustedes en el terreno, allí plantean el problema y tendrán la respuesta para que, definitivamente, los campesinos pobres de nuestro país, puedan ser dueños de su propiedad, puedan ser dueños de su finquita pequeña o mediana, u organizarse en cooperativas.

Y el campesino pequeño, a buscar cómo mejorar, es lógico que quiera progresar el campesino pequeño y que pueda gozar de crédito, porque ese es otro problema, si no hay título es más difícil conseguirle crédito, financiamiento. Crédito con intereses justos, que ahora es posible también obtener créditos con intereses justos, porque tenemos instrumentos de créditos que estamos utilizando para otorgar el crédito a un interés anual que no puede pasar del 8%. No hay ninguna operadora de crédito, ningún banco en Nicaragua que les entregue a los campesinos el crédito con esos intereses.

Igualmente, poder dotarlos de implementos agrícolas, es decir, la entrega de la tierra tiene que venir después acompañada de una política de crédito, de una política de mecanización; que puedan contar con implementos agrícolas para trabajar de mejor manera la tierra; de una política que les permita acceder a los fertilizantes, para que la productividad sea mucho mayor, porque, mercado para los productos agroalimentarios existe en Nicaragua, en Centroamérica, en América Latina, en El Caribe y en el mundo.

Todo lo que produzca Nicaragua lo producimos para garantizar los alimentos de todos los nicaragüenses y también para exportar, y lograr captar divisas y con esas divisas poder importar, implementos agrícolas, maquinarias agrícolas y todo lo que sea necesario.

Estos programas tienen que ser programas integrales, en primer lugar, la tierra, porque sin ella, no hay ninguna casita, se necesitan por lo menos las láminas de zinc para que, buscando ahí mismo madera, levantar la casita, no con techo de plástico, sino con techo de zinc.

Después de la casita se necesita también el crédito, y el acompañamiento tecnológico para que el campesino produzca con mayor eficiencia. Créditos, tecnología, es decir, estar al día en el conocimiento del desarrollo agrícola en el mundo, y el campesino nicaragüense es un experto y tiene una gran facilidad para ponerse al día, con todo lo que son los conocimientos de la agricultura, de la ganadería de carne y de leche, y reforestar esas finquitas. Eso es importante, cada finquita irla reforestando, porque es la manera de garantizar también, mejores condiciones, tierras más aptas, más fértiles, para la producción y para la vida misma de la familia.

Este es nuestro empeño… lograr que los campesinos, en todo nuestro país, en toda Nicaragua, no solamente ustedes, hermanos, que vienen de esa lucha terrible que vivimos los nicaragüenses, sino que también aquellos campesinos que no son desmovilizados, pero que se encuentran en la extrema pobreza y quieren tener su finquita para trabajarla. Ese campesino también tendrá su finquita, ese campesino también tendrá su crédito, ese campesino tendrá también el respaldo de su Gobierno.

Porque nosotros no estamos interesados en que unos pocos sean los dueños de las tierras, ¡está bien! hay grandes empresarios en el sector agropecuario, en la agricultura, en la ganadería, hay grandes empresarios que tienen miles de manzanas, ¡está bien, están en su derecho! Se les respeta.

Pero ¿qué está mal? Está mal que tengamos miles de campesinos que no tienen su finquita, ¡eso está mal! Por eso es que tenemos que luchar para hacer más grande el banco de tierras. Con la compañera Yara, con la Intendencia de la Propiedad, ir buscando más tierras para tener un banco de tierras disponibles en otros lugares, en otros sitios y poder, de esa manera, darle respuesta a las demandas de todos los campesinos.

El futuro de Nicaragua está en las fuerzas productivas de nuestro país, y ¿dónde están estas fuerzas productivas? Están en el campo.  Y hay que llevar ahí también la escuela, el centro de salud y el puesto de salud, es decir, tiene que haber un programa integral dirigido hacia el campo, y es lo que estamos procurando desde este Gobierno de ustedes, hermanos y hermanas [email protected]

Al felicitar a la Comisión por estos logros, igualmente, queremos felicitarlos a todos ustedes, que han tenido la paciencia, ¡una gran paciencia para esperar 16 años, 17 años, casi 18 años! ¡No es fácil esperar tanto tiempo! No es cualquiera el que tiene esa paciencia, pero gracias a Dios estamos cumpliendo ¡y seguiremos cumpliendo!

¡Que viva la Comisión de Reconciliación, Justicia y Paz!

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