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La Celac debe hacer sentir más su voz

La IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños cerró en Quito con el compromiso de profundizar en la integración regional a partir del trabajo mancomunado de sus miembros. República Dominicana asume presidencia pro-témpore hasta 2017

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IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños | TeleSurTV

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Con la unidad y la integración como premisa, Jefes de Estado y de Gobierno así como otros altos representantes de las 33 naciones que conforman la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), expresaron sus ideas durante el cierre de la IV Cumbre en Quito, Ecuador.

En la sesión se ratificaron 20 documentos y declaraciones especiales que incluyeron temas como la erradicación del hambre y la seguridad alimentaria, el Centenario del paso a la inmortalidad del poeta nicaragüense Rubén Darío, la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, el apoyo a la recuperación de las Islas Malvinas por Argentina, la devolución de la ilegal Base Naval de Guantánamo de Estados Unidos a Cuba, la reestructuración de la deuda soberana y el apoyo al proceso de paz en Colombia, entre otros.

“Con tantas declaraciones ya cambiamos el mundo”, bromeó el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, quien fungió como presidente Pro Témpore de la Celac, distinción que fue entregada a República Dominicana en la figura de su Jefe de Estado, Danilo Medina.

En este sentido, Correa se refería a que la Celac debe hacer sentir más su voz, y ejemplificó que “los países que se creen árbitros del bien y del mal, como Estados Unidos, que todos los años hace un reporte sobre derechos humanos desde el Departamento de Estado en nuestra región, deberían recibir de vuelta una evaluación similar por parte de la Celac”.

Al recibir la presidencia pro témpore Danilo Medina felicitó a Correa y su equipo por la organización del evento, y agradeció a todos los mandatarios presentes.

Reconoció la labor del presidente Correa al frente de la Celac, y estimó profundamente la confianza depositada en su país para asumir la presidencia pro témpore durante el año.

Han sido muchos los esfuerzos llevados a cabo en nuestro hemisferio para lograr la tan anhelada integración, destacó el mandatario. Todavía tenemos mucho camino por recorrer y República Dominicana está comprometida a hacer sus mayores esfuerzos en este sentido, acotó.

Dijo que este 2016 será un año de muchos desafíos, especialmente para América Latina y el Caribe, que solo la política podrá resolver. “Solo existe una salida, la que nos ofrece la política. Más que nunca el mundo nos pide una salida política y esta no vendrá dada por los mismos métodos y caminos, abundó el presidente dominicano. Por eso la Celac debe sentirse fuerte, creativa, para buscar respuestas”, agregó.

Tenemos el desafío de reorientar este foro, prosiguió Medina. La Celac nació con el espíritu de ser la voz de esta región del mundo. Y este foro ha sabido tener una mirada diferente, donde hemos elevado los intereses particulares por el bienestar del pueblo. Ahora es el momento de reflexionar sobre los próximos pasos, que necesitan más que nunca esa visión innovadora y única de nuestra comunidad.

A pesar de los grandes avances como región, continuó Medina, es urgente buscar respuesta para nuestros problemas y ayudar a abrir nuevos caminos para el mundo.

El presidente dominicano estimó que es necesaria una mayor coordinación para poner en marcha los objetivos de desarrollo sostenible y la Agenda 2030 aprobada en la ONU recientemente.

El desafío de la vivienda llama además a analizar cómo construir ciudades sostenibles e incluyentes, continuó Medina.

Estimó que es necesario redefinir la manera en que se aborda el problema del narcotráfico. Urge que en el marco de la ONU se incluyan políticas centradas en el ser humano para la reducción de la oferta y la demanda de drogas, sentenció.

Medina indicó que se deben buscar más oportunidades para los jóvenes en nuestra región, donde muchos son considerados como la generación “nini” (ni estudia ni trabaja), la que debemos convertir en la generación “sísí”.

“Pueden confiar en que la República Dominicana mostrará la mayor proactividad y voluntad política para hacer avanzar este mecanismo. Cuenten con un miembro activo y decidido a trabajar por una colaboración política, económica, social y cultural de nuestras naciones”, finalizó el presidente.

Igualdad de género debe ser prioritaria

La discusión fue abierta por el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, quien propuso que en el programa de la Agenda 2030 de la ONU se incorpore de forma prioritaria la igualdad de género como un tema integracionista.

Solís explicó los esfuerzos hechos por su país en la preparación, educación e incorporación al trabajo de miles de mujeres, especialmente las jóvenes, que son doblemente discriminadas en los temas de desarrollo, aseguró.

Más adelante, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, saludó los esfuerzos por consolidar a la Celac, al señalar que nuestras repúblicas nacieron de un solo esfuerzo y como un solo pueblo, dijo.

La Celac, dijo, es un gran reencuentro ante las batallas tremendas contra modelos que pretenden imponerse para nuevamente saquear a nuestra región.

La Celac está en días de consolidación, comienza a ser una comunidad entre iguales, señaló Maduro, y apuntó que hemos venido fundando el proceso de integración. Dijo que en momentos de bonanza económica nuestros países fueron capaces de desarrollar políticas de beneficio para nuestros pueblos. Ahora, que es la época de la no bonanza, están a prueba los modelos en favor de nuestros pueblos.

Maduro explicó que su país atraviesa una compleja situación económica, ya que los altos precios petroleros sirvieron para hacer una transformación social, pero también reafirmaron la dependencia del modelo rentista petrolero.

Venezuela invirtió el 62 por ciento de los ingresos del petróleo en el desarrollo social de la educación, de la vivienda, de la infraestructura, de las misiones, de la vida de nuestro pueblo, lo que permitió reducir la pobreza de más del 50 por ciento a por debajo del 20 por ciento cerrando el año pasado, destacó. Y resaltó que la pobreza extrema, la crítica, bajó al 4.7 por ciento, cuando en 2015 tuvimos una reducción del 70 por ciento de los ingresos.

Logramos avanzar a pesar de las tormentas y los avatares, recalcó. Detalló los índices de protección a los más ancianos y en la distribución justa de los ingresos y las riquezas.

A juicio del mandatario venezolano, este año el esfuerzo debería centrase en el tema económico y hacer un plan táctico anticrisis en Nuestramérica para “impactar en el sistema de complementariedad y solidaridad entre nosotros”.

Maduro defendió una posición común de exigir al gobierno de Estados Unidos que desmonte la persecución económica contra Cuba, y le ratificó al presidente Juan Manuel Santos toda la voluntad para seguir construyendo la paz en Colombia, porque la paz en Colombia es la paz en la América del Sur, la paz en Venezuela, acentuó.

Expresó además el acompañamiento solidario al pueblo de Haití, que seguramente tomará el camino del diálogo ante el conflicto que ha incubado en los últimos días, dijo.

Venezuela, acosada por los factores del poder imperial, agradece el apoyo para que el gobierno de Estados Unidos derogue el decreto contra el pueblo de Bolívar, señaló Maduro. “Hemos aprendido a unirnos y a respetarnos en la diversidad de los que somos y de lo que hemos sido. Hay que cuidar celosamente esa unidad”, sentenció.

Al respecto, el vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel, recordó que desde la creación de la Celac “se han multiplicado los desafíos y peligros para la América Latina y el Caribe derivados de una situación política y económica internacional cada vez más compleja e inestable. De ahí que actuar unidos y cohesionados, respetando nuestra diversidad y nuestras diferencias, constituya una necesidad ineludible”.

Es por eso, dijo Díaz-Canel, que “la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, suscrita solemnemente en La Habana el 29 de enero de 2014, nos compromete a respetar el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural; a solucionar pacíficamente nuestras diferencias, y a no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de otros Estados”.

“Cuba cree en la cooperación, la solidaridad y la necesidad de la acción colectiva sin egoísmos ni intransigencias. Tenemos en la Celac los principios y mecanismos para lograrlo”, puntualizó.

Otra intervención importante correspondió al presidente boliviano, Evo Morales, quien llamó a preservar la paz en la región.

El primer presidente indígena latinoamericano recordó que en las reuniones regionales donde se comenzó a gestar la Celac, participaron presidentes tan grandes como Luis Inacio Lula da Silva, de Brasil, Néstor Kirchner, de Argentina y el eterno líder bolivariano, Hugo Chávez. “Todos comentaban con mucho entusiasmo que había que fundar una organización latinoamericana y caribeña para librarnos de la dominación imperial”, dijo Evo.

Ese, dijo, es el principal objetivo de la Celac, “una región sin Estados Unidos y liberados de toda dominación hegemónica”.

Ejemplificó que su país hace una década vivía en una democracia neoliberal y colonial que lo ubicaba como el último de Suramérica en cuanto a desarrollo.

Hoy, afirmó, la realidad es distinta. “Tuvimos que hacer profundos cambios. Ya no domina la embajada norteamericana en materia política ni el Fondo Monetario Internacional en la parte económica. Pasamos el Estado nacional a un Estado plurinacional donde todos tenemos los mismos derechos. Hemos cambiado la política de estado y hecho muchas reformas a la constitución pero con el apoyo del pueblo”.

Construcción de consensos y paz, una necesidad

Para el presidente de México, Enrique Peña Nieto, la Celac debe contribuir en la construcción de consensos, algo que ya viene logrando por el intercambio de experiencias políticas entre nuestros pueblos.

Peña Nieto destacó su trabajo al frente de un país que quiere ser más influyente y garantizar una mejor calidad de vida para sus ciudadanos.

Mencionó la ampliación de la calidad de vida a partir de programas como la cruzada nacional contra el hambre, que beneficia a millones de mexicanos o el programa “Prospera” con más de 6 millones de beneficiarios.

“Celac es emblema de solidaridad de nuestros pueblos”, expresó el mandatario mexicano.

Asimismo, felicitó el proceso de paz en Colombia.

Sobre este tema el presidente Juan Manuel Santos aseveró que la austeridad inteligente le ha permitido al país salir de una guerra sangrienta que no lo ha afectado a Colombia, sino a toda la región.

Santos se refirió al tema de la desigualdad y la pobreza en el continente, que el año pasado no logró crecer positivamente en sus economías.

Tenemos que poner en marcha políticas que protejan a quienes más sufran en las crisis, consideró Santos.

Nuestro gran reto, aseguró, es evitar al máximo echar para atrás, de ahí las políticas focalizadas, en lo que señaló la inflación, quizás uno de los impuestos más regresivos, porque roba a quienes viven solo de un ingreso y beneficia a los ricos.

En la voz de Chile, la presidenta Michelle Bachelet expresó que este mecanismo tiene el valor de reunir a los países de la región, y llamó a aprovechar este contexto para exigir con voz propia el enfrentamiento a los retos globales, a la vez de propiciar el diálogo con los países más poderosos.

“La región necesita ponderar la convergencia en medio de la diversidad. Debemos, dijo, integrarnos mucho más y superar las ideas diferentes. Chile, en este foro, orienta su participación de modo no excluyente”, afirmó la mandataria.

Jimmy Morales, presidente de Guatemala, explicó que la Celac debe sumar esfuerzos para promover el desarrollo sostenible y la inclusión social de los pueblos de la región.

El presidente, que ascendió al poder en Guatemala hace pocos días, detalló que el fortalecimiento de la economía y la lucha contra la corrupción serán prioridad de su Gobierno.

Hambre Cero en 2030

Ralph Gonsalves, primer ministro de San Vicente y las Granadinas, expresó que la Celac es la confluencia de dos comunidades de Estados, unos continentales y otros isleños. “Hablamos de una unión de personas, más que de una comunidad de Estados. Si hablamos del vínculo de las personas tenemos que identificar lo que vamos a hacer con las personas y veo cuatro elementos críticos: transporte, turismo, comercio y tecnología. Por supuesto añadimos el cambio climático y la preparación para desastres, por los retos crecientes que en nuestros países, especialmente los de la civilización caribeña, afrontamos diariamente”, afirmó.

Gonsalves proclamó el apoyo de su país a la Declaración política y expresó su confianza en que, “si seguimos fielmente la Declaración política y el Plan de acción, vamos a hacer un buen progreso”.

Empero, consideró que dentro de lo escrito debe darse prioridad al enfrentamiento a la pobreza y al hambre.

“Dentro de los Objetivos de desarrollo sustentable, en la ONU tenemos que ir a cero hambre para el año 2030. Hay otros países en el mundo que no tienen nuestra base. Podemos ir a hambre cero de forma más rápida. Debemos decidir llegar a hambre cero en menos de 15 años”, señaló para agregar luego que si podemos trabajar en este sentido, habremos logrado algo absolutamente sorprendente.

Una plataforma para solucionar problemas

Juan Carlos Varela, presidente de Panamá, consideró en su intervención que el multilateralismo es esencial para la región, y será esta la vía para enfrentar los desafíos y solucionar los problemas.

El mandatario panameño abordó el tema migratorio, donde destacó que “todos los gobiernos tienen el deber y la responsabilidad de darle un trato digno y una asistencia humanitaria adecuada a los migrantes”. Además exhortó a trabajar en los problemas que llevan a las personas a abandonar su país y a potenciar en el desarrollo de una zona de libre circulación de bienes y personas en el continente.

Entretanto el vicepresidente de El Salvador, Oscar Ortiz, expresó que para su nación y Gobierno no hay nada más importante que trabajar por una economía fuerte con empleos dignos, lo cual requiere visión de los sectores público y privado.

Comentó que para El Salvador el tema de la inseguridad se ha vuelto transversal y hay que abordarlo desde una visión integral, con la prevención como premisa.

El vicepresidente salvadoreño refirió que si bien su Gobierno aprecia el esfuerzo como país en el marco de la integración centroamericana, es necesario ir más allá. Por ello, aseguró, la Celac es el mecanismo ideal por su liderazgo.

Otro vicepresidente, el uruguayo Raúl Sendic, subrayo que debemos cuidar lo que hemos construido. Sendic aseguró que la construcción de la integración se hace a partir de avanzar sobre las coincidencias.
ros/ale

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