Internacionales

Tribunal Supremo de Brasil redefine reglas de impeachment contra Dilma Rousseff

Por votación mayoritaria, la máxima instancia judicial brasileña vuelve atrás el iniciado proceso de enjuiciamiento de la presidenta y dicta nuevas reglas de juego

Redacción Central |

La Corte Suprema de Brasil dispuso este jueves que la Cámara de Diputados reinicie el proceso de enjuiciamiento de la presidenta Dilma Rousseff y redefinió las reglas del procedimiento.

Por ocho votos a tres, decidió que el Senado, donde el gobierno cuenta con mayor apoyo político que en la Cámara de Diputados, tenga la palabra final para admitir o no la celebración de ese juicio contra Rousseff.

Asimismo, anuló la comisión especial de mayoría opositora elegida la semana pasada en la Cámara baja por voto secreto, y pidió reiniciar el proceso mediante votación abierta.

El trámite contra Rousseff, autorizado a principios de mes por el presidente de  la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, fue suspendido la semana pasada por la Corte Suprema después de la polémica elección de la comisión legislativa.

Como la votación se realizó de forma secreta y resultó favorable a la oposición,  los partidos aliados con el gobierno recurrieron a la Corte para frenar el proceso.

La decisión del Supremo Tribunal Federal asesta un golpe a Cunha, a quien la fiscalía acusa de corrupción en el marco del megafraude a Petrobras, y quiere expulsar del Congreso. Analistas estiman que sus días en el Congreso están contados.

Cunha, del Partido Socialdemócrata, aceptó el pedido de impeachment y lideró la formación de la comisión legislativa opositora electa por voto secreto, es investigado por la Fiscalía y sus colegas en la Cámara por supuestamente esconder millones de dólares provenientes de sobornos en cuentas suizas.

Con la decisión de este jueves, el parlamento debe volver atrás y volver a elegir a los miembros de la comisión de empeachment que dará los primeros pasos para  destituir o no a la presidenta, proceso que continuará la Cámara de Diputados y el Senado también deberá votar si admite o no el juicio contra la mandataria.

Reelecta en 2014 al frente del mayor país de Sudamérica, Rousseff es acusada por juristas y opositores de aumentar los gastos del Estado sin permiso previo del  Congreso y de tapar agujeros del presupuesto con préstamos de bancos estatales. Dilma rechaza las denuncias y afirma que no cometió delito alguno.

«El gobierno reconoce sus dificultades políticas, jurídicas y económicas. Pero en ningún caso éstas justifican un proceso de destitución de la  presidenta», dijo este jueves Edinho Silva, ministro portavoz de Rousseff, durante un encuentro con periodistas en Rio de Janeiro.
mem/mau

también te puede interesar