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Dilma rechaza juicio político “contra el mandato democráticamente concedido”

Hondo malestar en la clase política brasileña a causa de la decisión del presidente de la Cámara de autorizar la impugnación de la primera mandataria

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff | telesurtv.net

Redacción Central |

La presidenta de Brasil , Dilma Rousseff, confió al pueblo brasileño que recibió “con indignación” la decisión del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, del Partido del Movimiento Democrático (PMDB), de la coalición de gobierno,  de autorizar un juicio político “contra el mandato democráticamente concedido por el pueblo».

Por cadena nacional de radio y televisión, Rousseff  rechazó por inconsistentes los argumentos para ese procesamiento, ya que “’no existe acto ilícito alguno” que se le pueda atribuir.

Cunha anunció haber autorizado la apertura del juicio político contra Rousseff por supuestas maniobras fiscales irregulares que el Gobierno realizó para maquillar sus resultados el pasado año y que continuaron en éste.

Poco antes, la bancada del Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece Rousseff, informó que votaría en el Consejo de Ética de la Cámara contra Cunha, acusado de mantener cuentas secretas en Suiza con millones de dólares provenientes de la corrupción en la petrolera estatal Petrobras.

En su comparecencia, Rousseff rechazó versiones de prensa según las cuales habría una “negociación parlamentaria” para que Cunha archivara el pedido de juicio político en su contra a cambio de que los diputados del PT votaran a su favor en el Consejo de Ética para evitar su destitución.

Al respecto, la  senadora del PT Gleisi Hoffmann acusó a Cunha de quebrar el decoro público, y de utilizar su cargo contra el partido gobernante para evitar un proceso contra sí mismo.

Su correligionario, el diputado Paulo Pimenta, calificó la acción de Cunha de vengativa y carente de bases jurídicas solidas, por lo que adelantó que se quejará al Tribunal Supremo para lograr que el pedido de juicio político sea impugnado, pues «Brasil no puede ser chantajeado» por un implicado en delitos de corrupción y lavado de dinero.

“Yo jamás aceptaría o acordaría con cualquier tipo de negociación de votos. No podemos dejar que conveniencias indefendibles o intereses personales afecten la democracia y la estabilidad de nuestro país”, afirmó la presidenta Rousseff.

Al respecto resaltó que durante toda su vida, y en particular la política, ha estado guiada por principios éticos. También señaló que confiaba en el correcto funcionamiento de las instituciones y en el estado democrático de derecho, por lo que su mandato “no corría peligro”.

A favor de Dilma y contra la postura del líder de la Cámara de Diputados se pronunciaron movimientos sociales y populares, y anunciaron protestas y manifestaciones en defensa de la democracia brasileña y de la Presidenta.

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