Internacionales

Misiles en Cuba y la Crisis de Octubre Capítulo III y final

La Crisis en una historia de tres capítulos

Crisis de Octubre
Crisis de Octubre | Radio Americahn

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Con los acuerdos que se intentaban cerrar, los norteamericanos buscaban a toda costa la retirada de los misiles nucleares tan cercanos a sus costas. Los soviéticos, mantener un equilibrio militar, pues les molestaban los cohetes Júpiter PGM-19 basados en Turquía y en la República Federal de Alemania. Los cubanos, la garantía de una paz duradera.

Volviendo al día 27, al anochecer, el presidente Kennedy envía un mensaje confidencial a Jrushov expresándole que se comprometía a no invadir Cuba, no apoyar acciones bélicas contra ella y a retirar los cohetes emplazados en Turquía si se retiraban inmediatamente los misiles soviéticos. Advertía que en caso contrario, se verían obligados a iniciar las acciones combativas el día 29 o el 30 a más tardar.

Al amanecer del día 28 apenas quedaba tiempo para la paz en la Tierra. En el Kremlin, el mariscal Rodión Malinovski (Ministro de Defensa de la URSS) y Andrei Gromyko (Ministro de Relaciones Exteriores) entre otros altos oficiales y dirigentes políticos no durmieron la noche antes. Era preciso enviar una respuesta urgente a la Casa Blanca. No se podía esperar por el cifrado del mensaje ni por el intercambio de opiniones con la jefatura cubana pues demoraría mucho.

La respuesta de Jrushov fue enviada entonces abiertamente y anunciada por Radio Moscú. Se aceptaba la retirada de los cohetes de los emplazamientos cubanos a cambio de las promesas recibidas.

Hay que detenerse ahora para aclarar 3 aspectos.

El primero: los cohetes nucleares con base en Turquía eran obsoletos y no representaban ninguna ventaja estratégica para los Estados Unidos. Fueron sustituidos, gracias a un acuerdo urgente con la contraparte turca, por cohetes Polaris, más avanzados y emplazados en submarinos nucleares que patrullarían constantemente la zona.

El segundo: se obvió a Cuba en las conversaciones, por lo que su gobierno no pudo negociar las condiciones del retiro de los cohetes. Los soviéticos llegaron a acordar que fuese revisado, en suelo cubano, el retiro de estas armas. Cuba no permitió esto y al final los barcos fueron revisados en alta mar, fuera de las aguas territoriales cubanas.

El tercero: Cuba perdió la oportunidad de incluir en las negociaciones el retiro de la base naval de Guantánamo, que no tenía interés operativo para los yanquis, y por la que nadie estaba dispuesto a entrar en un conflicto nuclear.

El día 28 de octubre, a las 3 de la tarde se ponía en conocimiento de la agrupación de tropas soviéticas en Cuba la directiva No. 7665 mediante la cual el Ministro de Defensa de la URSS ordenaba desmontar las posiciones de lanzamiento de cohetes nucleares y regresar la división al país con todos sus medios y efectivos.

El 29 comenzó el desmantelamiento y, según algunos documentos, el 30 de octubre partía la nave Alexandrovsk con las cabezas de combate nucleares. En la cubierta de los buques iban, al descubierto, los cohetes para que pudieran ser contados fácilmente desde los buques, aviones y helicópteros norteamericanos.

En los primeros días de noviembre fueron repatriados los restos del mayor Anderson y para el 20, la situación se normalizó. El bloqueo naval fue suspendido. Pocos conocen que las ojivas nucleares realmente permanecieron en Cuba hasta el 1 de diciembre de 1962.

Fueron 13 días que estremecieron al mundo. El 22 de noviembre el primer ministro soviético, Anastás Mikoyán, visitó La Habana para informar que aunque fueron retirados los cohetes nucleares, la URSS seguiría apoyando a la Isla con armas convencionales.

Ciertamente se evitó la guerra, pero Cuba no consiguió la paz. Según expresó el líder de la Revolución cubana, su país fue el que menos ganó con aquel acuerdo. Se retiraron los cohetes y no hubo invasión, pero el hermano pueblo continuó sufriendo el bloqueo, las agresiones, los sabotajes y la presencia de la base

también te puede interesar