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Otro escándalo de invasión a la privacidad en EE.UU.

El FBI realizó sobre Baltimore vuelos secretos para vigilar las protestas masivas por la muerte del joven afroamericano Freddie Gray

Protestas en Baltimore
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Redacción Central |

El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), tuvo a su cargo la ejecución de al menos tres vuelos secretos para vigilar a los ciudadanos durante las protestas que sacudieron a la ciudad estadounidense de Baltimore hace unos días por la muerte del joven afroamericano Freddie Gray a manos de la policía.

Una investigación conducida por el diario local The Baltimore Sun publicada este jueves, cita a una portavoz del FBI, Amy Thoreson, quien afirmó que los aviones fueron utilizados “concretamente para ayudar a proporcionar observación a gran altitud sobre posibles actividades criminales con el objetivo de permitir una respuesta rápida por parte de los agentes de Policía sobre el terreno».

La portavoz aseguró que el objetivo de esta misión aérea no estaba relacionado con la supervisión de «la actividad legalmente protegida por la Primera Enmienda».

La citada enmienda, adoptada en 1791 como la primera de su tipo ante la Constitución de Estados Unidos, protege entre otras cuestiones el derecho a la reunión pacífica de los ciudadanos.

De ahí que estos vuelos secretos realizados entre el 28 de abril y el 2 de mayo pasado y que fueran “encontrados” en primera instancia por un entusiasta de la aviación a través del sitio flightradar24.com, hayan desatado protestas de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

La ACLU argumenta que su preocupación se debe al hecho de que esta tecnología de espionaje permita vigilar sin ser detectada docenas de cuadras de una ciudad, llegando en algunos casos a varios kilómetros cuadrados a la vez, y seguir los movimientos de decenas de personas sin que sean sospechosos de actividad criminal alguna.

Los defensores de los derechos civiles, quienes solicitaron al Departamento de Justicia y a la Administración Federal de Aviación más información con relación a estos vuelos, agregaron que estos aparatos puedan equiparse además con nuevas y controversiales tecnologías que capturan información privada desde equipos como los teléfonos celulares.

No es la primera vez que la ACLU “pega el grito en el cielo” y denuncia actos de vigilancia y control civil por parte de las autoridades estadounidenses durante los últimos tiempos. En “la tierra del libre”, tal y como dice el himno nacional estadounidense, el FBI ha trabajado de conjunto con departamentos policiales como el de Baltimore y Búfalo para implementar la tecnología Stingray.

Este dispositivo es una falsa torre de cobertura celular que desvía todo el tráfico de estos dispositivos a las organizaciones del orden interior que buscan potenciales criminales. Empero, en medio de esa búsqueda no discrimina a persona alguna que esté en su radio de acción, por lo que toma datos privados de todo el mundo.

El Stingray, si se equipase en uno de estos aviones secretos, bien podría recopilar datos de decenas de miles de personas al unísono, especialmente durante protestas como las que sacudieron a Baltimore hace unos días.

Este escándalo hace que la discusiones por la invasión a la privacidad no cesen en Estados Unidos, justo cuando este jueves se conoció que un tribunal de apelaciones declaró ilegal el programa masivo de recopilación de llamadas telefónicas de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés).

Los disturbios en Baltimore se suscitaron cuando el joven afroamericano Freddie Gray murió al poco tiempo de ser arrestado por la policía.

Gray es uno más en una lista que no para de crecer, y ha enlutado a familias desde Ferguson, en Misuri (sur), hasta Nueva York (norte).

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