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Mantienen FARC-EP cese el fuego unilateral

Concluyó nueva ronda de negociaciones de paz en La Habana con claros indicios de que el diálogo es la única vía posible para terminar el conflicto armado

FARC-EP
Bandera de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP) |

Redacción Central |

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) mantendrán su tregua unilateral y por tiempo indefinido declarada en diciembre pasado, y pidieron una veeduría internacional para ventilar las circunstancias en torno a la muerte de 11 militares en combate la semana pasada.

Iván Márquez, jefe de la delegación de las FARC-EP en las conversaciones de paz que transcurren en La Habana, también exigió que cesen las incursiones militares en zonas bajo control de la guerrilla.

Con relación al citado incidente, observó que pueden darse acciones ofensivas que se despliegan en el marco de la legítima defensa, con lo que aludió a movimientos del Ejército en la zona del Cauca (suroeste), donde ocurrieron los choques, por lo que propuso una reconstrucción de los hechos.

El representante guerrillero dio declaraciones a la prensa tras concluir el ciclo 35 de los diálogos de paz con el Gobierno colombiano en la capital cubana. Su contraparte oficial, Humberto de la Calle, dijo en rueda de prensa por separado que a pesar de lo ocurrido, continuarán con las pláticas de paz.

De la Calle subrayó que el diálogo es el instrumento que puede poner fin a la guerra en forma menos dolorosa, menos prolongada y, sobre todo, más firme y duradera, lo que es más imperativo ahora que nunca.

Márquez insistió en que a pesar de la decisión del Gobierno colombiano de reanudar los bombardeos contra campamentos rebeldes, las FARC-EP mantienen su tregua unilateral, y también en la necesidad de seguir con las negociaciones para poner fin a 50 años de guerra interna.

No puede seguir cayendo el pueblo por la irresponsabilidad de un Estado todos los días más responsable, afirmó, porque aquellos cuyos hijos no van a la guerra, o sea, los ricos, son los que claman al cielo por más sangre, pero no la propia, sino la ajena.

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