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Queda “sin cerebro” el Estado Islámico

La presunta muerte de Izzat Ibrahim al Douri, considerado el principal cabecilla de la organización, significa un duro revés para los terroristas

Izzat Ibrahim al Douri
Izzat Ibrahim al Douri | Reuters

Redacción Central |

Autoridades iraquíes informaron este viernes sobre la supuesta muerte del “cerebro” del Estado Islámico, Izzat Ibrahim al Douri, exjefe militar de Saddam Hussein que fuera su vicepresidente en el Consejo Supremo Militar de Irak.

Reportes desde Bagdad indican que Al Douri murió en un combate entre las fuerzas locales y el Estado Islámico en la provincia iraquí de Saladino.

La cadena de televisión Al Arabiya informó que uno de los cadáveres, que lucía barba roja, fue reconocido como el jefe de la organización extremista.

Su identidad debe ser todavía comprobada mediante un test de ADN.

El terrorista está considerado como “el cerebro” del EI por su jerárquica posición de poder. De confirmarse su muerte será un duro golpe para los extremistas.

El Estado Islámico instaló su cuartel general en palacetes construidos en época de Saddam Hussein, el presidente iraquí derrocado en 2003 y luego ejecutado por Estados Unidos.

Los islamistas radicales aterrorizan el Medio Oriente desde hace algunos años, con especial fuerza en 2014 y este 2015. Sus métodos se basan en ataques a ciudades de Irak y Siria, principalmente, donde establecieron un califato para desde ahí “irradiar” su poder al mundo.

Entre los más horrendos crímenes cometidos por el EI se encuentra la decapitación de rehenes, como el caso del periodista estadounidense James Foley, entre muchos otros.

Igualmente han destruido obras y ciudades de incalculable valor histórico como Jorsabad y Hatra, además de prometer recientemente que Estados Unidos vivirá otro 11 de septiembre, en alusión a los atentados terroristas lanzados contra las Torres Gemelas en Nueva York ese día de 2001.

Sin embargo, no son pocos los que afirman que además de su horrenda propaganda realmente no tienen mucha fuerza y se aferran a estos métodos para ganar adeptos y hacer creer que son capaces de dominar el mundo. Al menos una organización tan perversa como ellos les cree, la nigeriana Boko Haram, que hace unas semanas juró lealtad al EI.

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