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Proceso de paz es un hecho político, afirman las FARC-EP

No es un proceso jurídico, por lo que todo lo que a la fecha se haya adelantado, acordado o aprobado por fuera de la agenda de La Habana, no tiene validez

LA VOZ DEL SANDINISMO |

La delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) a los diálogos de paz en La Habana, Cuba, señaló este jueves en un comunicado que el proceso de paz es un hecho político y no es un proceso jurídico.

Las aclaraciones de la guerrilla refutan ciertos comentarios, que contradicen lo dicho hasta ahora por el presidente Juan Manuel Santos, cuando el fiscal general de Colombia y un grupo de parlamentarios de ese país  sostienen que no es necesario refrendar un eventual proceso de paz, porque el mandatario colombiano puede darle dicha legitimidad.

«No es ni jurídicamente viable ni políticamente conveniente refrendar los acuerdos a los que se llegue en La Habana. No podemos someter a una consulta los 50 o 100 grandes acuerdos que se obtengan en La Habana. Sería un imposible constitucional», señaló el fiscal en entrevista en medios locales colombianos.

Según el Fiscal, lo acordado en La Habana se puede convertir en una ley estatutaria que debe ser aprobada por el Congreso y estudiada por la Corte Constitucional, tribunal que finalmente le puede dar el visto bueno si la norma se ajusta a la carta magna.

Las FARC-EP en el comunicado recuerdan que “las conversaciones de paz que se desarrollan en La Habana se rigen por el Acuerdo del 26 de agosto de 2012; es decir, por el conjunto indisoluble de su preámbulo, y su Agenda, los cuales constituyen su único Marco Jurídico y conceptual convenido”.

Por ello señalan que “todo lo que a la fecha se haya adelantado, acordado o aprobado por las ramas del Estado, por fuera de la agenda de La Habana, no tiene validez para los efectos del proceso. Debe considerarse sin valor alguno, y sin alcances vinculantes”.

De igual modo, subrayan el hecho de que “en ningún ciclo o espacio oficial de conversaciones, se ha tratado sobre temas de una justicia, que anticipadamente descarte que un proceso de paz es un hecho político y no un proceso jurídico”.

La delegación de las FARC-EP recalca que “no queremos una paz convenida exclusivamente con poderes constituidos porque considera que no pueden propiciar la seguridad jurídica necesaria para que la reconciliación nacional sea estable y duradera”.

Y por ello reiteran los delegados  que “solo el poder constituyente, partero de los poderes constituidos, garantiza el buen rumbo de la paz buscada”.

Finalmente, y como cuestión de principios, la delegación de la guerrilla, fijó sus criterios ante esos estados de opinión fomentados ahora:

“Siendo la paz, como derecho Síntesis, el más elevado propósito humanitario, aspiramos a que prevalezca el compromiso ético y el deber de no contaminarlo con las pasiones y las manipulaciones que suelen desatarse durante las campañas electorales. Dentro de esta perspectiva, sobre los temas que apenas estamos explorando, no se puede sugerir al país que hay abismos infranqueables, solo para congraciar con quienes conciben las conversaciones de La Habana, como un proceso de sometimiento”.

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