Internacionales

Lumumba, la CIA, el gobierno belga y el Congo

En el aniversario 54 del derrocamiento y asesinato del primer ministro congolés

Patricio Lumumba
Patricio Lumumba |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

África fue en la Historia el primer continente proveedor de recursos para el desarrollo de Europa. Al descubrirse el mal llamado Nuevo Mundo se convirtió, además, en la fuente de suministro de mano de obra barata para el saqueo de las nuevas riquezas halladas, todo en favor del esplendor y el bienestar de los imperios europeos en su incipiente capitalismo que no tardó en asumir la variante colonialista como vía de perpetuarse.

Cualquier asomo de progreso social, organización, intento de emancipación o de lucha en el “traspatio suministrador de riquezas” era irremediablemente eliminado prontamente. Nada de educación, nada de luz, nada de progreso, nada de nada era lo que le tocaba a los hijos de aquellas fértiles tierras de ricos subsuelos e inmensos recursos hídricos.

Sin embargo, como dice el refrán, “no hay mal que dure cien años…” Patricio Lumumba, un hijo de África nacido el 2 de julio de 1925 en el entonces Congo Belga, fue un estudiante brillante en la escuela de los misioneros. Trabajó en las oficinas de una empresa minera y más tarde se dedicó al periodismo. Fue fundador de la Asociación del Personal Indígena de la Colonia y, junto con algunos “notables” de su tierra natal, pudo viajar en una ocasión a Bélgica donde fue recibido por el Rey.

A los pocos meses de su regreso se afilió al Partido Liberal y luego de otros viajes por Europa fundó el Movimiento Nacional Congolés, en representación del cual participa en la Conferencia Panafricana de 1958.

A partir de ese momento comenzó su lucha por la reivindicación e independencia del Congo. Se vio envuelto en varios litigios y finalmente fue apresado y encarcelado. Después de varios meses de lucha y debido a coyunturas políticas externas, el reino de Bélgica decidió conceder la independencia aquel país africano. Sólo que con una condición: debía esta joven nación hacerse cargo de la deuda externa contraída por su exmetrópoli.

De este modo, la República del Congo nació enteramente endeudada, por lo que se sume en una profunda crisis económica. En las primeras elecciones Patricio Lumumba fue elegido primer ministro y toma las primeras medidas populares, nacionalistas. Se empeñó en africanizar el ejército y las instituciones que eran prácticamente belgas.

Al mismo tiempo, aparecieron las escisiones entre los mismos africanos y un grupo de ellos, con el apoyo del gobierno belga, comenzó una lucha interna en el intento de dominar extensas áreas ricas en yacimientos minerales. Lumumba fue derrocado en un golpe de Estado, por el cual tomó el poder el coronel Desiré Mobutu, que le siguió la pista al líder depuesto, quien intentaba agrupar a algunos de sus fieles colaboradores.

La ONU se negó a darle protección, y finalmente lo capturaron y fue llevado detenido al Estado de Katanga. Lo que pocos sabían en aquel entonces es que la Agencia Central de Inteligencia (CIA), de Estados Unidos, mediante una orden ejecutiva trasmitida por su agente en el Congo, Frank Carlucci, había ordenado su asesinato para favorecer los intereses yanquis.

El 17 de enero de 1960 Lumumba y algunos de sus colaboradores son asesinados en horas de la tarde en presencia de los máximos dirigentes de Katanga, incluido Mobutu, y agentes norteamericanos y belgas. Más tarde fueron capturados y ultimados otros de sus seguidores.

Según documentos desclasificados por el gobierno de Washington, la CIA tenía en aquellos años estrechos lazos de colaboración con Mobutu. Se puede leer en un telegrama del 25 de agosto de 1960 enviado por el entonces director de la CIA, Allen Dulles, a su jefe de estación en el Congo lo siguiente: «la destitución de Lumumba debe ser un objetivo primordial y urgente…”.

Antes de que la Agencia pudiera ejecutar directamente a Lumumba lo fue por los seguidores de Mobutu, en complicidad con los agentes belgas que aún se encontraban en territorio del Congo.

también te puede interesar