Internacionales

Se espera que Italia tenga nuevo presidente a fin de mes

De todas maneras, la elección se anuncia difícil ya que la derecha y la izquierda no han logrado al parecer ponerse de acuerdo hasta ahora sobre un candidato de consenso

Giorgio-Mateo
Giorgio Napolitano y Matteo Renzi Renzi |

Redacción Central |

El primer ministro italiano Matteo Renzi expresó la confianza de que el nuevo presidente de la República sea elegido a fin de mes, en sustitución de Giorgio Napolitano, quien este miércoles presentó su renuncia tras casi nueve años en el cargo.

El presidente Napolitano, veterano militante antifascista, había anunciado su decisión de renunciar en un mensaje a la nación por el fin de año.

Renzi agradeció a Napolitano por haber guiado al país durante nueve años en los que hubo “momentos difíciles”, pese a lo cual garantizó la estabilidad del país.

El candidato al cargo más importante y estable del país, con mandato de  siete años, es tradicionalmente una personalidad por encima de los partidos y una figura que garantiza el equilibrio de la vida política.

En Italia el presidente es el garante de la Constitución y representante de la unidad nacional, no tiene facultades de gobierno y entre sus tareas están la de autorizar la presentación al Parlamento de las iniciativas de ley del Ejecutivo, promulgar las propias leyes y dictar decretos y reglamentos.

Asimismo, acredita a los representantes diplomáticos, ratifica los tratados internacionales, nombra algunos funcionarios de Estado, es el jefe supremo de las fuerzas armadas y tiene potestad para conceder indultos y conmutar penas, además de que cuenta con autoridad para disolver el Parlamento.

La elección del sucesor de Napolitano se anuncia difícil ya que la derecha y la izquierda no han logrado al parecer ponerse de acuerdo hasta ahora sobre un candidato de consenso.

Por lo pronto,  las bancadas de los partidos políticos en la Cámara de diputados acordaron que la primera votación para elegir al nuevo presidente tendrá lugar el próximo 29 de enero.

El calendario prevé dos votaciones al día y en las tres primeras el ganador necesitará dos tercios de los sufragios, mientras que a partir de la cuarta será suficiente la mayoría absoluta.

El nuevo presidente será elegido en una sesión conjunta de las dos ramas del Parlamento (diputados y senadores) y 58 representantes designados por las 20 regiones italianas, por un total de mil ocho electores.

Según la Constitución italiana la votación deberá hacerse mediante sufragio secreto.

En tanto, el presidente del Senado, Pietro Grasso ocupa interinamente la jefatura de Estado.

Entre los nombres que suenan para relevarlo figuran Mario Draghi,  presidente del Banco Central Europeo; Carlo Padoan, ministro de Economía;  Roberto Pinotti, ministra de Defensa; y el exalcalde de Roma, Walter Veltroni.

El nombre de Romano Prodi, dos veces jefe de gobierno y expresidente de la Comisión Europea, fue propuesto por algunos sectores del Partido Democrático, pese a la humillante derrota del 2013, por la traición de 101 parlamentarios de  su propio partido.

En la política italiana, los parlamentarios suelen liberarse de la disciplina de partido, por lo que  históricamente no ha sido fácil llegar a una elección.

Por ejemplo, en 1978, el popular y carismático socialista Sandro Pertini, fue elegido en  la 16ª vuelta.

también te puede interesar