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Dilma Rousseff: vuelvo a esta casa con alegría y esperanza

La presidenta del gigante sudamericano asume de forma oficial su segundo mandato para el período 2015-2018. Reafirma la voluntad de seguir la transformación de su país para beneficio de todos. Brasil, patria educadora, es el lema de este período de gobierno

Dilma Rousseff
Dilma Rousseff |

Redacción Central |

Vuelvo a esta casa con alegría y esperanza, siento alegría por haber honrado el nombre de la mujer brasileña, el nombre de millones de mujeres que hoy están encarnadas en el primer puesto de esta nación, afirmó este jueves Dilma Rousseff al asumir su segundo período presidencial al frente de Brasil en el período 2015-2018.

En la sede del Congreso la mandataria afirmó que “hoy se amplía mi esperanza en un proyecto de nación de que tiene mayor apoyo popular en nuestra historia democrática. El pueblo entendió que este es un proyecto colectivo y de largo plazo, pertenece al pueblo brasileño más que nunca, y con él es con quien vamos a gobernar”.

Tenemos la primera generación de brasileños que no vivió la tragedia del hambre, agregó Dilma. Rescatamos 36 millones de la extrema pobreza, 22 millones en mi primer mandato. Nunca tantos ascendieron a la clase media, nunca el salario mínimo se valorizó por tanto tiempo, ni tantas personas se volvieron dueños de su propia casa. Nunca creció tanto el acceso a la educación técnica y universitaria.

Destacó el fortalecimiento de las instituciones y las investigaciones de transparencia y anticorrupción.

Afirmó en su discurso que el Gobierno garantiza el derecho a trabajar, alimentar a las familias, educar a las nuevas generaciones en pos de un futuro mejor. Este es un Gobierno que respeta y se esfuerza para proteger a la población, esa que quiso que nos quedáramos para que hagamos más.

Dijo que no traicionará el llamado del pueblo para implementar más cambios y avanzar.

Con humildad, con el apoyo del Congreso y la fuerza del pueblo brasileño reafirmamos el compromiso para una nueva etapa en este cambio histórico en Brasil.

Destacó que protegerá la constitución, las leyes, las libertades individuales y la democracia.

Recordó que el hecho histórico de superar la extrema pobreza en su primer mandato, es solo el comienzo. Ahora es momento de nuevos objetivos, de mejorar lo que está bien y corregir lo que sea necesario.

Es un momento de luchar para ofrecer lo máximo posible. Pedimos paciencia, coraje, equilibrio y humildad para vencer los obstáculos. El pueblo brasileño quiere democratizar cada vez más el ingreso, el conocimiento y el poder. Salud y educación de mayor calidad y más combate a todos los crímenes, especialmente a la corrupción, son también demandas a las que no temo, subrayó Dilma.

Agradeció el apoyo de los movimientos sociales, los sindicatos, el Congreso y el líder Luiz Inacio  “Lula” da Silva.

Abundó en que se harán ajustes en la economía sin revocar derechos conquistados. Vamos a probar que después de hacer políticas sociales que asombraron al mundo es posible mejorarlas, dijo.

Adelantó que es necesaria una reforma política profunda que movilice a toda la sociedad en la búsqueda de nuevos métodos y caminos en la democracia.

Detalló que los cambios que espera el país en los próximos cuatro años dependen de la estabilidad y credibilidad de la economía, la séptima a nivel mundial.

Reafirmó su compromiso profundo con el mantenimiento de todos los derechos de los trabajadores y los pensionados y dijo que las políticas sociales exigen una equidad permanente.

Sobre los desafíos económicos recordó que en su segundo mandato llevará un proyecto de ley para crear mecanismos que favorezcan a los millones de emprendedores del gigante sudamericano, en aras de acabar con el abismo tributario que impide el crecimiento de los pequeños negocios.

Comentó que se estimulará el crecimiento tecnológico e investigativo, para mejorar la competitividad del país.

En cuanto al futuro de Internet expresó que Brasil es pionero en la consecución de más fortaleza para el marco civil de las nuevas tecnologías, y que seguirá avanzando en este sentido.

Brasil patria educadora, dijo, será el lema que moverá este segundo período en el Palacio de Planalto, la sede del Gobierno.

En este sentido dijo que la educación recibirá aun más recursos e inversiones para expandir el acceso de todos los brasileños y garantizar el cumplimiento de la universalización de la enseñanza.

Sobre las relaciones diplomáticas, dijo que el grupo BRICS seguirá adelante, así como fortalecerán los nexos existentes en Latinoamérica, África, Asia y Europa.

Adelantó que se trabajará fuerte en los preparativos de los Juegos Olímpicos que acogerá la ciudad de Río de Janeiro en 2016 en aras de mostrar al mundo la capacidad organizativa del país, tal y como sucedió en la Copa Mundial de Fútbol.

En cuanto a la lucha anticorrupción, ahondó en la empresa PetroBras, líder de los hidrocarburos en el país, y prometió que todos los hechos que han rodeado a este emporio serán aclarados.

Brasil no siempre será un país en desarrollo, su destino es ser una nación desarrollada y justa, sentenció.

Al inicio de la ceremonia Dilma había dado lectura al compromiso para su segundo mandato 2015-2018, donde prometió mantener la unidad, integridad e independencia de Brasil, paso que fue seguido por el vicepresidente Michel Temer.

Delegaciones de 70 países, entre ellos 27 jefes de Estado, asistieron a la toma de posesión. Nicaragua estuvo representada por el vicepresidente de la República, Omar Halleslevens.

La marcha de la esperanza

Luego de su discurso en la sede del Congreso la presidenta brasileña se trasladó al Palacio de Planalto, sede del Gobierno, donde fue recibida con 21 salvas de artillería y el saludo de miles de personas que asistieron de todos los rincones del país para congratularla por este nuevo período presidencial.

Allí volvió a dirigirse a la nación, a quien reiteró su alegría por haber vencido los desafíos y haber honrado el nombre de la mujer brasileña.

Dijo que representa un proyecto de nación que tiene el apoyo más profundo y duradero de la historia democrática de Brasil, iniciado con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva hace 12 años.

“El proyecto de Gobierno le pertenece al pueblo”, dijo. El compromiso fundamental es ofrecer derechos básicos, remarcó.

Asumo este mandato con la seguridad de que estamos juntos con dignidad, de pie, con la fuerza de la inmensa fe que tenemos en el pueblo de este país. De pie y con fe porque juntos vamos a hacer la reforma política y porque este país sea una verdadera patria educadora, afirmó.

La reforma política busca transformar la constitución para que el Gobierno Federal pueda mejorar la inclusión social.

No daremos un paso atrás, solo más derechos y el compromiso ante ustedes de seguir adelante, finalizó Dilma.

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