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Terror del Estado Islámico no tiene fronteras

Seguidores de la organización terrorista podrían atacar dentro del Reino Unido.

"Viuda Blanca" Entrena en Siria a terroristas suicidas del Estado Islámico
"Viuda Blanca" Entrena en Siria a terroristas suicidas del Estado Islámico | RT

LA VOZ DEL SANDINISMO |

En Irak denuncian uso de armas químicas por los yihadistas, mientras se sospecha que mujeres son entrenadas en Siria para misiones suicidas por una británica conocida como La Viuda Blanca

El terror que quiere imponer al mundo el Estado Islámico (EI) parece no tener fin. Expertos revelaron este domingo que los seguidores de esta organización extremista podrían decidir no abandonar el Reino Unido y perpetrar sus ataques en suelo de la nación europea.

Asimismo, en Irak se denunció el uso de armas químicas en forma de minas por parte del EI, mientras una siniestra personaje británica, conocida como La Viuda Blanca, podría estar preparando en Siria a mujeres para misiones suicidas.

Analistas del Centro internacional para el estudio de la radicalización y la violencia política del King´s College de Londres afirmaron que un grupo de cientos de partidarios del EI preferiría quedarse en el Reino Unido para atacar objetivos en el país.

El informe refiere que estos seguidores usan con “entusiasmo” foros abiertos y Twitter para expresar sus ideas radicales.

Peter Neumann, director del centro, asegura que la decisión del Reino Unido de lanzar ataques en Irak contra el EI, podría tener consecuencias en casa.

La dinámica interna de la guerra civil en Siria era menos apasionante para muchos yihadistas potenciales británicos, que el conflicto entre el EI y Occidente, adivirtió Neumann.

Las fuentes aseguraron no tener información de un ataque terrorista en concreto, pero el miedo ya se huele en Londres.

Armas químicas en Irak

Entretanto, el Ministerio de Defensa de Irak aseguró que el EI ha usado bombas de cloro como minas en carreteras de esa nación, un uso químico no autorizado para situaciones de guerra.

Aunque asegura la institución que los yihadistas no tienen suficiente cloro para causar daño, no deja de ser preocupante para los iraquíes.

El 15 de septiembre pasado el canal televisivo iraquí al Sumariyya informó que los miembros del grupo yihadista lanzaron proyectiles que contenían cloro contra la localidad de al Duluiyya, ubicada en la provincia de Saladino.

Países como la Federación Rusa llamaron a la Organización para Prohibición de Armas Químicas investigar el incidente junto a los casos de uso de armas químicas en Siria.

La Viuda Blanca al acecho

En Siria, según creen otros estudiosos del tema, podría estar asentada la británica Samantha Lewthwaite, apodada La Viuda Blanca, una de las terroristas islamistas más buscadas del mundo.

Su misión allí sería el entrenamiento de mujeres suicidas, que podrían luego perpetrar ataques en otros lugares del mundo.

Lewthwaite podría estar involucrada en varios casos espeluznantes. Su nombre aparece ligado a las decapitaciones que han circulado en las redes sociales de dos periodistas estadounidenses (James Foley y Steven Sotloff), y del miembro de la Fuerza Aérea británica David Haines.

De 30 años de edad, la mujer es conocida entre los yihadistas como Sherafiyah. Procede del condado británico de Buckinghamshire, y era la esposa del suicida Jermaine Lindsay, que explotó con una bomba a cuestas en el metro de Londres el 7 de julio de 2005, matando a 52 personas.

Aunque al inicio dijo no conocer acerca de las actividades de su esposo, Samantha es islamista desde los 19 años. Luego del atentado en Londres, se trasladó a Kenia en 2007 con sus tres hijos, su último paradero conocido.

Cuando en 2011 la policía keniana registró una casa por sospechas de ser asentamiento de terroristas, se encontraron explosivos similares a los usados en el ataque de Londres. El apartamento estaba alquilado a nombre de Samantha Lewthwaite.

Finalmente, su nombre aparece vinculado con la masacre perpetrada por el grupo islamista al Shabab en el centro comercial Westgate de Nairobi, capital keniana, donde fallecieron al menos 72 personas.

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