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Domingo de Ramos

Este domingo se recuerda el ingreso triunfal de Jesus en Jerusalén

Ingreso triunfal de Jesús en Jerusalén
Domingo de Ramos recuerda el ingreso triunfal de Jesús en Jerusalén. | Internet

Redacción Central |

Este domingo se recuerda el ingreso triunfal de Jesus en Jerusalén

¿Qué es la Semana Santa?

En el Domingo de Ramos se recuerda el ingreso triunfal de Jesús en Jerusalén, con la bendición de los ramos, la entrada solemne o la procesión, evocando aquel ingreso de Jesús, cuando fue aclamado como Mesías que venía a traer el Reino de Dios. Pero, en seguida, cambia el tono de la celebración porque es una Misa de la Pasión, en la que se lee completo el relato de la Pasión del Señor. Es el único domingo del año en que se proclama en el Evangelio la Pasión del Señor, que termina con la mención de su sepultura.

Hay dos fases en el Domingo de Ramos: por un lado la gloria, que es una gloria, al parecer, inmadura, prematura, efímera. Tiene que pasar por la Cruz para hacerse verdadera gloria de Pascua. El Domingo de Ramos es una síntesis de toda la celebración del misterio pascual: por un lado la gloria que nos anticipa la gloria de Pascua. Por eso en la Edad Media a ese domingo se lo llamaba Pascua Florida, porque junto con los ramos se repartían flores y en la esperanza de la Pascua verdadera se celebraba esta anticipación pero luego viene la Misa de la Pasión que nos está recordando a la gloria de la Resurrección, Cristo entró a través de la muerte y que ese es el camino que nos ha abierto a nosotros.

Es también a través de las dificultades, de los trabajos, de los dolores, incluso a través de las posibles tragedias de esta vida como nosotros nos encaminamos a la felicidad verdadera, a compartir la gloria de Cristo.

Del Catecismo de la Iglesia Católica:

La entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén

559 ¿Cómo va a acoger Jerusalén a su Mesías? Jesús rehuyó siempre las tentativas populares de hacerle rey (cf. Jn 6, 15), pero elige el momento y prepara los detalles de su entrada mesiánica en la ciudad de «David, su padre» (Lc 1,32; cf. Mt 21, 1-11). Es aclamado como hijo de David, el que trae la salvación («Hosanna» quiere decir «¡sálvanos!», «Danos la salvación!»). Pues bien, el «Rey de la Gloria» (Sal 24, 7-10) entra en su ciudad «montado en un asno» (Za 9, 9): no conquista a la hija de Sión, figura de su Iglesia, ni por la astucia ni por la violencia, sino por la humildad que da testimonio de la Verdad (cf. Jn 18, 37). Por eso los súbditos de su Reino, aquel día fueron los niños (cf. Mt 21, 15-16; Sal 8, 3) y los «pobres de Dios», que le aclamaban como los ángeles lo anunciaron a los pastores (cf. Lc 19, 38; 2, 14). Su aclamación «Bendito el que viene en el nombre del Señor» (Sal 118, 26), ha sido recogida por la Iglesia en el Sanctus de la liturgia eucarística para introducir al memorial de la Pascua del Señor.

560 La entrada de Jesús en Jerusalén manifiesta la venida del Reino que el Rey-Mesías llevará a cabo mediante la Pascua de su Muerte y de su Resurrección. Con su celebración, el domingo de Ramos, la liturgia de la Iglesia abre la gran Semana Santa.

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