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La técnica y la ciencia de EE.UU. al servicio de la guerra y la represión

Una "lista de deseos" del  ejército estadounidense muestra que se busca aplicar el desarrollo tecnológico para causar los mayores daños posibles para enfrentar protestas populares.

Radar y microondas, dispara ondas electromagnéticas
Láseres y rayos de calor para dispersar multitudes o dispositivos para provocar náuseas a nadadores, son algunas de las tecnologías que figuran en una supuesta "lista de deseos" del ejército estadounidense publicada recientemente en la red. | wired.com

Redacción Central |

Una «lista de deseos» del  ejército estadounidense muestra que se busca aplicar el desarrollo tecnológico para causar los mayores daños posibles para enfrentar protestas populares.

Láseres y rayos de calor para dispersar multitudes o dispositivos para provocar náuseas a nadadores, son algunas de las tecnologías que figuran en una supuesta «lista de deseos» del ejército estadounidense publicada recientemente en la red.

El documento incluye mejoras en equipamiento ya en uso así como propuestas para nuevos aparatos.

Según los expertos, la divulgación de la lista tiene como objetivo atraer inversiones para su desarrollo.

El reporte, titulado «Libro de referencia de armas no letales» está conformado por un total de 100 páginas con la descripción de diversos tipos de armas y sus posibles efectos colaterales.

Se trata de una supuesta lista de deseos del Ejército estadounidense sobre toda una serie de armas que califica de no letales supuestamente elaborada por el directorio de armas no letales del Departamento de Defensa de los Estados Unidos (JNLWD).

La página «antisecretos» de internet Public Intelligence publicó una copia del documento describiendo aparatos que parecen salidos de un cuento de ciencia ficción.

Un portavoz del Departamento de Defensa ni confirmó ni negó la autenticidad de su contenido.

Las descripciones incluyen armas cuyos efectos más usuales en humanos son ceguera temporal, sordera y pérdida de movimiento.

«(Los militares estadoundienses) Tenían que afrontar una serie de misiones que no involucraban hacer estallar cosas», dijoJames Lewis, experto en tecnología militar y miembro veterano del Centro de Estudios Estratégicos.

Un ejemplo es el Gun Impulse Swimmer, que según su descripción es capaz de «suprimir bajo el agua a nadadores y buceadores». Según explica, emite una «onda de sonido pulsado bajo el agua» que afecta al oído del nadador causando náuseas severas. Es evidente que una situación como esa tiene enormes posibilidades de causar la muerte al afectado.

El reporte observó el «impacto en la vida acuática» como posible daño colateral y según se detalló su desarrollo está en «fase experimental», lo cual hace recordar la frase aplicada a la prueba de numerosas armas mortales durante la guerra de Vietnam y en otros conflictos bélicos por parte de las fuerzas armadas norteamericanas.

Luego menciona ideas más estrafalarias, como el Láser Based Flow Modification, un láser que podría ser utilizado para interrumpir el flujo aerodinámico en las alas de un avión forzando al enemigo a cambiar de dirección.

Otras armas «no letales» en desarrollo son:

  • Un sistema diseñado para movilizar a la gente en un área emitiendo una «sensación de calor» causando «movimiento involuntario»
  • Pulsos electro-musculares que «incrementan sustancialmente» el tiempo que una persona hostil queda incapacitada.
  • Un sistema portátil que emite ondas de alta potencia capaces de parar el motor de un carro a distancia.
  • Un aerotransbordador no tripulado equipado con un aparato de emisión de microondas capaces de evitar la propulsión de una nave provocando un «fallo en el sistema eléctrico». Es fácil de comprender, sin ser un experto, que esto puede causar la caída de la mencionada nave.

El JNLWD se estableció en 1996 con el fin de facilitar y desplegar armas supuestamente no-letales del ejército estadounidense durante las operaciones que se llevaron a cabo en Bosnia y Somalia.

«Tenían que afrontar una serie de misiones que no involucraban hacer estallar cosas», explicó James Lewis, experto en tecnología militar y miembro veterano del Centro de estudios estratégicos e internacionales en Washington.

«Están desarrollando tecnologías para hacerlo. No está claro si algunas de estas cosas verán la luz del día, pero es lo que están tratando de hacer».

El JNLWD ha sido criticado en el pasado por gastar dinero en proyectos que nunca se materializaron.

Uno de los problemas que enfrentaron los soldados desplegados en Irak es cómo detener vehículos en puntos de control.

En 2009, un reporte elaborado por la Oficina de Cuentas del gobierno de Estados Unidos señaló que el JNLWD se gastó al menos 386 millones de dólares en 50 proyectos de investigación, pero que había fallado en producir ningún arma.

Sin embargo, la necesidad de desplegar técnicas no letales en operaciones militares es cada vez más crucial, dijo Lewis, en evidente alusión a controlar o dañar a multitudes.

«Uno de los grandes problemas en Irak fue instalar un punto de control y que los autos no paren en él. Al menos la mitad de las veces el auto era completamente inocente, pero la única cosa con la que los militares podían pararles eran sus armas».

Lewis dijo a la BBC que este documento fue diseñado para vender estos productos al Congreso y al Departamento de Defensa.

«Según dice: aquí está lo que hemos hecho, aquí está lo que nos gustaría hacer, y aquí está el por qué quieres hacerlo».

(La Voz del Sandinismo-BBC Mundo)

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