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Irene golpea a Estados Unidos y causa muerte, destrozos y alarma

Una persona fallecida, 300 mil casas sin electricidad e inundaciones en Carolina del Norte mientras el huracán avanza hacia Virginia y se decreta estado de emergencia en 12 estados del país

Huracán Irene en Estados Unidos
Una pareja fue rescatada de este velero en la costa de Willoughby de Norfolk, Virginia, luego de los fuertes vientos y la fuerza de las aguas voltearan el navío. | AP

Redacción Central |

Una persona fallecida, 300 mil casas sin electricidad e inundaciones en Carolina del Norte mientras el huracán avanza hacia Virginia y se decreta estado de emergencia en 12 estados del país

El huracán Irene, con vientos sostenidos de 140 kilómetros por hora, siguió golpeando territorio de Estados Unidos tras dejar en Carolina del Norte un muerto, 300 mil viviendas sin electricidad, daños en la infraestructura e inundaciones.

La Secretaría de Seguridad Nacional de EE.UU., Janet Napolitano, indicó este sábado que la «ventana de preparación se está cerrando» ante la llegada del huracán «Irene».

Napolitano realizó estas declaraciones en una rueda de prensa con el director de la Agencia Federal de Gestión de Desastres (FEMA), Craig Fugate, en la que ambos instaron a los ciudadanos de la costa atlántica de EE.UU. a prepararse y «a tomarse en serio las advertencias» sobre el huracán.

Poco antes, Napolitano y Fugate sostuvieron una conversación telefónica con el presidente estadounidense, Barack Obama, para informarle acerca de la evolución de la tormenta y las medidas de precaución tomadas por las autoridades.

«El presidente reiteró que los efectos de la tormenta se sufrirán a lo largo de todo el fin de semana y que debemos trabajar para preparar a las comunidades que ser verán afectadas», afirmó un comunicado de la Casa Blanca.

Por el momento, las autoridades han anunciado el primer fallecido a causa de los efectos del huracán, un hombre en el condado de Nash County de Carolina del Norte a quien le golpeó una rama de árbol de gran tamaño cuando caminaba en el exterior de su vivienda.

El huracán se dirige ahora hacia las costas del sur de Virginia, tras provocar numerosas inundaciones en Carolina del Norte, ocasionar destrozos en varias infraestructuras marítimas y dejar sin servicio eléctrico a más de 300 mil personas.

«Irene» tocó tierra cerca del cabo Lookout, en Carolina del Norte (este de EE.UU.), con vientos máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH).

Los pronósticos del CNH indican que el huracán se desplazará hacia el norte a lo largo de la costa atlántica de EE.UU., y afectará a la capital Washington la noche de este sábado y Nueva York mañana domingo.

Las autoridades han ordenado la evacuación de 370 mil personas en Nueva York y las aerolíneas han anunciado la cancelación de cerca de 10 mil vuelos para el fin de semana en la región noreste, donde el transporte ferroviario también ha sido suspendido.

Trece estados han declarado el estado de emergencia, desde las Carolinas hasta Massachusetts, en un área en la que residen cerca de 65 millones de personas.

Nueva York está sin transporte público del que dependen millones de personas para movilizarse por la ciudad, ante la inminente llegada del huracán «Irene», lo que ha obligado a suspender como medida preventiva el servicio de autobuses, metro y trenes hasta nuevo aviso.

«Lo que tenemos aquí es un huracán que se prevé que llegue a la ciudad acompañado de vientos que podrían superar los niveles en los que sería seguro operar nuestros servicios», indicó hoy el director de la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA, por su sigla en inglés), Jay Walder.

Los neoyorquinos ya saben bien lo que significa quedarse sin su amplia red de transporte público en una ciudad en la que más de dos tercios de los residentes no tienen vehículo propio. Ocurrió por primera vez tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 y después en 2005 durante una huelga de empleados de la MTA.

Pero ahora es la primera vez que las autoridades suspenden el servicio por problemas meteorológicos en toda la red de transportes, la más grande del país, que incluye los trenes que conectan Nueva York con Long Island y el condado de Westchester, en los suburbios de la Gran Manzana, y los estados de Nueva Jersey y Connecticut.

Se estima que una media de 11 millones de personas utilizan a diario el sistema de transporte público, principalmente la red de metro, inaugurada en 1868 y que en la actualidad cuenta con 24 líneas y más de 400 estaciones, por las que se movilizan cada día unos cinco millones de neoyorquinos.

Los responsables de la MTA reforzaron el servicio en las horas previas a su interrupción, que originó grandes aglomeraciones de personas en estaciones clave como Grand Central o Penn Station. y estiman que permanecerá cerrado «al menos» hasta el lunes a las 7.00 hora local (11.00 GMT) si así lo permiten las condiciones meteorológicas.

De momento permanecen abiertos los puentes que unen la isla de Manhattan con el resto de distritos de la ciudad y con Nueva Jersey, pero las autoridades ya advirtieron el viernes que se verán obligados a cerrarlos si los vientos que se espera que acompañen a «Irene» superan los 96 kilómetros por hora.

También está prevista la suspensión del servicio de ferrys que conecta el sur de la isla de Manhattan con Staten Island y Brooklyn a partir de las 22.00 GMT, aunque las autoridades ya advirtieron que se verán obligados a cerrarlo antes si los vientos superan los 74 kilómetros por hora.

Para facilitar la evacuación de las zonas de la ciudad que se encuentran por debajo del nivel del mar, una medida que afecta a 370 mil personas, la MTA suspendió el pago de tarifas de los trenes y metros de las zonas de peligro de inundación, y el servicio de autobuses fue gratis hasta su clausura.

La mayoría de trenes de larga distancia que unen las principales ciudades de la costa este del país, Washington, Filadelfia, Nueva York y Boston, que ofrece la red Amtrak en el conocido como Corredor del Noreste, también fueron cancelados durante el fin de semana así como buena parte de los trenes que salen de Penn Station.

Además, los aeropuertos que sirven a la ciudad de Nueva York, John F. Kennedy, LaGuardia, Newark, Stewart y Teterboro, no permiten el aterrizaje de vuelos nacionales e internacionales desde las 12.00 hora local (16.00 GMT), y de momento pueden despegar aviones al menos hasta nuevo aviso.

El director del Centro Nacional de Huracanes (CNH), Bill Read, afirmó que se espera que el nivel de las aguas se eleve en la costa Atlántica cerca de 4 metros, por lo que advirtió sobre posibles daños en edificios costeros a lo largo del recorrido de «Irene».

«No es una broma, su vida podría estar en peligro», afirmó el servicio de noticias Bloomberg, recalcando que las personas que viven en las zonas susceptibles de inundarse deben respetar la orden de evacuación que fue dada el viernes. «Ordenamos la evacuación de 370 mil personas», dijo. Unos siete mil pacientes de hospitales y asilos» ya fueron evacuados», precisó.

Irene tiene un diámetro de 820 kilómetros, es decir el equivalente a cerca de un tercio de la longitud total de la costa este estadounidense (2.675 kilómetros), según una estimación de la NASA a partir de observaciones satelitales.

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