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La Catedral de San Basilio… rememorando

Esta semana la basílica rusa celebró otro onomástico por lo que, aprovechando la fecha, les proponemos acercarnos a su historia. La Catedral del Manto de la Virgen sobre el Foso, más conocida como la Catedral de San Basilio, está situada en la parte meridional de la Plaza Roja, cerca de la Puerta del Salvador del […]

Catedral de San Basilio
La Catedral de San Basilio, está situada en la parte meridional de la Plaza Roja, cerca de la Puerta del Salvador del Kremlin, en la parte alta de la ladera que conduce al río Moskova. | Internet

Redacción Central |

Esta semana la basílica rusa celebró otro onomástico por lo que, aprovechando la fecha, les proponemos acercarnos a su historia.

La Catedral del Manto de la Virgen sobre el Foso, más conocida como la Catedral de San Basilio, está situada en la parte meridional de la Plaza Roja, cerca de la Puerta del Salvador del Kremlin, en la parte alta de la ladera que conduce al río Moskova. Fue construida a mediados del siglo XVI por orden del zar Iván El Terrible para conmemorar la victoria de Rusia sobre el Kanato de Kazán, que formaba parte del Imperio de la Horda de Oro.

No se sabe exactamente qué había antes en ese lugar. Manuscritos rusos contienen menciones aisladas y contradictorias sobre algunas iglesias de madera y de piedra, lo que dio lugar a un sinnúmero de suposiciones, versiones y mitos.

De acuerdo con una de esas versiones, tras el regreso de Iván El Terrible de su campaña militar contra el Kanato de Kazán, en 1552, ordenó fundar en el lugar de la futura Catedral del Manto de la Virgen una Iglesia de madera con siete altares laterales en honor de la Santísima Trinidad.

El Metropolita de Moscú, Macario, aconsejó al Zar que mandara construir en el mismo sitio una catedral de piedra y también ideó la composición de la futura Catedral.

La primera mención fidedigna de la construcción de la Catedral de San Basilio data del otoño de 1554. Se considera que era una Catedral de madera que algo más de 6 meses después fue desmontada antes de que en el mismo sitio, en la primavera de 1551, se empezara a construir una de piedra.

La Catedral fue construida por los arquitectos Barma y Postnik, aunque algunos suponen que son los dos nombres de una misma persona. Una leyenda decía que, concluida la construcción, para que en el futuro no pudieran construir una obra mejor, el zar Iván El Terrible ordenó dejarles ciegos.

La construcción de la Catedral llevó seis años y avanzó únicamente durante la temporada de calor. El manuscrito hace mención de una «milagrosa aparición» ante los arquitectos del noveno altar de la Catedral, en la zona meridional después de que la obra se acercara a su final. Sin embargo, la organización simétrica evidencia que los autores desde el principio tenían planeado edificar 8 altares laterales alrededor de la Iglesia central. La Catedral se construyó en ladrillo y los cimientos, el zócalo y algunos elementos de la decoración fueron hechos en piedra blanca.

Para otoño de 1559 la mayor parte de la obra estaba lista. Para la fiesta del Manto de la Virgen fueron bendecidas todas las capillas, a excepción de la central, porque «la gran iglesia central no estaba acabada para la celebración del Día de la Virgen aquel año».

La Iglesia central y toda la Catedral fueron consagradas el 12 de julio de 1591 por el Metropolita Macario.

Cada capilla tuvo su propia consagración: la capilla oriental fue bendecida en nombre de la Santísima Trinidad. Los investigadores hasta el día de hoy se preguntan por la razón de esta elección. Al respecto existen varias hipótesis: en 1553, en la conquistada Kazán se fundó el monasterio de la Santísima Trinidad. También se cree que en el lugar que ocupa hoy la Catedral del Manto de la Virgen antes había una iglesia de madera, la de la Santísima Trinidad, que posteriormente pasó a dar su nombre a uno de los altares de la Catedral.

Los otros altares fueron consagrados a los santos en cuyos días de veneración se produjeron los acontecimientos más importantes de la campaña contra el Kanato de Kazán y a los tres Patriarcas de Constantinopla, Alejandro, Juan y Pablo el Nuevo. El altar central fue bendecido en honor a la fiesta del Manto de la Virgen, porque el 1 de octubre, símbolo de la protección de los cristianos por la Virgen, empezó el ataque contra Kazán. La Catedral también recibió el mismo nombre.

La Catedral se mencionaba en los manuscritos como Catedral del Manto de la Virgen sobre el Foso, lo que se debía a que desde el siglo XIV a través de toda la plaza que posteriormente recibiría el nombre de Roja y a lo largo de las murallas del Kremlin pasaba un profundo y ancho foso que dejó de existir en 1813.

La Catedral tenía una composición inusual: 9 Iglesias independientes fueron construidas sobre un fundamento común y unidas entre ellas por pasadizos interiores situados alrededor de la Iglesia central. Por fuera todas las iglesias estaban rodeadas por una galería originalmente abierta. La Iglesia central estaba coronada por una cúpula piramidal y los altares laterales tenían bóvedas y cúpulas.

El conjunto de la Catedral se completaba con un campanario abierto con tres cúpulas piramidales, en los arcos de los cuales colgaban macizas campanas. Originalmente la Catedral estaba coronada por 8 cúpulas grandes y una pequeña sobre la Iglesia central. Para subrayar la importancia de los materiales de construcción y proteger la Catedral de los daños atmosféricos, sus paredes estaban pintadas por fuera de rojo y blanco de manera que la pintura imitara los ladrillos. El material que recubría inicialmente las cúpulas, se desconoce, porque fue destruido pos el devastador incendio de 1595.

La Catedral conservó su aspecto original hasta 1588, año en el que por la parte nororiental fue construida junto a ella la décima Iglesia que se erigió sobre la tumba de San Basilio que había pasado mucho tiempo contemplando la obra y solicitó ser enterrado al lado. El famoso santón moscovita, al que se le atribuían numerosos milagros, murió en 1557 y, después de su canonización, el Zar Fiodor Ioannovich, hijo de Iván el Terrible, ordenó construir la iglesia. Arquitectónicamente, era un templo independiente con una entrada aparte.

La urna de plata que contenía los restos mortales de San Basilio, fue perdida en la época conocida en la historiografía como los Tiempos Turbios, a principios del siglo XVII. Su memoria se honraba diariamente durante la misa y, a partir del siglo XVII, el nombre de la iglesia se extendió a toda la Catedral, convirtiéndose en su «denominación popular», la Catedral de San Basilio.

A finales del siglo XVI las cúpulas de la Catedral recibieron su revestimiento actual que reemplazó el original, destruido por un incendio.

En 1672 por la zona suroriental fue construida una undécima iglesia: un pequeño templo encima de la tumba de San Juan, un santón también de fama milagrera, enterrado cerca de la Catedral en 1589.

En la segunda mitad del siglo XVII el aspecto de la Catedral sufrió cambios significativos: el tejadillo de madera, que protegía la galería de la intemperie y se destruía con facilidad en los incendios, fue sustituida por un tejado que se apoyaba en pequeños postes con arcos. Encima del atrio de la Iglesia de San Basilio fue construida la Iglesia de Santa Teodosia. Encima de las antes abiertas escaleras de piedra blanca que conducían al nivel superior de la Catedral aparecieron alpendes que se apoyaban en unos característicos arcos.

En la misma época apareció la pintura ornamental policromada que cubrió los alpendes, los pilares, las superficies exteriores de las galerías y el parapeto de la galería. Las fachadas seguían manteniendo la pintura que imitaba los ladrillos. En 1683, en la cornisa de la Catedral fue hecha una inscripción en grandes letras amarillas sobre un fondo azul que contaba la historia de la creación del templo y de su restauración en la segunda mitad del siglo XVII. Un siglo después, como resultado de una reforma, la inscripción desapareció.

En 1680, sufrió modificaciones el campanario que se transformó en uno de dos niveles con un espacio abierto en lo alto para tocar las campanas.

En 1737, durante un gran incendio, la Catedral de San Basilio sufrió muchos daños, sobre todo, la iglesia meridional. Durante las obras de reconstrucción de 1770-1780 en la técnica de sus pinturas fueron introducidos drásticos cambios. Al recinto de la Catedral fueron trasladados los altares de las iglesias de madera de la Plaza Roja que fueron derribadas para evitar incendios.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Agencias)

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