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Desastre en México, estalló un oleoducto

Un río de fuego incineró a 27 personas, causó heridas a más de 50 y quemó 115 viviendas y automóviles en San Martín, estado de Puebla

Personas fallecidas por explosión de un oleoducto
Algunos de los cuerpos de personas que perecieron durante la explosión de un oleoducto en la localidad de San Martín Texmelucan, México. | EFE

Redacción Central |

Un río de fuego incineró a 27 personas, causó heridas a más de 50 y quemó 115 viviendas y automóviles en San Martín, estado de Puebla

Una enorme explosión de un oleoducto transformó este domingo algunas calles de la ciudad mexicana de San Martín Texmelucan, en el estado de Puebla, en ríos de fuego, incinerando a 27 personas _incluyendo 12 niños_, autos y casas en un desastre del que las autoridades culpan a ladrones de petróleo.

Algunos funcionarios estimaron que la fuga de crudo y la explosión afectó a un radio de cinco kilómetros (tres millas) y quemó automóviles y 115 viviendas. Algunos metales y el pavimento se deformaron por el intenso calor y en algunos casos se calcinaron totalmente.

Los familiares de las víctimas sollozaban mientras los cadáveres quemados eran sacados de sus casas. En algunos casos, los restos solamente eran pilas de cenizas y huesos, relató desde el lugar la agencia AP.

Una ama de casa, Zoyla Pérez Cortés, de 27 años, dijo que despertó a las 5:30 de la mañana debido a un potente olor extraño, parecido a gasolina. Minutos más tarde su calle estalló en llamas. Su esposo derribó un muro con el fin de permitirle escapar junto con sus tres hijos por la parte trasera de su casa de cemento.

Su cuñado fue atendido con quemaduras en un hospital, pero ella desconoce la suerte que corrieron la esposa de éste y sus dos hijos.

Era como el mismo infierno que estábamos viviendo. Todo estaba cerrado en humo , narró la mujer con los ojos enrojecidos por el llanto.

Además de los muertos, al menos 52 personas quedaron heridas y unas 200 fueron colocadas en albergues luego de huir de San Martín, que se ubica a unos 90 kilómetros (55 millas) al este de la capital mexicana. Más de 115 casas se incendiaron, y de ellas 30 quedaron destruidas.

José Luis Chávez, de 58 años, quien vive a 10 calles del lugar de la explosión, expresó que escuchó un par de estruendos potentes y horribles , y vio que algunas llamas se elevaron más de 10 metros (30 pies) de altura. Fue como si una bomba hubiera estallado en el subsuelo, agregó.

El estallido ocurrió alrededor de las 5:30 de la madrugada en un punto del ducto donde aparentemente un grupo de delincuentes pretendía extraer crudo de manera ilegal, informó Valentín Meneses, secretario de Gobernación del estado de Puebla.

Se les salió de control por el alto grado de fuerza con la que sale el combustible , refirió el funcionario estatal.

Por su parte, la coordinadora general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación federal, Laura Gurza, informó que los investigadores hallaron un agujero en el oleoducto, así como equipos para extraer petróleo.

El crudo comenzó a derramarse en las calles y un río que pasa por la zona. Al parecer una chispa provocó un incendio, aunque se desconoce su origen.

Eran ríos de fuego los que veíamos en las calles , dijo Meneses.

La paraestatal Pemex, propietaria del oleoducto, informó en un comunicado que al detectar una caída de presión en la estación de bombeo de San Martín Texmelucan se suspendió el envío de crudo por ese ducto.

Varios cadáveres fueron hallados cerca del lugar de la explosión, pero las autoridades desconocen si eran personas que participaban en el robo o si se trataba de gente que pasaba por el lugar cuando se produjo la explosión.

La ruptura del oleoducto ocurrió en una parte alta de la ciudad, arrojando crudo incandescente por las calles hasta la ribera de un río ubicado a un kilómetro (media milla) de distancia, dijo Gurza.

Muchas de las casas destruidas eran hogares humildes de cemento de dos pisos. Gurza dijo que la gente no tiene permitido vivir cerca de oleoductos, pero Chávez y otros residentes indicaron que habitaban en la zona desde hace varios años.

En tanto, el presidente Felipe Calderón llegó el domingo por la tarde a la zona afectada, donde conversó con algunos damnificados en un albergue y revisó los daños que sufrió la calle principal donde explotó el oleoducto. Previamente el mandatario había expresado sus condolencias a los familiares de las víctimas y su solidaridad con los lesionados.

Indicó que su gobierno ofrecería su apoyo total a la pesquisa para hallar a los culpables de la explosión con el fin de que sean llevados ante la justicia. Hasta el momento no hay detenidos.

En tanto, el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, convocó a varios secretarios del gabinete para que apoyen a las víctimas con servicios médicos y albergues, además de ayudarlos en la recuperación de sus casas y propiedades perdidas por la conflagración.

Las autoridades indicaron que el incendio fue controlado para el domingo a mediodía y  el fuego que quedaba estaba consumiendo el crudo restante. La zona se quedó sin suministro de electricidad y de agua.

San Martín Texmelucan es una localidad de 130 mil  habitantes, de acuerdo con cifras gubernamentales del 2005, ubicada en una región donde la ganadería y la agricultura son las principales actividades económicas. También hay un sector manufacturero que elabora productos químicos y petroquímicos, textiles y metales, según afirma la página en internet de la localidad.

Petróleos Mexicanos ha batallado con robos crónicos de combustible y llega a perder hasta el 10 por ciento de su producción total por este motivo.

El director general de la firma, Alberto Islas, radicado en México, informó que varias organizaciones de delincuentes son responsables de estos robos, entre ellas el cártel de narcotraficantes de los Zetas, un grupo de sicarios formado por ex militares que han generado gran cantidad de hechos de violencia debido a sus enfrentamientos con el cártel del Golfo, antiguamente aliado suyo.

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