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Suman ya 50 mil los cadáveres sepultados en fosas comunes en Haití

Lo confirmó el Secretario de Salud Pública quien añadió hay mucha gente todavía bajo los escombros, mientrs escenas dantescas están a la orden del día especialmente en Puerto Prìncipe

Redacción Central |

Lo confirmó el Secretario de Salud Pública quien añadió hay mucha gente todavía bajo los escombros, mientrs escenas dantescas están a la orden del día especialmente en Puerto Prìncipe

En medio de los escombros y con el tiempo a cuestas, los haitianos intentan limpiar las calles de Puerto Príncipe de miles de cadáveres esparcidos tras el potente terremoto que derrumbó al país más pobre de América.  Según el secretario de Salud Pública,  Paul Antoine Bien Aime, ya son al menos 50  mil los cuerpos sepultados en fosas comunes en Tityien y otros lugares de las afueras de esta devastada capital.

Pero en esta macabra cuenta de cadáveres, que son recogidos por la Policía y brigadas del ayuntamiento, no se incluyen los centenares que aún permanecen bajo los escombros.

«Ya hemos recogido alrededor de 50 mil cadáveres y anticipamos que habrán entre 100 mil y 200 mil  muertos en total, aunque nunca sabremos la cifra exacta», dijo Bien-Aime.

Este sismo de magnitud 7,3 en la escala de Richter, que sacudió con fuerza al país más pobre del continente americano por poco más de un minuto,  ya es catalogado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como uno de los más mortíferos de los que se tenga memoria.

El hambre, la sed, el olor a muerte y la falta de un lugar donde vivir y medicinas ha empujado a decenas de sobrevivientes de la catástrofe a intentar salir, como puedan, de la derruida capital.

Desde el amanecer del viernes comenzó la huida, muchas personas buscan llegar a casas de familiares en las provincias, pero casi no hay transporte público debido a la escasez de gasolina

«Sólo Dios sabe si vamos a encontrar transporte para ir a la provincia (…) si no vamos caminando (…) no podemos quedarnos aquí», dijo  Denise, una damnificada haitiana.

Entretanto un voluntario de la Cruz Roja local clama por material para poder continuar ayudando a sus compatriotas.

«Necesito saber a quién llamar, a quién buscar, necesito ayuda y medicamentos para la zona donde vivo. Todos los días ayudo a la gente allí. No hay vendas, no hay material para trabajar pero todavía tengo la voluntad para ayudar a mucha gente», expresó.

Pero muchas familias no tienen la fuerza de viajar y se han apostado en los pocos espacios que no están llenos de escombros, como el patio del ahora destruido Palacio Nacional, otrora sede del Ejecutivo.

TeleSUR visitó un campamento de este tipo en los jardines presidenciales, y sus ocupantes denuncian que no han recibido ayuda alguna.  

«El pueblo tiene hambre, no encuentra comida, ni agua. El hambre nos está matando, hay gente que está enferma, el grifo del agua está bloqueado,  hay gente que tiene piernas y brazos rotos y no encuentran a ningún medico aquí», advirtió Luc Deshommes, uno de los miles de haitianos que lo perdieron todo.

Seline Derisne, otra de las habitantes del improvisado campamento, relató que llegó a los predios del palacio presidencial con la esperanza de recibir atención médica, pues había visto personal de socorro.

«Cuando vine aquí me dijeron que le iban a dar atención médica, había socorristas, pero dijeron que no pudieron tocar su cabeza. No pudieron hacer nada por él. A la una y media de la mañana se murió», indicó.

«No tenemos palabras para hablar de lo que pasó en nuestra casas. Haití está llorando,  Haití está de luto», contó Honest Calixte, afectado por el sismo.

Contrario a lo que parece,  las carencias de estas personas no se deben a la falta de solidaridad internacional, por el contrario más de 100 vuelos diarios aterrizan en el aeropuerto de Puerto Príncipe, que resultó seriamente dañado por el terremoto, sin torre de control.

Mientras tanto, el gobierno de Haití, sin sede fija y desmembrado, intenta organizarse. El presidente René Preval ha tomado como su despacho a una comisaría que se encuentra próxima al aeropuerto internacional de Puerto Príncipe.

Los miembros del Gabinete también se quedaron sin sus oficinas, no pueden reunirse y tomar decisiones.

«Debemos reconstruir todo. El palacio se cayó, el Parlamentó está destruido, el Palacio de Justicia se vino abajo», declaró Preval, y agregó que la Organización de Naciones Unidas (ONU) estima que se necesitan más de 500 millones de dólares estadounidenses sólo para la reconstrucción de Puerto Príncipe.

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