Economía

El Banco del Sur intentará combinar finanzas con el trabajo social

La institución reforzará la reducción de la vulnerabilidad en las naciones del área y ayudará a robustecer los países sudamericanos

Redacción Central |

La institución reforzará la reducción de la vulnerabilidad en las naciones del área y ayudará a robustecer los países sudamericanos

Técnicos de siete países sudamericanos comenzaron este martes en Río de Janeiro una nueva ronda de discusiones para avanzar en los detalles del Banco del Sur, una nueva organización de fomento regional decidida por consenso el lunes.

Durante esta «Novena Ronda» de negociaciones que se prolongará hasta el miércoles, los técnicos de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Paraguay y Venezuela deberán darle forma y contenido al organismo que, según sus promotores, podría comenzar a operar ya en 2008.

El «Acta Fundacional» fue aprobada por ministros y viceministros de economía y finanzas de los países socios y ahora será sometida a la consideración de los respectivos presidentes.

En caso de ser aprobada por ellos sin objeciones será firmada el 3 de noviembre en un acto oficial en Caracas, según el gobierno de Venezuela, y 60 después se completará el «Convenio Constitutivo» que será suscrito por los socios.

La institución pretende conjugar la rentabilidad de un banco regional de fomento e inversión con el respaldo a proyectos sociales prioritarios, en países empobrecidos y con un déficit crónico de infraestructura.

El hecho de que la sede principal quede en Caracas, de donde nació la idea y las subsedes en La Paz y Buenos Aires, dos aliados de Venezuela, ilustra un proyecto surgido a la sombra del integracionismo promovido por el presidente venezolano, Hugo Chávez.

Como contrapeso en el proyecto aparece Brasil, cuyo gobierno mantiene una política económica conservadora, enfocada en la disciplina fiscal y restricción del gasto público.

Pero tras las objeciones iniciales, el gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, acabó entendiéndose con los de sus vecinos y le dio su apoyo político e institucional.

«La institución reforzará la reducción de nuestra vulnerabilidad, ayudará a robustecer los países suramericanos, nos dará mayor autonomía financiera y nos colocará en condiciones de enfrentar mejor las crisis internacionales», afirmó el ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega.

Uno de los logros del gobierno de Lula en este trance ha sido que el futuro banco se limite a financiar exclusivamente a países de Suramérica, según observadores.

«Estamos apoyando un proyecto que va a beneficiar a nuestros socios comerciales y políticos, y a empresas brasileñas que actúan en esos países», dijo Mantega.

La posición de Brasil era la de crear una institución seria, eficiente, con clasificación financiera y rentabilidad, aclaró.

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