Curiosidades

El planeta hecho de rubíes y zafiros

Se encuentra a solo 21 años luz de distancia

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Rubí |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Descubierto en 2015, el planeta HD219134 b ha sido estudiado más a fondo, conociendo los expertos que su superficie está cubierta casi por completo de zafiros y rubíes.

Este exoplaneta, ubicado a tan solo 21 años luz de distancia, cuenta con una estructura y composición interna bastante diferentes al resto, lo que ha llevado a los investigadores de las universidades de Zurich y Cambridge a proponer la creación de una nueva categoría planetaria que pueda englobar planetas exóticos como éste, asignado a la categoría de las supertierras.

El planeta se encuentra en la constelación de Casiopea. Sólido y con una masa casi cinco veces mayor que la de la Tierra. Orbita muy cerca de su estrella madre, con un período de revolución de solo tres días. Sin embargo, a diferencia de la Tierra, HD219134 b no tiene un masivo núcleo de hierro, sino un corazón rico en calcio y aluminio y, por lo tanto, en piedras preciosas, asegura Caroline Dorn, astrofísica de la Universidad de Zurich y miembro del equipo que lo descubrió.

Para los investigadores, HD219134 b es, junto a 55 Cancri y WASP 47, el tercer planeta descubierto con una composición y estructura interna tan exóticos. El primero es el planeta más denso jamás observado (ocho veces más denso que la Tierra a pesar de ser apenas un poco más grande). En palabras de Dorn, estamos ante una nueva categoría de supertierras.

Los tres exoplanetas tienen en común haberse formado en ambientes muy cálidos, muy cerca de sus estrellas madre, donde el calcio y el aluminio son los componentes principales, junto al magnesio y el silicio. En tales condiciones, esos elementos se encuentran en la fase gaseosa, por lo que los bloques de construcción planetarios tienen una composición completamente diferente de los que dieron forma a los planetas telúricos del Sistema Solar, incluida la Tierra y su núcleo, hecho principalmente de hierro y níquel, elementos que están casi ausentes cerca de las estrellas.

Según los astrónomos, es por esa razón que se hace imposible que exista vida en ellos. Las diferencias con la Tierra, en efecto, son enormes. Para empezar, orbitan muy cerca de sus estrellas, lo que implica muy altas temperaturas en superficie. Y después, con una estructura interna tan diferente a la de la Tierra, esta clase de mundos no puede generar campos magnéticos que protejan a la vida de la radiación. Por último, también su atmósfera y sus mecanismos de enfriamiento son completamente diferentes a los terrestres. Si hubiera algún tipo de vida allí, sería totalmente distinta a la nuestra.

Mel

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