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Ver el mundo desde arriba

El Deltaplano llena las expectativas de personas aventureras que viven la adrenalina

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LA VOZ DEL SANDINISMO |

Deporte, turismo, aventura, estas tres palabras completan las acciones que se pueden desarrollar desde un Deltaplano, aparato que permite una acción y de paso recrear la mirada con lugares sobre todo muy hermosos o de difícil acceso.

Ahora, luego de un uso masivo en el mundo, se trata de un medio que ya dominan a la perfección quienes lo conducen y les permite viajes increíbles, y hasta en dupla, es decir un neófito acompañado de un experto.
El ala delta es un aparato construido para planear y realizar vuelos sin motor. El despegue y aterrizaje se efectúan a baja velocidad, por lo que es posible realizarlo a pie.

Pero hay más, el primer vuelo exitoso, pero sin control— fue por el hispano-árabe en el siglo IX.
Cuando se inventó el vuelo motorizado, el interés en el ala delta o Deltaplano, y el control pendular desapareció.

Años más tarde en 1948 Francis Rogallo, ingeniero, inventó el ala flexible (modificación del ala delta original), también conocida como el ala Rogallo.

La idea no suscitó mucho interés hasta finales de los años 50, cuando la NASA buscaba un paracaídas controlable para él, y aceptó investigar el ala flexible (notas históricas de la NASA sobre el ala de Rogallo).

En 1965 la NASA descartó el uso del ala Rogallo y pilotos deportistas la adaptaron para uso de planeador deportivo.  La adaptación más exitosa fue realizada por el australiano John Dickenson en 1963.

En la década de 1970 compañías por todo el mundo comenzaron a hacer copias del ala delta de Dickenson, y el vuelo libre se volvió popular como deporte de diversión y de competición en muchas partes del mundo, especialmente en Europa, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos. Los primeros campeonatos del mundo se celebraron en 1976, en Austria.

Este deporte se basa en el aprovechamiento de corrientes ascendentes de aire o termales que con un ala delta, vuelan por los principios que se aplican a cualquier aeronave. Aprovechando las corrientes de aire ascendentes, el piloto puede mantenerse en vuelo durante largos periodos y realizar acrobacias.
El ala delta se sirve de una superficie de tela muy amplia, con forma de delta, y parte de lugares elevados para planear.

La tela suele estar hecha de poliéster impregnado con resina, un material ligero y muy duradero, o de composites laminados, que son menos elásticos y mantienen mejor la forma del ala.

Este último se reserva para alas de alto rendimiento porque minimiza la torsión. Para proteger el ala de la radiación ultravioleta, el extradós se recubre con una película con algún pigmento como TiO2.

La vela se sustenta en una estructura de aluminio (o titanio) en cuyo centro va suspendido el piloto por medio de un arnés y normalmente adopta una posición de tendido, dirigiendo el ala delta por medio de cambios de posición pendular con lo cual desplaza el centro de gravedad.

Sin lugar a dudas, volar en uno de estos aparatos constituye toda una aventura, que muchos pueden lograr.

Mel/Rfc

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