Curiosidades

¿Qué es la afantasía?

Existen personas que no pueden visualizar imágenes mentales

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La afantasía o mente ciega |

B. García |

Quizás seas de esas personas que en su infancia tuvieron que escuchar de sus madres frases como “deja de soñar” o “estás en la luna”, mientras en lugar de hacer tus tareas te quedabas inmóvil recreando con
tu mente un futuro, reviviendo una experiencia o simplemente visualizando algo deseado. Pues bien, existen personas que no pueden hacer eso que a la mayoría nos resulta tan simple, sufren un raro
trastorno conocido como afantasía o mente ciega.
Acompáñanos a descubrir en qué consiste y en qué se ven afectados los que lo padecen.

Existen una serie de trastornos conocidos como discapacidades invisibles, que suponen el 80 por ciento de las discapacidades. La afantasía o mente ciega es uno de ellos, pero existen muchísimos más y, generalmente, como no muestran ningún rasgo visible no son tenidos en cuenta. Los hay físicos como pueden ser el daltonismo, la diabetes o el reuma y los hay psíquicos o cognitivo. Todos tienen en común el
hecho de que limitan las oportunidades de interaccionar con el entorno sin que este sea capaz de percibir que existe una discapacidad.

La mayoría de las personas, cuando oímos mencionar algo somos capaces de visualizarlo mentalmente sin ningún esfuerzo. Si oyes hablar de una manzana roja, fresca y jugosa seguramente no te costará evocarla, sin
embargo los que padecen afantasía no pueden visualizar esas imágenes mentales.

Para la mayoría de nosotros los recuerdos están hechos de imágenes, pero para los afectados de afantasía, no. Son capaces de recordar los datos, pero no de ver las imágenes en su cabeza. El término fue acuñado en 2015 para dar un nombre a este trastorno que se sabía que
existía, pero prácticamente no había sido estudiado.

El término “imagen mental” describe la representación en nuestro cerebro, memorizada o imaginada, de un objeto físico, idea, concepto o situación. La persona que sufre afantasía no es capaz de visualizar esas imágenes de manera voluntaria.

En 1880 este trastorno fue descrito por Sir Francis Galton, un famoso polímata británico, pero tras él no existen prácticamente estudios hasta 2015 cuando fueron retomados por científicos de la Universidad de Exeter que fueron los que acuñaron el término afantasía.

El profesor Adam Zeman, de la Universidad de Exeter, se interesó por el trastorno a raíz de un hombre al que una cirugía cerebral dejó sin la capacidad de producir imágenes mentales. Al hacerse público este caso,
salieron a la luz más afectados, algunos de los cuales sufrían afantasía congénita y no adquirida. Las personas que sufren afantasía no pueden tener visualizaciones voluntarias, pero sí involuntarias como
son los sueños.

Los psicólogos suelen utilizar un cuestionario conocido como el “Vividness of Visual Imagery” en el que hay que calificar diferentes imágenes mentales para probar la fuerza con que funciona el “ojo de la mente”. Es largo y complicado, por lo que investigadores de la propia
Universidad de Exeter, creadora del test, elaboraron un cuestionario más breve, pero suficiente para detectar si existe afantasía total.

Hay que responder las preguntas escogiendo la respuesta entre estas cinco:

No tengo ninguna imagen

La imagen es vaga y tenue

La imagen es moderadamente clara

La imagen es razonablemente clara

La imagen es tan vívida como si fuera en la vida real

Este es el test simplificado de la Universidad de Exeter:

* Crea en tu mente la imagen de un amigo o de un familiar que veas frecuentemente. ¿Con qué claridad puedes ver los contornos de su cara, su cabeza, los hombros y el cuerpo?

* Siguiendo con ese mismo familiar o amigo: ¿Con qué fuerza o claridad puedes ver sus gestos y poses características, tanto de su cabeza como de su cuerpo?

* ¿Con qué claridad puedes imaginar cómo camina un familiar o un amigo? ¿Cómo son sus pasos, la longitud, etc.?

* En la cuarta pregunta piden que se califique cómo ves en tu mente los colores de la ropa de esa persona. ¿Cómo visualizas los colores de sus prendas de vestir?

* Crea la imagen mental de un amanecer y mira con detalle lo que visualizas de ese sol naciente. ¿Cómo ves de claro la imagen del sol saliendo por el horizonte en un cielo brumoso?

* Imagina que desaparece la bruma y el cielo azul rodea el sol, ¿cuán vívida es esa imagen en tu mente?

* De repente, “aparecen nubes en tu cielo y estalla una tormenta eléctrica”. ¿Con qué claridad puedes verlo?

* Finalmente un arco iris aparece en tu cielo, ¿con cuánta claridad puedes distinguirlo?

Una persona con afantasía total responderá en todos los casos: “No tengo ninguna imagen”. Los grados de afantasía pueden variar y el test completo, que consta de 16 preguntas, identifica el grado que padece
cada paciente y si afecta a un solo sentido o a varios.

¿Qué tal te ha ido con el test? ¿Crees que puedes padecer afantasía?

Muchas personas no sabían que la padecían, pero se daban cuenta de que se relacionaban con su entorno de una manera diferente a la mayoría.

Algunos de los que lo padecen no lo ven como una discapacidad, sino como una manera diferente de ver el mundo, pero otros sufren al no poder recordar el rostro de un familiar fallecido o simplemente los rasgos de
un amigo.

En el lado contrario a los que sufren afantasía está un grupo de personas llamados “supervisualizadores” que tienen imágenes mentales vibrantes y extremadamente reales. Muchos artistas plásticos pertenecen
a este grupo.
Mel/Bga

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