Curiosidades

¡Ese agresivo plástico!

Tan común en la vida moderna, presupone un problema sustancial en el medio ambiente por su difícil degradación

Plásticos que se arrojan al mar
Plásticos que se arrojan al mar |

Oliverio Celaya |

Algunos entendidos se preguntaron recientemente a dónde van los plásticos que se arrojan al mar. Tal interrogante constituye todo un problema para la protección del medio ambiente y para la vida del ser humano.

Incluso indagaron en particular en algunos países, en el caso de quienes viven en Argentina o México, pues muchas personas allí se hacen la misma pregunta.

Erik van Sebille, oceanógrafo de la Universidad de Utrecht, en Holanda, especializado en la circulación de los océanos, diseñó una animación que muestra precisamente eso.

Valiéndose de la información provista por boyas que flotan en el océano y envían mensajes a centros de investigación científica cada seis horas sobre su ubicación y las condiciones del entorno, Van Sebille creó un modelo estadístico de los movimientos de circulación del agua.

De ahí que llegaron al punto de otra cuestión, el por qué el lugar más contaminado del mundo es una isla remota y deshabitada en el Pacífico Sur

Su página -PlasticAdrift- utiliza este modelo para determinar el posible camino y el destino de los trozos de basura plástica flotante en un período de 10 años.
Indicando con el dedo un punto en el mapa donde se tira el plástico, la animación muestra en pocos segundos hacia donde se dirigirá.

Así, por ejemplo, puede verse cómo una botella desechada cerca de Acapulco, en la costa de México, puede acabar con más probabilidad en el remolino de basura del Pacífico Norte.

Algunos plásticos van hacia el sur, pero una gran cantidad es empujada hacia el oeste primero (hacia Asia), antes de flotar hacia el norte y terminar en la misma zona.

Cada año, entre cinco y 13 millones de toneladas de plástico acaban en los océanos del mundo. Según estimaciones recientes, esta cifra aumenta y se espera que, para 2050, la cantidad de plástico en los mares supere a la de peces.

El plástico que ingresa en los océanos puede tardar siglos en descomponerse por completo: una botella de plástico común, por ejemplo, demora 450 años.

En el proceso, los trozos más grandes se van partiendo en millones de pedacitos microscópicos que quedan en la superficie y luego ingieren los peces y otros animales marinos, y así es como entran en la cadena trófica.

Otros trozos van directamente al fondo del mar, donde contaminan el lecho oceánico y afectan a las especies que viven en las zonas más profundas del océano.

El plástico que queda flotando, no se mantiene cerca de su región de origen, sino que por la acción de las corrientes marinas termina en una de las grandes seis islas de basura distribuidas a lo largo de los océanos del mundo.

Ese modelo holandés en realidad puede estimar el recorrido del plástico durante más de una década. La razón por la que se limita a este período, dicen los creadores de la animación, es puramente práctica: la animación se genera más rápido y por ende es una experiencia más amigable para el usuario.
memrfc

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