Curiosidades

Un naufragio descubre los secretos del viejo champaña

Las botellas fueron halladas luego de permanecer 170 años en el fondo del Mar Báltico

Veuve Cliquot
Entre las botellas encontradas, 47 eran de la prestigiosa marca Veuve Cliquot | Getty Images

Redacción Central |

El descubrimiento está permitiendo a los científicos desentrañar los misterios de los viejos métodos de fabricación vinícola del champaña como altísimos niveles de azúcar, mucho más elevados que los de los actuales vinos de postre, así como rastros de arsénico.

El buen estado de conservación de varias de las botellas, preservadas por la oscuridad y el frío de los 50 metros de profundidad en las que quedaron sumidas desde 1840, facilitó que los análisis no se limitaran sólo a lo meramente químico, publica la revista PNAS.

El equipo de investigadores está encabezado por profesor Philippe Jeandet, de la Universidad de Reims en Champagne-Ardenne, que trabaja junto a expertos de Veuve Cliquot en un «análisis químico y sensorial» del histórico líquido comparando tres de las viejas botellas de Veuve Cliquot con otras fabricadas recientemente.

El equipo de Jeandet, profesor de la Universidad de Reims en Champagne-Ardenne, trabajó junto a expertos de Veuve Cliquot en un «análisis químico y sensorial» del histórico líquido comparando tres de las viejas botellas de esa marca con otras fabricadas recientemente.

La composición del vino, rescatado en julio de 2010, era sorprendentemente similar a la de los caldos modernos, aunque con algunas notables diferencias, indica Jeandet.

Para empezar, ya no quedaban muchas burbujas, porque que el gras escapó gradualmente a través de los corchos, y «el dióxido de carbono presente era inferior a dos gramos por litro cuando el champaña normal tiene de 10 a 11 gramos por litro, le explica.

Aunque según el investigador esto probablemente fue porque que el gas escapó gradualmente a través de los corchos.

Por su parte Andrew Waterhouse, un enólogo de la Universidad de California Davis, le dijo al reportero de la BBC Jonathan Webb que la investigación –publicada en la revista PNAS– y en especial el hallazgo de los altos niveles de azúcar era «muy interesante».

Contiene más de 14 por ciento contenido de azúcar lo cual es «increíblemente alto», destacó el enólogo, más alto incluso que los de los actuales vinos de postre y a pesar de que todo indica que, ya en ese entonces, el champán se consumía en banquetes y recepciones.

Incluso en el siglo XIX, indicó el profesor Jeandet, los gustos tendían mucho más a lo dulce y el contenido de estas botellas bálticas era probablemente típico.

Pero más allá que al azúcar, el profesor Waterhouse se fijó en las trazas de arsénico que los investigadores hallaron en el champaña, lo que podría indicar el uso de sales de arsénico en los viñedos para evitar las plagas, y también en los niveles de plomo e hierro, sorprendentemente altos.

Estos metales con probabilidad procedan de los barriles en los que reposó el espumoso pudieron haber tenido herrajes y válvulas de latón que contuvieran plomo, concluyó. (Redacción Central-Voz del Sandinismo-Agencias de Noticias)

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