Curiosidades

Bracata, las ancestrales panties

Esa prenda interior que cubría las partes íntimas realizaba una función similar a la de los calzones

Gladiadores
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Redacción Central |

El hombre antiguo para enfrentar las adversidades climáticas buscó en su entorno los medios para abrigarse y empezó a utilizar la piel de los animales que cazaba para proteger su cabeza, su cuerpo y sus pies, pero sus partes íntimas las cubría, con una pieza corta y ruda llamada bracata.

 

Pinturas encontradas en las cuevas que datan de hace unos 10 mil años muestran imágenes del hombre primitivo que dejan  ver  debajo de  las piel que se tiraba encima del cuerpo, una especie de prenda corta que ocultaba sus partes íntimas.

 

Esa y otras evidencias, como las que se observan en algunas figuras de terracota de aquella época, indican que el antepasado del hombre se cubría sus genitales, con pieles sujetas a la pelvis.

 

La prenda era una especie de calzón corto sin costuras hecha de piel a la que le quitaban las rugosidades con auxilio del fuego y de fricciones con unas piedras afiladas, para lograr una pieza más suave a fin de evitar que se lastimara esa sensible zona.

 

Según algunos antropólogos, esos pantaloncillos se enrollaban o amarraban a las piernas o la pelvis con el propósito de proteger los genitales del frío y de rozaduras durante el trabajo, así como para ocultar de miradas indiscretas las erecciones involuntarias.

 

Crónicas antiguas refieren que los iniciadores del uso de esta prenda interior de carácter masculino fueron los celtas, una cultura que tiene

2 600 años de antigüedad y que legó su uso a otros pueblos.

 

La utilidad del uso de esa prenda, los celtas lo demostraron durante décadas, por lo que fueron imitados por los pueblos germanos que le introdujeron algunas innovaciones al teñirlas y adornarlas con rayas y cuadros, años después.

 

Sin embargo entre los pobladores romanos, la bracata fue considerada un atuendo bárbaro y hasta casi ofensivo, por lo que las autoridades la prohibieron con señalamientos moralistas y no se emplearon más, hasta el año 400.

 

Evolución de la prenda y su nombre

 

Las bragas son una prenda interior que usan generalmente las mujeres, para cubrir desde la cintura hasta las piernas y tienen dos aberturas para que estas puedan pasar, pero antiguamente la palabra “bragas” se refería exclusivamente a una prenda masculina.

 

En opinión de algunos investigadores,  la voz “braga” procede de los celtas, que a su vez  la tomaron de los germanos. La palabra original es bracca, cuyo sonido de la kk se hace sonoro y se convierte en g.

 

Con el transcurso del tiempo,  el vocablo bracata, bracca, braga, usado para designar una prenda íntima ha evolucionado en su forma y también en su nombre, aparte de los distintos apelativos que esta pieza pueda tener en diversos países de habla hispana.

 

Las denominaciones de esta prenda varían de acuerdo al país: en Argentina, Paraguay  y Uruguay le llaman bombacha; en Bolivia y Perú:

calzón o trusa;  en Chile: calzón, calzones o cuadros, en tanto en Colombia son cucos, calzones, pantaletas o panties.

 

En países como  Costa Rica: les llaman calzones o blúmer cuando es grande o amplio, en Cuba, blúmer o blume, mientras en  Ecuador antiguamente se usaba la palabra calzonarios.

 

En otros países de América Latina lo nombran «calzón de mujer» o «calzoncillo femenino», en el lenguaje formal se denomina «ropa interior o «lencería». Son muchos los eufemismos que se emplean para sustituir el término braga, pero el equivalente de esta prenda en masculino es calzoncillo.

 

Después de la Revolución Industrial y el desarrollo de la industria textil, en la que se introdujeron equipamientos y el uso de tejidos más nobles, la confección de las prendas interiores que ya usaban ambos sexos se perfeccionó y alcanzó una gran demanda.

 

Hace algún tiempo, un equipo internacional de arqueólogos halló en un cementerio chino varias prendas íntimas similares a aquellos pantaloncillos de piel, que tenían según sus cálculos, más de 3 000 años de antigüedad.

 

Por todas esas razones, para antropólogos, arqueólogos, historiadores, investigadores  y otros  especialistas, la bracata debe ser considerada como los pantalones interiores más antiguos del mundo.

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