Cultura

“He decidido ser yo quien inicie el principio del fin de esa tiranía”

Rigoberto López Pérez, un hijo digno descendiente de Sandino

Rigoberto López Pérez
Valiente héroe juvenil Rigoberto López Pérez |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

“He decidido ser yo quien inicie el principio del fin de esa tiranía”, así dejaba escrito a su mamá el valiente héroe juvenil Rigoberto López Pérez días antes de dirigirse al histórico lugar donde gracias a él se cambiaría la historia de Nicaragua.

Esa Nicaragua a la que Rigoberto deseaba ver como una patria libre, sin afrentas y sin manchas.

“Si Dios quiere que perezca en mi intento, no quiero que se culpe a nadie absolutamente, pues todo ha sido decisión mía”, se lee en la emotiva carta escrita el 4 de septiembre de 1956.

Sus palabras demuestran su gran amor por la vida, por su Patria.

A leer la carta enviada a su mamá, Soledad López, se logra admirar a un joven Rigoberto, de ideas seguras, de responsabilidad por el bien de todos y del amor incondicional no solo a su Nicaragua, sino a quien le diera la vida.

Horas antes del fulminante hecho, Rigoberto juega en las calles de su barrio, haciendo de árbitro de unos niños que se divierten con la pelota. Según se relata en el periódico Barricada (1985), jugó hasta las 6 de la tarde y cuando se fue limpiando la cara con un pañuelo, los muchachos le hablaron para que continuara jugando, fue entonces cuando les dijo: Tengo que ir a hacer un volado”.

 “(…) lo que yo he hecho es un deber que cualquier nicaragüense que de veras quiere su Patria debía haber llevado a cabo hace mucho tiempo. Lo mío no ha sido un sacrificio sino un deber que espero haber cumplido (…) el deber se cumple con la Patria. Es la mayor satisfacción que debe llevarse un hombre de bien, como yo he tratado de serlo (…)”, afirmó el joven de 27 años de edad, quien para su tiempo y aun en estos, tuvo el coraje y la determinación de lograr girar el rumbo de la cruel historia en la que estaba sumida Nicaragua.

Mel/

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