Cultura

Medio siglo de historia, arte y cultura resumidos en el Teatro Nacional Rubén Darío

Los homenajes y celebraciones se extenderán durante todo el año 2020

Teatro Nacional Rubén Darío
Teatro Nacional Rubén Darío |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

El Teatro Nacional Rubén Darío cumple hoy 50 años. Y no se festeja solo un edificio que llegó a su media década de antigüedad, sino el de una institución, una entidad que hoy vive su época de mayor esplendor.

Esa inmueble cargado de historia, arte y cultura no presenta signos de desgaste que delate el pasar del tiempo, a pesar de que fue una de las  pocas edificaciones sobrevivientes del terremoto de 1972. Su rostro enmarcado en columnas de acero forradas de marmolita no muestra ninguna arruga.

Su diseño nació de un estudio monográfico del arquitecto José Francisco Terán Callejas, que encontró en el país la oportunidad de materializar.

Las celebraciones coinciden con el aniversario natal 153 nuestro Rubén Darío, el Poeta que le diera su nombre. Y no se trata de una coincidencia, pues cuando se terminó de edificar se trataba de erigir un monumento dedicado al Bardo y le dedicaron entonces la institución cultural.

Las arañas

La joya arquitectónica conserva aún los tres aretes venidos de España para adornarlo, uno a razón de obsequio y los dos restantes adquiridos por pago.

Le llaman “las arañas” pero no son más que candelabros de fina cristalería que dan nombre al salón donde se han ofrecido incontables presentaciones de primer orden, además de ceremonias, eventos sociales y hasta homenajes póstumos de distinguidos ciudadanos como Marina Cárdenas, Camilo Zapata, entre otros.

Sus puentes

A su espalda sus dos arcos lucen no solo fuertes, sino revitalizados. Son los dos puentes, por los que bajo su sombra solía transitar el icónico Ferrocarril del Pacífico.

Y aunque nació con naturaleza elitista, desde que se acercó a la Revolución abrió sus alas para cobijar en el arte a todo el que se acerca, incluso a quienes no pueden asomar más de cerca.

Su corazón ha rejuvenecido. Por sus salas y pasillos circulan y se forman en la danza, la música y el teatro jóvenes artistas que aspiran a compartir el privilegio que los maestros en los tablones principales del teatro.

Entre los más importantes

Su rector, Ramón Rodríguez cuenta que al momento de su inauguración fue considerado por el New York Times como uno de los cuatro teatros más emblemáticos de Latinoamérica. Y hoy, refiere, podría considerarse todavía entre los 10 que ostentan este honor.

Los que lo conocen esperan de él su mejor apariencia y su administración se esfuerza para que así sea todo el tiempo.

“Justamente cuando triunfa la revolución, en el año 1979, el teatro goza de una explosión artística”, comentó.

Cuando iniciaba la segunda etapa de la revolución, el palacio del arte ofrecía entre seis y 10 actividades mensuales. Hoy organiza como mínimo 25 actividades al mes.

Por sus tablas

No se cuenta con facilidad la cantidad de astros que han engalanado su escenario. Rodríguez recuerda a algunos como los niños cantores de Viena, a Duke Ellington, el Ballet de Zenegal, entre otras compañías españolas de zarzuelas de gran reconocimiento, orquestas de Estados Unidos y Europa.

Pero la lista es supremamente más extensa y se puede contar a Maná, Pablo Milanés, Julio Iglesias. “Todos los grandes han pasado por el Teatro”.

La propuesta nacional sin embargo ha crecido en cantidad, pero también en calidad. En la nueva etapa de la Revolución, a partir del 2007 ha fortalecido a los artistas y logrado forjar una cantera de nuevo talentos.

Adoptó en su regazo al primer coro del Teatro y a la orquesta juvenil que se encargan también de replicar sus conocimientos al resto del país.

Y entre los de trayectoria y los de inicios de carrera, recientemente han hecho lucir al coloso del arte con homenajes de gran nivel para íconos pop internacionales como el grupo Abba y al cantante Michael Jackson, pero también a estrellas más cercanas de habla hispana como José José.

A la par son desarrollados festivales internacionales de ballet, jazz, ópera y boleros,  menciona Rodríguez.

Democratizar el arte

En sus espacios se suman los esfuerzos por democratizar el arte y abre sus puertas con espacios gratuitos para adultos mayores, maestros, trabajadores del Estado, niños de colegios públicos.

Pero tampoco es estático pues se proyecta fuera de sus cuatro murallas principales y se extiende al territorio nacional con el apoyo de instituciones públicas como el Ministerio de Educación y las alcaldías municipales.

Entre sus recorridos favoritos está el de conciertos navideños a fin de año, además de su actividad permanente en diversas ciudades del territorio.

Así lleva a los talentos no solo de Nicaragua, sino de otras latitudes que se ven cautivados por ser parte de esta dinámica.

Elegante y moderno

Es cierto que quien lo ha tenido a su cuido le han expresado su cariño, reconoce el actual director. Aunque, recuerda,  en esta etapa  se han destinado dos millones de córdobas anuales a su acicalamiento, un hecho sin precedentes.

Recibe además lo mejor que la tecnología pueda ofrecerle para su comodidad, pero que a la vez le permita ser más viable y amigable con el medioambiente.

Su sistema de climatización fue totalmente restaurado, asistiéndose también de modernos paneles solares que genera el 25 por ciento de su necesidad energética. El  sistema de audio es uno de los más modernos de Centroamérica, acota el director.

En su interior también los cambios y renovaciones lograron llegar a una totalmente renovada Sala Experimental Pilar Aguirre, que en sus pocos meses también ha sido escenario de homenajes a grandes artistas como Anthony Matthews y don Otto de la Rocha.

El pináculo

Presentarse en el Teatro Nacional Rubén Darío es el máximo sueño de cualquier artista nacional. “Es el anhelo de escalar hacia un espacio que es el mejor de su país. Entonces todos, todos, tienen el deseo. Entonces nosotros tratamos de que poco a poco, con cierto nivel de calidad la gente pueda, las agrupaciones puedan presentarse”, reiteró.

Es por eso que también el director del Teatro recoge las voces de los artistas internacionales que se han presentado bajo sus reflectores.

“Se van impresionados, por su acústica, por su mantenimiento. Por su calor humano con que nosotros recibimos a las delegaciones. Tenemos una actitud de agradecimiento hacia los países que nos traen cultura”.

Su galantería y popularidad le ha hecho ganar muchos más amigos. La Asamblea Nacional le asigna ahora un fondo permanente para actividades artísticas con los que ahora puede contar con ingresos de hasta tres millones de córdobas.

Y los países amigos con sedes diplomáticas en el país cada vez más se ven envueltos en la dinámica artística que aqui se da paso.

Se debe a la apertura que ha demostrado la nueva administración: “Antes eran muy tímidos. Si no pagabas no venías”, resume.

Un año de celebración

Por su naturaleza y su vasta historia los homenajes de celebración no se limitan a este 18 de enero, sino que se extenderán durante todo el año 2020.

En esta jornada los nicaragüenses pueden esperar más artistas de Cuba, artistas de Perú, Taiwán, Uruguay y más naciones, que participarán en gran cantidad de iniciativas.
mem/ybb

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