Cultura

Rubén Darío ilumina jornada literaria en Alemania

Una traducción al alemán del poema A Margarita Debayle resonó en el Día de los cuentos infantiles de Berlín

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Día de los cuentos infantiles de Berlín |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Cuatro grupos de niños y profesores de diferentes escuelas acudieron este jueves a la Embajada de Nicaragua en Alemania, como parte de las actividades por el “Día de los cuentos infantiles de Berlín” (Berliner Märchentage).

En el marco de esa inicitiva los pequeños pudieron conocer más sobre la obra de nuestro inmortal Rubén Darío, al entrar en contacto con una traducción al alemán del poema “A Margarita Debayle”, leído por la embajadora Tatiana García.

Esa pieza, publicada en el libro “El viaje a Nicaragua e Intermezzo Tropical” de 1909, no solo es uno de los poemas más recordados de Darío, sino que el autor se lo dedicó a la niña Margarita que le había pedido un cuento durante la estancia del poeta en la casa de verano de la familia Debayle.

El padre del modernismo combinó los versos inspirados en la niña que a la postre se ha convertido en uno de los poemas más celebrados de las letras hispanas.

Durante la actividad en nuestra embajada, los niños alemanes disfrutaron también del cortometraje “La Niña y la Estrella”, igualmente inspirado en la poesía del Príncipe de las Letras Castellanas.

El Berliner Märchentage es un evento anual organizado por el Centro Alemán para la Cultura de los Cuentos, que se dedicada a promover las leyendas infantiles tradicionales y su lectura en las escuelas primarias de la capital alemana.

A continuación, compartimos el poema original que fuera leído en esta actividad:

A MARGARITA DEBAYLE

Margarita está linda la mar,
y el viento,
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:

Esto era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha de día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita, como tú.

Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso de papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: —«¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
—«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».

Y el rey clama: —«¿No te he dicho
que el azul no hay que cortar?.
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!…
El Señor se va a enojar».

Y ella dice: —«No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
—«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: —«En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey pompas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

* * *

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

Rubén Darío ilumina jornada literaria en Alemania
Rubén Darío ilumina jornada literaria en Alemania
Rubén Darío ilumina jornada literaria en Alemania

ale/abc

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