Cultura

José Adán Hernández, una leyenda que ya no es anónima

Este 1 de febrero el importante compositor de música campesina celebró sus 99 años de vida

José Adán Hernández
José Adán Hernández | Wilmor López

Redacción Central |

Uno de los más importantes exponentes de la música campesina nicaragüense cumplió este 1 de febrero 99 años de vida. Su nombre: don José Adán Hernández y su lugar de procedencia,  comunidad San Nicolás, en el municipio de Achuapa.

Este largo tiempo en el mundo le ha permitido ser el autor de una fecunda obra integrada por polkas, mazurcas y guarachas, las cuales son reflejo de la cultura popular de la que procede este compositor nonagenario.

Entre sus creaciones sobresale la polka “El grito del bolo”, la cual compuso -cuentan- con solo 14 años con el primer violín que se pudo comprar, instrumento este que le ha acompañado a lo largo de su vida y que aprendió a tocar de manera completamente autodidacta.

Sobre el significado de llegar a edad tan avanzada Con José responde con la serenidad que le da acercarse a la centuria viendo pasar las cosas del mundo: «Para mí, llegar hasta este año es una bendición, aunque ya me sienta algo fregadón, siempre sigo con mi violín».

Con este nuevo aniversario también celebra sus 85 años de carrera musical, legado insoslayable cuando se quiera contar la historia de la música popular nicaragüense, aunque por muchos años fue una leyenda anónima de la música tradicional de nuestro país.

Su tema más conocido “El grito del Bolo” es una de las preferidas por los grupos de danzas folklóricas, al tiempo que ha sido popularizada por varios artistas  nicaragüenses como don Felipe Urrutia y sus cachorros y el cantautor Carlos Mejía Godoy.

En la actualidad jóvenes agrupaciones la incluyen en sus repertorios y sus producciones discográficas, con nuevas sonoridades pero preservando la esencia de la que nació.

Don José Adán Hernández recibió este 1 de febrero un hermoso regalo de parte de sus familiares, amigos y cantautores de diversos municipios, quienes llegaron a su humilde hogar a cantarle Las Mañanitas y de esta manera agradecerle por su obra, expresión de la más raigal cultura nicaragüense.
mem/ana

también te puede interesar