Cultura

Conocé las diferencias entre una beatificación y una canonización

A propósito de la beatificación de Monseñor Romero te explicamos los diferentes términos

Monseñor Romero y Juan Pablo II
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Redacción Central |

Para el proceso de beatificación y canonización se tiene que certificar que el futuro santo o beato ha vivido una vida santa y puede ser ejemplo para todos los católicos.

A propósito de la beatificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, te explicamos las diferencias entre los dos términos.

Se puede decir que una canonización es un proceso más avanzado que una beatificación.

Una beatificación proclama a alguien como beato, en tanto una canonización lo proclama como santo.  Sin embargo, para que alguien sea canonizado, tiene que haber sido antes beatificado.

Cuando alguien se canoniza se le incluye en el canon, es decir entra en la lista oficial de los santos. Para llegar a este proceso la Iglesia tiene la certeza de que el aspirante a santo tiene un privilegio divino y está en contacto directo con Dios.

Por su parte, un beato es reconocido como alguien que ha entrado en el cielo y puede interceder por aquellos que rezan en su nombre. Además, la Iglesia admite que ha llevado una vida virtuosa y santa.

En cuanto al número de milagros, en una beatificación se necesita por lo menos uno, atribuido al aspirante, salvo que este haya muerto por martirio. 

Para una canonización, se necesitan dos milagros: el que se tomó en cuenta primero para la beatificación y uno que haya tenido lugar después de que fuera beatificado.

Este último se toma como una confirmación de que Dios «aprueba» la proclamación hecha por la Iglesia. 

¿Dónde se le venera al beato? Este puede ser reverenciado públicamente en lugares asociados a su vida, es decir «a pequeña escala»; en tanto el santo se le permite el culto en todo el planeta.

Es importante recalcar que una beatificación se hace a título personal de la diócesis cercana al encausado, mientras que una canonización se hace a petición de toda la Iglesia.

Como un dato curioso le explicamos que las beatificaciones comenzaron para simplificar el proceso a quienes se les quería proclamar santos, pues cuando se instauró el sistema centralizado de nombramientos muchas diócesis tenían que esperar años hasta poder celebrar a alguien a nivel local a una persona considerada santa.

Es por este motivo que se instauró el proceso de beatificación, el cual es más rápido y permite rendir devoción.

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