Cultura

La mala fama del zar Iván

El soberano ruso se ganó el epíteto de El Terrible porque desde pequeño le divertía maltratar de forma cruel a sus semejantes

Iván El Terrible
Iván El Terrible |

Redacción Central |

La aristocracia rusa integrada por los Grandes Duques que ejercieron su poder durante cinco siglos en esa región euroasiática tiene entre sus miembros al soberano Iván IV que desde la niñez se distinguió por su conducta cruel sin importarle los daños que causaba.

Este integrante de la nobleza se hizo famoso por su brutalidad y aunque era descendiente de la nobleza rusa fue el primero que tomó el título de zar, durante su reinado de 1533 a 1584.

Documentos históricos de aquella época refieren que al zar Iván IV le decían Iván El Terrible, por la mala fama que acumulaba desde que era joven.

Durante su infancia, este miembro de la aristocracia vivía en lugares correspondientes a su clase social y cuentan sirvientes y guardianes que se divertía torturando a los animales, que le gustaba tirar a los perros al vacío desde el tejado del palacio real.

En opinión de algunos historiadores, su primer crimen político conocido ocurrió en 1543, tenía sólo14 años de edad cuando ordenó que Andrei Chuiski, jefe del clan bayardo más influyente de Rusia fuera arrojado a los perros hambrientos.

Su crueldad no la motivaba la carencia, la tristeza, enfermedad o alguna causa conocida, cualquier situación desataba su conducta malévola y las consecuencias eran terribles.

En sus funciones como gobernante ordenó la construcción de la iglesia de San Basilio en Moscú, en 1555, y quedó tan complacido con la catedral que dejó ciegos a los arquitectos del edificio para que no pudieran diseñar nada más hermoso.

Otra muestra de su conducta impropia, que hoy lo convertiría en un caso de estudio para la ciencia, ocurrió en 1570, cuando al frente de un ejército de 15 mil hombres arrasó la ciudad rusa de Novgorod, y no contento con el resultado mató entre 25 mil y 60 mil personas.

En ese mismo escenario, azotado por un severo invierno, lanzó a decenas de niños a las aguas heladas de un río cercano, sólo para disfrutar el desarrollo de de su deshumanizada orden.

De su crueldad no se salvaron ni sus familiares, es conocido que mató a varias de sus mujeres a garrotazos, y su pequeño hijo y sucesor Iván  Ivanovich  pereció entre sus manos, cuando en noviembre de 1581, durante un acceso de ira, mató al inocente a bastonazos.

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