Cultura

¡Amar sin temor!

El amor hace que la vida sea mucho más placentera. Esta experiencia es única y maravillosa en la vida de todos los seres humanos

AMOR
Amor sin temor |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Cuando amamos algo o a alguien, varios sentimientos escondidos brotan desde lo más profundo de nosotros.

Nuestro cerebro empieza a actuar de forma distinta y sentimos la necesidad de exteriorizar esos sentimientos, de forma consciente e inconsciente. Generamos toda una serie de circunstancias emocionales que nos preparan para hacer posible ese amor.

El amor genuino se basa en el cuidado, la ternura, la comprensión, el apoyo, la escucha, etc. El amor hace que la vida sea mucho más placentera. Esta experiencia es única y maravillosa en la vida de todos los seres humanos, pero a veces llamamos “amor” a situaciones que lejos de proporcionarnos ese bienestar, más bien nos hacen sufrir todo el tiempo.

El autoconocimiento, la reserva de espacios individuales, el autocuidado y la autovaloración, son ejes que nos permiten protegernos de una forma inteligente, frente a las situaciones difíciles que se nos puedan presentar en la vida. Por eso, cuando el amor origina más sufrimiento que felicidad, cuando afecta la vida y el desarrollo personal, debe hacerse un alto en el camino y pensar qué pasa.

¿Amar significa entregarlo todo, sin límites?

Cuando amamos, es posible que queramos darlo todo e “intensificar ese amor”, a veces más de lo necesario. Hay momentos en los que podemos llegar a un estado en el que no importa que sean vulnerados nuestros derechos e incluso debamos tolerar algún tipo de agresión verbal y/o corporal, justificándola como un “exceso de pasión”.

Muchas veces, con el tiempo, olvidamos cuál era el fundamento inicial de ese amor: dar y recibir una parte de la felicidad a la que todos tenemos derecho. También podemos hacer caso omiso a las preguntas de para qué se ama y cuáles son los medios para que ese amor sea positivo en nuestras vidas. Reflexionar periódicamente sobre esos puntos puede ser muy saludable.

En el fondo, las cosas son muy simples. Sencillamente se trata de dar nuestro amor al otro sin que eso nos haga daño.

Inevitablemente habrá dificultades y situaciones dolorosas, pero estas no pueden ser la nota predominante en una relación. De lo contrario, no estamos hablando de amor, sino de dependencia o neurosis.

La autoconfianza y el desinterés de dar sin esperar nada a cambio, mejoran nuestra autoestima y nos hace generosos, permitiendo que la intención de amar se concrete en la mejor forma. No debemos permanecer a la expectativa de lo que podemos recibir, sino que simplemente debemos dar porque queremos hacerlo.

Así no solo generamos un ambiente cálido y generoso, sino que podemos sentir gratificación y felicidad al amar. Es así como se actúa por amor. Esta es una condición para no caer en un “amor” que conlleve a un sufrimiento irracional y perpetuo.

Si por el contrario, estamos a la espera de recibir una contraprestación por lo que damos y esta no llega, surgen en nosotros sentimientos de frustración, ira, arrepentimiento y tristeza. Esto hace que el sufrimiento se apodere de nosotros y refuerza nuestros apegos, miedos y dependencias.

Si quiere a alguien o presenta sentimientos de amor hacia otro, hágaselo saber, en ocasiones amamos y tememos decirlo, hacerlo notar o el ser identificados como poseedores del sentimiento más bonito de los seres humanos, el cual nos conlleva a la realización desinteresada de muchas de nuestras aspiraciones, metas y nos llena la vida de felicidad.

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