Cultura

Beneficios de la lectura

Leer es útil como terapia para el estrés, nos abre a la riqueza infinita del conocimiento, estimula nuestra imaginación, nuestros sentidos, nuestras emociones y nos abre la puerta hacia una mejor salud mental

Lectura
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B. García |

La lectura es una de las actividades que nos define como humanos y sin embargo, ha perdido popularidad en el mundo moderno, debido a nuevas y menos exigentes formas de entretenimiento, tales como la televisión, el cine y los video-juegos.

Vale la pena que nos detengamos unos minutos a reflexionar acerca del hábito de leer, porque en definitiva nos hace grandes aporte a nuestra salud mental.

-Se dice que la lectura es un banquete y un ejercicio para la mente:

Nos abre a la riqueza infinita del conocimiento, estimula nuestra imaginación, nuestros sentidos y emociones. Es un ejercicio mental en el cual nuestro cerebro participa activamente, ordenando ideas, relacionando conceptos y provocando reacciones y opiniones de nuestra parte. Esta suerte de tormenta de ideas que se produce en nuestro cerebro establece nuevas conexiones neuronales que favorecen el pensamiento crítico y evita que nuestras funciones cognitivas, tales como la memoria, la concentración y la atención, se deterioren.

-Va estrechamente de la mano con el éxito:

Así lo indica un estudio realizado en la Universidad de Oxford, según el cual, quienes ya son lectores habituales en la adolescencia, tienen una probabilidad significativamente mayor de alcanzar el éxito a nivel profesional en su tercera década de vida. Esto no es de extrañar, si tomamos en cuenta lo que revisamos en el punto anterior acerca de los beneficios que esta actividad comporta para nuestra mente y del caudal de conocimientos al cual nos expone.

-Es un agente socializador. Une a los individuos:

Pues sí, la lectura mejora las relaciones sociales de varias maneras: una, porque al proporcionarnos nuevos y diversos tópicos de conocimiento, nos da de qué hablar con los demás, temas de conversación que podemos compartir con otras personas.

La onda expansiva que empieza en nuestro cerebro conectando neuronas entre sí, continúa ejerciendo su efecto al interconectarnos con los demás y el fenómeno no termina ahí, ya que el intercambio de ideas enriquece el tema con nuevas e inesperadas perspectivas, puntos de vista que no habíamos considerado, lo cual a su vez expande el potencial de nuestro cerebro.

Otra forma en que la lectura favorece a nuestra interacción social: el tener un interés común por un libro o un tema de lectura en particular con un grupo de personas, nos da un sentido de pertenencia y cercanía con los miembros de un grupo determinado.

 

Se ha comprobado que la lectura del género narrativo en particular, favorece la empatía, ya que hace que nos involucremos y hasta nos identifiquemos con los sentimientos, dramas y emociones que viven los personajes.

-Manda al estrés de paseo:

Esto puede ocurrir por varias razones, porque al mostrarnos variadas circunstancias que viven y han vivido los seres humanos en diferentes sitios, culturas y épocas, nos hace relativizar nuestra situación y ver que nuestros problemas no son los únicos ni los más graves que existen. Esto también puede hacer que aprendamos de otras experiencias, adquiriendo nuevos recursos para aplicar en la vida.

Leer también es útil como terapia para el estrés porque es una actividad placentera por sí misma, que nos relaja y simplemente hace que disfrutemos de tan grata actividad. Adicionalmente, la lectura de temas edificantes que nos dan esperanza y nos muestran alternativas constructivas de cómo ver la vida, tales como libros espirituales, expande nuestras posibilidades y aumenta nuestro bienestar.

Hemos observado lo gratificante y saludable de la lectura para nuestro cerebro y vida como ser social, sin embargo es un hábito que cada vez pierde más su costo, producto de las nuevas tecnologías y las propagandas basadas sólo en la obtención de dinero.

Vivimos en un mundo donde la salud no se encuentra entre los primeros indicadores en la jerarquía de necesidades de los sujetos, sólo cuando enfermamos es que hacemos énfasis en ella.

La prevención de enfermedades mentales es mayoritariamente una responsabilidad del propio individuo, el cual tiene en su poderío la posibilidad de potenciar su salud y calidad de vida, en muchas ocasiones conociendo el propio sujeto todo lo que puede proporcionarle placer y fortalezas no lo cultiva, solo por quererse encontrar en concordancia con el mundo moderno, este desgraciadamente carente de particularidades positivas para la salud.

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