Cultura

Nietos de Hemingway celebran en Cuba 60 años de su premio Nobel

Compartieron con los pobladores de Cojímar, al este de La Habana, pueblo de pescadores con los cuales habitualmente compartía su abuelo

Ernest Hemingway
Ernest Hemingway | Internet

LA VOZ DEL SANDINISMO |

En yate, como lo hacía Ernest Hemingway, sus nietos John y Patrick llegaron este lunes al poblado cubano de Cojímar, al este de la Habana, para rendir tributo a su famoso abuelo, 60 años después de que le otorgaran el premio Nobel de Literatura.

“Este es un día muy emocionante, estar aquí con el pueblo de Cojímar, es algo personal, familiar, también yo creo histórico”, dijo en español John, de 60 años, a unas 200 personas que se congregaron en la pequeña ensenada para recibirlos.

Hemingway (1899-1961), quien recibió el Nobel en 1954, vivió más de 20 años en Cuba, donde escribió El viejo y el mar, novela inspirada en los pescadores cubanos.

Periodista y escritor, entre sus obras más recordadas figuran Por quién doblan las campanas, París era una fiesta y Las nieves del Kilimanjaro.

En Cojímar, antes un pueblito de pescadores, fondeaba su yate El Pilar a cargo de su patrón Gregorio Fuentes (1897-2002), quien residió en esta localidad hasta su muerte. La festividad actual también celebra los 80 años de compra de la embarcación.

Tras el suicidio del escritor en 1961, sus amigos pescadores de Cojímar, que lo llamaban “Papa”, recolectaron pedazos de ancla y otros objetos de bronce y le mandaron a fundir un busto, instalado el 21 de julio de 1962 a orillas de la ensenada.

La embarcación ahora reposa en un dique seco en Finca Vigía, la casa de Hemingway en Cuba, convertida en museo.

Relata la agencia AFP que una decena de botes de pescadores escoltó a los cuatro yates, que procedentes del Club Náutico Internacional Ernest Hemingway (ubicado al oeste de La Habana), trasportaron a los 16 estadounidenses que llegaron el domingo a Cuba para la celebración, en una travesía de unas dos horas por las aguas del golfo de México, donde solía pescar el escritor.

Los yates Sea Bon, Edward J, Tad Release y Sofía B, que trasladaron a la comitiva, lo hicieron simbólicamente bajo las banderas de Cuba y Estados Unidos, dos países sin relaciones desde 1961.

Iniciativas como ésta “puede llegar a cosas muy bonitas para Estados Unidos y Cuba”, dijo John al lado de su hermano Patrick, de 48 años. Ambos son hijos de Gregory Hemingway (fallecido en 2001) y residen en Canadá.

Acompañados por pobladores, John y Patrick depositaron un ramo de flores frente al busto, bajo una pérgola de un pequeño parque.

John contó a la prensa que es aficionado a la pesca y a la escritura, mientras que Patrick es fotógrafo profesional. Viven en Montreal y Vancouver, respectivamente, y han visitado varias veces Cuba.

La comitiva caminó hasta el restaurante La Terraza, a orillas del mar, donde Hemingway solía comer con Gregorio y la última de sus cuatro esposas, Mary Welsh.

“Su mesa preferida de La Terraza quedó reservada por siempre para él”, dijo la historiadora de la localidad, Gilda Rodríguez.

En el restaurante, hay fotos del escritor colgadas de las paredes, una de éstas con el líder cubano Fidel Castro, a quien conoció personalmente en 1960.

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