Cultura

Beethoven: las paradojas del genio

Una reciente investigación holandesa revela que la música del gran compositor alemán refleja la progresión de su sordera

Ludwig van Beethoven
El epistolario de Beethoven da fe de que el artista era consciente de su estado, al tiempo que revela algunas "pericias” de las cuales se valió para superarlo: "En 1814 se sirvió de una trompeta para poder oír sus composiciones y en 1817, con el mismo objetivo, hizo construir un piano con cuerdas más tensas”, recuerdan los científicos holandeses. | Internet

Redacción Central |

Una reciente investigación holandesa revela que la música del gran compositor alemán refleja la progresión de su sordera

¿Cómo se explica que una persona sorda se convierta en uno de los compositores más importantes de la Historia de la Música? ¿Por qué sus mejores creaciones aparecen precisamente cuando más severo era su padecimiento? A estas interrogantes dieron respuestas científicos de la Universidad de Amsterdam, Holanda.

Según este reciente estudio, al inicio de su carrera el compositor romántico utilizaba notas más agudas, las que fueron convirtiéndose en graves en la medida que avanzó la sordera, que lo afectó desde los 26 años y a los 45 le había privado del sentido más necesario para su profesión.

«Al principio, la pérdida de audición empezó con las notas más agudas. A medida que la sordera avanzaba, Beethoven tendía a usar más las bajas y medias. Las frecuencias que oía peor las iba utilizando menos», cita el diario El Universal las declaraciones de Edoardo Saccenti, autor principal del estudio, las cuales aparecen publicadas en la revista científica British Medical Journal.

Para llegar a esta conclusión los expertos dividieron la obra del autor de la mundial «Oda a la alegría» (su novena sinfonía) —realizada entre 1778 y 1826—en cuatro períodos o etapas. Tomaron como parámetros sus registros, tipos de notas y la instrumentación.

Desde la década de los ochenta del pasado siglo, varias investigaciones coinciden en señalar que la causa de la pérdida auditiva del excepcional músico se debió a una otosclerosis, patología que afecta a los tres minúsculos huesos del oído medio, en particular al estribo. Como una parte del hueso crece de forma anormal, impide que vibre en respuesta al sonido y dificulta la audición.

El epistolario de Beethoven da fe de que el artista era consciente de su estado, al tiempo que revela algunas «pericias» de las cuales se valió para superarlo: «En 1814 se sirvió de una trompeta para poder oír sus composiciones y en 1817, con el mismo objetivo, hizo construir un piano con cuerdas más tensas», recuerdan los científicos holandeses.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-El Universal)

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