Cultura

Rob Spence: con la cámara en el ojo

Tras perder su ojo derecho el documentalista canadiense optó por colocarse una cámara

Cineasta el canadiense Rob Spence - ojo-cámara
Como buen cineasta el canadiense Rob Spence ama en cine las 24 horas de su vida y, por sobre todo, la ciencia ficción. Solo que ahora su propia vida podría inspirar el argumento otra de sus realizaciones: cuando perdió su ojo derecho, hace seis años, se inspiró en algunos de sus héroes y se puso un ojo-cámara. | loyalkng.com

Redacción Central |

Tras perder su ojo derecho el documentalista canadiense optó por colocarse una cámara

Como buen cineasta el canadiense Rob Spence ama en cine las 24 horas de su vida y, por sobre todo, la ciencia ficción. Solo que ahora su propia vida podría inspirar el argumento otra de sus realizaciones: cuando perdió su ojo derecho, hace seis años, se inspiró en algunos de sus héroes y se puso un ojo-cámara.

«Hay muchos personajes de la cultura pop y de la ciencia ficción que tienen un ojo-cámara. De hecho, algunas personas que han perdido un ojo, bromean con que tienen un ojo-cámara», recuerda el documentalista. «En mi caso, yo pasé de la broma a hacerlo».

Con la ayuda de su amigo y ex empleado de la empresa de satélites y cohetes SpaceX, el ingeniero Kosta Grammatis, Spence desarrolló una cámara que se adapta a la cuenca donde se encontraba su ojo. De esa manera, «Eyeborg», —como se autonombra, —nació.

Se entendieron tan bien, que Grammatis se mudó con Spence. El primer prototipo del ojo se hizo en una mesa para el café.

El daño original que sufrió su ojo derecho se produjo tras un accidente que ocurrió cuando tenía nueve años.

«Estaba visitando a mi abuelo en Irlanda del Norte y me pareció que era buena idea tomar su escopeta calibre 12 e ir a dispararles a algunas boñigas de vaca». «No estaba agarrando bien el arma y eso le causó un profundo trauma a mi ojo».

El deterioro fue gradual. Con el transcurso de los años, Spence fue perdiendo la visión en su ojo. Cuando el órgano se encontraba en un estado irrecuperable, los cirujanos recomendaron su extracción para prevenir que el otro ojo fuese afectado.

Spence no siente que ha perdido gran parte de su capacidad. Quizás se deba a que el deterioro de su ojo fue paulatino; negó que su búsqueda de un ojo-cámara tuviera como objetivo principal mejorar su visión.

«La motivación para poner una cámara ahí fue una combinación de ser un adulto inmaduro que quiere ser como Star Trek o el Hombre Biónico y una oportunidad para hacer documentales que tienen un punto de vista más literal».

Actualmente, el ojo, —que va por su tercera encarnación, —transmite imágenes de video que se captan en vivo a un monitor inalámbrico.

El dispositivo se introduce en una bola de coral que se acopla a la cuenca u órbita donde estaba su ojo antes de ser removido. Es como si se tratara de un ojo estético.

La cámara se mueve conjuntamente con su otro ojo, lo cual significa que Spence puede dirigir la cámara hacia su objetivo.

De hecho, se trata de una parte fundamental de su forma de hacer documentales.

«Cuando estoy filmando a alguien, la persona mira directamente a mi ojo porque me está hablando. No es que me esté hablando a través de la cámara. Yo parpadeo y miro. Es mucho más similar a la forma cómo vemos el mundo», confiesa.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Agencias)

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