Cultura

Los narcos: de las calles a las letras

Recientemente se ha puesto de moda la literatura sobre el narcotráfico, un nuevo tema que despliega curiosas iniciativas de algunas instituciones culturales latinoamericanas

El ruido de las cosas al caer
El ruido de las cosas al caer, del colombiano Juan Gabriel Vásquez (Premio Alfaguara de Novela 2011). | Internet

Redacción Central |

Recientemente se ha puesto de moda la literatura sobre el narcotráfico, un nuevo tema que despliega curiosas iniciativas de algunas instituciones culturales latinoamericanas

La lucha contra el narcotráfico se infiltró de manera definitiva en la cultura en América Latina y en especial en la literatura, con cada vez más títulos que hacen pensar en el surgimiento de un género narrativo.

La última década registró una proliferación de títulos que tienen al narcotráfico como eje: «El ruido de las cosas al caer», del colombiano Juan Gabriel Vásquez (Premio Alfaguara de Novela 2011); «2666», novela póstuma del chileno Roberto Bolaño; «Adán en Edén», del mexicano Carlos Fuentes; «Rosario Tijeras», del colombiano Jorge Franco, y «La reina del Sur», del español Arturo Pérez Reverte.

Pero acercarse a este tema implica riesgos para la vida de los autores, sus fuentes y familiares. Es por ello que algunas organizaciones han desarrollado iniciativas para la formación, en los que de modo especial se busca reflejar el fenómeno alejado de fetichismos.

En esa línea trabaja «Narcotráfico, ciudad y violencia en América Latina», programa de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) y la Open Society Institute, que tiene por objetivo el entrenamiento de periodistas a la hora de narrar la problemática del narcotráfico.

De igual modo acaba de comenzar el taller de crónica «Narrativas de la narcocultura en América Latina», a celebrarse desde este 1 y hasta el 5 de agosto, en la Universidad de San Martín, en Buenos Aires.

«Existe una folclorización de los protagonistas de historias narcos, con el que desaparece el nudo más problemático del asunto: la falta de políticas públicas en materia de salud o desarrollo social en una sociedad», denunció el escritor argentino Cristian Alarcón, autor de «Cuando me muera quiero que me toquen cumbia» y uno de los principales promotores de estos proyectos.

Para Alarcón existe un modo «kitsch» de contar las historias narcos con la exhibición de cadáveres: «Son muertos predeterminados, y la sociedad concluye que ’algo habrán hecho’ para terminar así, y todo entonces sigue su curso». Se evita así hablar del «fracaso» de las políticas públicas y leyes represivas de los Estados.

Mientras su colega colombiano Fernando Quiroz, cuya novela «Justos por pecadores» obtuvo el segundo premio del concurso Casa de las Américas 2009, se trata del «reflejo inevitable de una realidad dolorosa y taquillera a la vez. La literatura suele reflejar una época y el narcotráfico ha sido protagonista de ésta».

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Agencias)

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