Cultura

Acordes que regresan

A propósito del centenario de Machu Picchu, queremos compartir con los lectores algunos datos sobre una sinfonía que le dedicara Celso Garrido en 1965

Elegía a Machu Picchu por Celso Garrido Lecca
Mucho antes que se escribieran los temas de música popular que por estos días se han escuchado en medios latinoamericanos e internacionales por el centenario de la ciudad inca, ya existía una composición académica dedicada al sitio: "Elegía a Machu Picchu”. Se trata de una pieza para orquesta del destacado Celso Garrido Lecca (Piura, 1926), cuyas obras sonaron y fueron premiadas en todo el mundo. | youtube

Redacción Central |

A propósito del centenario de Machu Picchu, queremos compartir con los lectores algunos datos sobre una sinfonía que le dedicara Celso Garrido en 1965

Mucho antes que se escribieran los temas de música popular que por estos días se han escuchado en medios latinoamericanos e internacionales por el centenario de la ciudad inca, ya existía una composición académica dedicada al sitio: «Elegía a Machu Picchu».

Se trata de una pieza para orquesta del destacado Celso Garrido Lecca (Piura, 1926), cuyas obras sonaron y fueron premiadas en todo el mundo.

Esta sinfonía data de 1965, luego de que Garrido Lecca terminara estudios en Estados Unidos y  llegara a la Universidad de Chile al departamento de composición musical para un proyecto por encargo.

«Un profesor alemán nos encomendó la tarea de realizar obras cortas para orquesta beethoveniana (de pocos instrumentos) más arpa», ha contado en varias oportunidades el músico.

Según Garrido Lecca, se inspiró en un poema de Martín Adán, «La mano desasida», en el cual el autor dialoga con el santuario; aspecto que aprovecha en su composición porque inserta partes leídas del texto.

«Los versos dan la idea de Machu Picchu como presencia, como espíritu. Es un hecho histórico más que un hallazgo arqueológico. Y eso en música se puede expresar muy bien», ha confesado.

El compositor ha insistido que su sinfonía «no es descriptiva de un espacio, es más que nada el poema de Adán».

El músico se refiere a ese tiempo como «una época productiva, los compositores queríamos tener raigambre en cada país, buscando un sentido histórico». Destaca a colegas suyos como Teodoro Valcárcel, del Cusco, o Carlos Sánchez Málaga, arequipeño radicado en Lima.

(Redacción central La Voz del Sandinismo-Agencias)

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