Ciencia y Tecnología

Ladrillos de orina

Pueden adaptarse en cuanto a resistencia y tamaño

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Ladrillos de orina |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

¿Ha escuchado alguna vez la expresión: Todo puede reciclarse? ¡Pues muy cierto que es! Un grupo de investigadores de la Universidad de Ciudad del Cabo (UTC), en Sudáfrica, han logrado un ladrillo producido a partir de la orina y utilizando un proceso natural similar al de las conchas marinas.

Gracias a las bacterias precipitadoras de carbonato cálcico que se obtiene a la orina mezclada con arena y algunas bacterias se ha creado el bioladrillo.

La arena suelta se coloniza con bacterias que producen una enzima conocida como ureasa, la cual, a su vez, a través de una reacción química compleja, descompone la urea de la orina mientras produce carbonato de calcio.

Se logra entonces cementar la arena a temperatura ambiente. Una mejoría sustancial, ya que los ladrillos tradicionales se hornean a aproximadamente 400ºC, creando dióxido de carbono. Aún más novedoso es el hecho de que este ladrillo puede adaptarse en cuanto a resistencia y tamaño dependiendo de la necesidad.

Bioladrillo

“Si un cliente quiere un ladrillo más fuerte, podemos hacer que las bacterias hagan un material más resistente”, afirma el ingeniero civil Dyllon Randall. “Cuanto más tiempo las bacterias producen el cemento, más fuerte será el producto. Podemos optimizar ese proceso”, detalla el también supervisor de la investigación.

Una idea similar se comenzó a utilizar hace algunos años en Estados Unidos, pero con soluciones sintéticas que imitaban la orina. El trabajo de la UTC es el primero en utilizar la orina humana real que, como resultado, produce nitrógeno y potasio como subproducto, que se puede usar en fertilizantes, y constituye una de las mejores opciones de reciclaje.

Mel/Bga

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