Ciencia y Tecnología

¿Por qué debe importarte una base secreta yanqui en Groenlandia?

Una amenaza se cierne sobre la humanidad desde el norte del planeta: el cambio climático, con su calentamiento global, ha comenzado a exponer un lugar oculto bajo el hielo durante décadas donde hay desechos nucleares muy peligrosos

Base Secreta de Estados Unidos en Groenlandia
Base Secreta de Estados Unidos en Groenlandia |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Mientras América Latina veía un rayo de esperanza con el triunfo de la Revolución Cubana en 1959, en Groenlandia, la isla más al norte del mundo, Estados Unidos construyó una base militar ultrasecreta para operar en el marco de la Guerra Fría contra la Unión Soviética. Este recinto hoy podría convertirse en una amenaza para la humanidad.

Concebido para estar cubierto por el hielo durante toda la eternidad, el Campamento Century, como se llamó a la base, es un complejo enclavado al oeste de Groenlandia, cerca de Thule, otra base aérea yanqui. Su construcción fue permitida por el Reino de Noruega, que tiene jurisdicción sobre el territorio y es miembro de la OTAN, a Estados Unidos, socio en este ente guerrerista.

Washington aseguró a Oslo que utilizaría la base para entrenamientos militares, pero no le explicó que allí llevaría a cabo el Proyect Iceworm (Proyecto Gusano de Hielo), donde albergó al menos 600 misiles. La base se constituye por varios módulos conectados por túneles bajo el hielo, y recibía su energía de un pequeño generador nuclear. Fue desactivada en 1967, y en teoría, estaría oculta para toda la eternidad.

La práctica ha comenzado a demostrar otra cosa.

Por culpa del calentamiento global, efecto directo del cambio climático, el Campamento Century ha comenzado “a salir a la superficie”, una metáfora que describe el atroz proceso de deshielo que hoy vive Groenlandia. Efectivamente, la base no tiene vida propia ni puede moverse sola. Simplemente el hielo que la cubría ya no está allí. Y eso puede ser catastrófico…

El mundo cambió, podría hacerlo todavía más… para peor

William Colgan, experto en glaciares de la Universidad Canadiense de York, dijo a una agencia de prensa que “nadie esperaba que llegaría a la superficie (el campamento), pero el mundo cambió”.

En la la Revista de Investigaciones Geofísicas, Colgan ha publicado un estudio que muestra que la base podría estar en la superficie a partir del año 2090.

La situación es crítica porque si bien la base ha estado sin operar durante años, al llevarse el reactor nuclear los desechos que este genera, altamente mortales, allí se quedaron. De mezclarse con el hielo el resultado sería catastrófico.

Resulta que por Groenlandia pasa una de las corrientes del norte del Océano Atlántico, conocida como Giro Supolar. Esta se “comunica” con otras como la del Atlántico Norte. Si en la primera entran desechos nucleares, podría provocar una contaminación de los océanos a escala global, pues todas se entrecruzan en algún punto.

Ante esta realidad, el ministro de Relaciones Exteriores de Groenlandia, Vittus Qujaukitsoq, se declaró “preocupado” y dijo estar determinado a esclarecer las responsabilidades correspondientes.

Kristian Jensen, jefe de la diplomacia del país escandinavo, dijo escuetamente que su gobierno va a “examinar” el caso, en estrecha colaboración con Groenlandia, territorio que hoy es autónomo.

La publicación del estudio realizado por Colgan ha destapado una Caja de Pandora. El Pentágono asegura que “reconoce la realidad del cambio climático y los riesgos que supone”, pero agrega que todavía no ha “evaluado” las conclusiones científicas.

El caso constituye “un motivo totalmente nuevo de tensiones políticas por el cambio climático” y podría establecer un precedente, para bien o para mal, advirten los expertos.

Entretanto, la diputada Sara Olsvig, que representa a Groenlandia en el parlamento danés, criticó que el acuerdo entre Dinamarca y Estados Unidos es impreciso en relación a las instalaciones construidas, además de que los territorios en cuestión no fueron consultados.

Un académico danés, Kristian Hvidtfelt Nielsen, considera que esta es una responsabilidad compartida. “Desde un punto de vista moral, creo que Dinamarca y Estados Unidos tienen el deber de hacer una limpieza. Fueron los estadounidenses los que construyeron la base, son los daneses quienes les dieron el permiso”, afirmó a una agencia de prensa. Mientras se ponen de acuerdo, el hielo de derrite en Groenlandia y los desechos son cada vez una amenaza mayor.

Nicaragua no está errada

Un caso como este solidifica los argumentos de Nicaragua, que reclama más acciones reales en torno a los efectos del cambio climático.

En la cumbre de París de diciembre del pasado año, nuestro país denunció y defendió las posiciones de los países de la región, puesto que los acuerdos propuestos, lejos de aportar soluciones al cambio climático, empeorarían el fenómeno.

Así, Nicaragua ha presionado para que se realice un estudio que demuestre cuáles serían las condiciones si la temperatura del planeta aumenta 1.5 grados. Estudios previos avalan este reclamo, el cual ha sido ya reconocido por científicos y políticos.

En el más reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial, se revelan que el pasado enero las anomalías climáticas en cuanto a temperaturas fueron de 1.6 grados centígrados como promedio global. Este dato se recrudece para un país como el nuestro, ubicado en una región donde existe carencia de lluvias y por tanto podría duplicarse.

“Ya Nicaragua está enfrentando en algunos sitios incrementos de temperatura donde estamos siendo afectados en la agricultura, los seres humanos, entre otros aspectos, situación que nos preocupa”, denunció el director de Cambio Climático del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, doctor Javier Gutiérrez.

Si continúa la alta producción de gases de efecto invernadero por parte de los países industrializados, esta situación podría empeorar pronto. El campamento Century y sus riesgos serán entonces una de las tantas catástrofes que le esperan a la humanidad.
mem/ale

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