Ciencia y Tecnología

El Sol, un asesino de asteroides

El Astro Rey constituye la principal barrera para destruir los meteoritos que podrían llegar a otros planetas, la tierra incluida

El Sol destruye los asteorides
El Sol destruye los asteorides |

Redacción Central |

El Sol tiene muchas propiedades buenas reconocidas: calienta a la Tierra, produce energía, y a ello podemos añadir otra cualidad: también nos protege de los asteroides.

Así lo afirma un equipo científico de la Universidad de Hawái, en Estados Unidos, quienes llegaron a la conclusión de que el Astro Rey se encarga de aniquilar a muchos asteroides antes de que se crucen con la Tierra u otros planetas.

La teoría se sustenta en el hecho de que existen pocos asteroides en el espacio cercano a la Tierra, lo que sugiere que se destruyen antes de acercase.

«El descubrimiento de que los asteroides se destruyen al acercarse demasiado al Sol fue tan inesperado que estuvimos mucho tiempo estudiando y verificando nuestros cálculos», dijo uno de los participantes en el estudio, el astrofísico Robert Jedicke, citado por la revista Nature.

Para explicar el fenómeno de la desaparición de asteroides, los científicos han estudiado el movimiento de varios cuerpos espaciales cercanos a la Tierra y han intentado descubrir los mecanismos orbitales que destruyen los asteroides en el espacio alrededor de Mercurio, Venus y la Tierra.

Estos cálculos condujeron a resultados sorprendentes: los asteroides que se acercan a una distancia inferior al equivalente a 15 radios del Sol, acaban destruidos.

Hasta el momento se consideraba que el Sol no tenía potencia suficiente para destruir los asteroides. Pero los científicos hawaianos indican que la interacción con esta estrella puede provocar su desaparición de dos formas.

La primera indica que al acercarse al Sol, el asteroide se calienta y su superficie se agrieta hasta que el cuerpo se fragmenta y se convierte en partículas de polvo que el viento solar y los fotones de luz esparcen por el espacio.

La segunda sugiera que la evaporación de gas interno y la presión de la luz pueden provocar que los asteroides roten a velocidades muy altas, lo que resulta en la desintegración del cuerpo celeste bajo la influencia de las fuerzas centrífugas.

Con esta teoría se explicaría la aparición periódica de lluvias de meteoros alrededor del Sol, las cuales se ven en la noche de la Tierra. Así, pedir un deseo a estas “estrellas fugaces” no estaría nada mal. Después de todo, el Sol es el encargado de brindarnos este mágico espectáculo.
mem/ale

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