Ciencia y Tecnología

La revolución sin límites de las impresoras 3D y 4D

Ya todo está bajo los efectos de la Tercera Dimensión, nadie se puede sustraer a ello

impresoras
impresoras 3D y 4D |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Luego de haber sido como un sueño, un juego de ciencia ficción, un desquicio de científico, la impresión en tres dimensiones empieza a tener usos múltiples, en particular en el sector de la Defensa, explica Alex Chausovsky, analista de IHS Technology de Estados Unidos.

Se considera que el mundo está ante una nueva era de revolución industrial, que ha pasado de ser un gadget para los que juegan en reproducir figuritas en plástico, para destapar todo su real potencial, dice.

Ahora las impresoras 3D, capaces de utilizar metales, madera o tela, van a ser mucho más accesibles, lo que permite entrever un cambio histórico para la producción manufacturera, comenta.

La poderosa industria de la Defensa está en la vanguardia de estas innovaciones y se conoce que el ejército de Estados Unidos invierte masivamente en la impresión tridimensional a fin de poder producir uniformes, piel sintética para curar a los heridos o incluso alimentos, explica Chausovsky.

En tanto, investigadores del Instituto Técnico de Massachusetts han inventado incluso la «impresión en 4D», con materiales que se transforman en contacto con otros elementos como el agua lo que podría dar lugar a la fabricación de uniformes camaleón que cambiarían de color en función del entorno, adelanta.

«Imagínese que expertos en explosivos de Oriente Medio se pusieran a fabricar bombas con apariencia de objetos de la vida cotidiana o un lobo solitario imprimiendo un arma clásica con la que pudiera engañar a los pórticos de seguridad de la Casa Blanca», advierte Chausovsky.

La tripulación de la Estación Espacial Internacional pudo fabricar una especie de llave inglesa cuyo diseño le fue enviado desde la Tierra, gracias a una impresora 3D especialmente adaptada a la ingravidez.

A finales de 2013, el gigante británico del armamento BAE Systems integró por primera vez una pieza de metal impreso a un cazabombardero Tornado y en un video reciente, el grupo imagina posibles utilizaciones para el futuro, como por ejemplo la impresión tridimensional de un avión.

«Es una perspectiva a largo plazo, pero tenemos el objetivo de fabricar una aeronave utilizando exclusivamente la tecnología de impresión 3D», explica Matt Stevens, responsable de la división de impresión 3D en BAE.

También, conseguir llevar impresoras al campo de batalla podría por igual revolucionar las técnicas de combate y la industria de la Defensa, subraya Peter W. Singer, experto en la guerra del futuro en la New America Foundation.

«Soldados desplegados en lo más recóndito de Afganistán podrían, por ejemplo, crear un programa para fabricar una pieza de recambio e imprimirla», lejos de las cadenas de producción de la industria armamentística.

Pero hay más porque en materia de política exterior, la tecnología acabaría con la práctica de las sanciones porque «la impresión en 3D podría volver totalmente obsoletas esas sanciones, que constituyeron una parte crucial de las políticas exteriores desde hace una generación», agrega Singer.

Inventada en los años 80, la impresión en 3D es una tecnología mucho menos nueva de lo que algunos se imaginan. Pero goza de un nuevo interés porque las patentes que limitaban el uso de la tecnología original están expirando, lo que allana el camino para una competencia que debería hacer subir la calidad y bajar los precios.

«Es la primera vez desde hace mucho tiempo que se produce un cambio tan radical en materia de ingeniería industrial porque no estamos haciendo un simple avance, sino que estamos reinventando las reglas», dijo Stevens. (Redacción Central-Voz del Sandinismo-Agencias de Noticias)

también te puede interesar