Ciencia y Tecnología

¿Cómo luce una cápsula del tiempo de hace 200 años?

La ciudad de Boston exhibirá la cápsula contiene cinco periódicos, un sello de la Commonwealth de Massachusetts, monedas de varias denominaciones y una efigie de George Washington

Cápsula del tiempo
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Redacción Central |

La apertura de la cápsula del tiempo en Boston enterrada hace más de 200 años, cuyo contenido se exhibirá próximamente en el museo de esa ciudad, atrae de nuevo la atención sobre el afán humano de dejar a las generaciones posteriores, evidencias de su quehacer cultural.

El origen de esa práctica está ligado a los inicios de la civilización, cuando hace más de 5 000 años en Mesopotamia, el hombre escondía cofres en los muros de las ciudades con objetos de ese período, para que al hallarlos enriquecieran las nuevas culturas.

La construcción de receptores con disímiles formas y tamaños se volvió una costumbre desde esa época, todos con el mismo fin, guardarlos o esconderlos con objetos y mensajes, para que similar a la cápsula hallada en Boston, llegue a otras generaciones.

Según publicó el diario US Today, especialistas del Museo de Bellas Artes de Boston abrieron una cápsula del tiempo en forma de caja, que tenía  más de 200 años de existencia y que había sido desenterrada el pasado 11 de diciembre, en Massachusetts.

Pamela Hatchfield, directora de conservación de esa institución cultural explicó que la caja fue hallada por un grupo de trabajadores en la casa de gobierno de Massachusetts, mientras reparaban un escape de agua.

La cápsula había sido enterrada originalmente en 1795 por tres representantes de aquella sociedad, Paul Revere, Samuel Adams y William Scollay, según indicaron varios voceros del museo.

En su interior hallaron cinco periódicos doblados, un sello de la Commonwealth de Massachusetts y 24 monedas de varias denominaciones, acuñadas entre 1652 y 1855, una medalla de cobre con la efigie de George Washington y una placa de plata grabada por Revere, que era el orfebre.

Sesenta años después del primer enterramiento, o sea en 1855, y durante otras labores de reparación la caja fue abierta a fin de limpiar su contenido, antes de ser guardada de nuevo en los 160 años posteriores.

Entre los conservadores está incluido Paul Revere (1735-1818), que fue un orfebre y patriota estadounidense que jugó un rol como mensajero en algunas batallas, durante la guerra de independencia de Estados Unidos.

Otro conservador fue Samuel Adams (1722-1803), uno de los padres de la independencia de Estados Unidos, miembro de la Cámara de Representantes y exgobernador de Massachusetts.

William Scollay (1756-1809) completa el trío conservador de la cápsula desenterrada, era constructor y militar, se desempeñó como coronel de milicias de Boston, durante la Revolución Americana.

Los objetos retirados serán exhibidos en el Museo de Boston hasta que vuelvan a guardarse, pero las autoridades están considerando si le agregan elementos contemporáneos para que sean apreciados por las generaciones futuras.

La expresión cápsula del tiempo es tan antigua como las primeras civilizaciones pero se ha popularizado en tal forma que el tema ha sido tratado en algunas películas y en series de la televisión.

En el filme Señales del futuro protagonizado por Nicolas Cage se alude a un mensaje enterrado en una cápsula del tiempo que profetiza catástrofes, en tanto en la cinta Jerusalén, un arqueólogo busca un vídeo sobre Jesús enterrado en una cápsula.

Mientras en la serie televisiva Bones, en el episodio  El chico de la cápsula del tiempo, este  haya un cadáver que llevaba 20 años enterrado, en Internet se pueden encontrar cápsulas del tiempo en forma digital que pueden ser fotografías, textos o vídeos.

De acuerdo a algunos historiadores hay vestigios arqueológicos en tan buen estado de conservación que pueden considerarse Cápsulas del tiempo, como las ruinas de la antigua ciudad de Pompeya.

Agregan que aunque el concepto cápsula del tiempo es reciente podría calificarse como tal el Poema Gilgamesh, la primera obra literaria de la humanidad en la que se indica cómo para hallar una caja entre las murallas de Uruk, sobre la historia de esa urbe.

El primer intento moderno de crear una cápsula del tiempo ocurrió en 1937, durante  los preparativos de la Exposición Universal de Nueva York de 1939, donde se sugirió enterrar “una bomba de tiempo”  durante 5 000 años, hasta 6 939.

La palabra bomba se cambió por una más adecuada, cápsula, que ha ido ganando en popularidad desde la cápsula de la Exposición Universal de Nueva York, creada por Westinghouse como parte de ese evento.

En 1965 enterraron una segunda cápsula a diez metros de la original, ambas están a 16 metros debajo de la tierra del  Parque de Flushing Meadows  donde se realizó la exposición y contienen objetos cotidianos, diccionarios, almanaques y otros textos.

Entre los hallazgos de objetos enterrados con mensajes se dio a conocer en 2009 una caja de cobre de 1835 hallada en la Plaza de las Cortes de Madrid  que contenía 4 tomos del año 1819 del Quijote, un libro sobre Miguel de Cervantes y otras publicaciones.

En 2010, durante la restauración de la fachada de la Catedral de Menorca en Ciutadella se halló una botella de vidrio cerrada, escondida entre finales del siglo XVIII  e inicios del  XIX que contenía una moneda de plata del Rey Carlos IV y un papel enrollado.

La Sociedad Internacional de las Cápsulas del Tiempo instaurada para mantener una base de datos mundial sobre esos objetos, considera a la Cripta de la Civilización, creada en 1936, como el primero de ellos.

Se encuentra en la Universidad de Oglethorpe en Brookhaven, en Georgia, Estados Unidos, contiene un abrelatas, un chupete, un radio, una máquina de escribir, la Biblia, el Corán, la Ilíada, entre otros objetos y debe ser abierta en el año 8 113.

El hombre no guarda sus tesoros sólo en el planeta Tierra pues ha enviado mensajes en dos sondas Voyager a supuestas civilizaciones de otros planetas con dos discos de oro, a través de dos cápsulas temporales enterradas en el espacio.

Asimismo en el año 2006 el sitio web Yahoo!, recopiló fotos, vídeos, textos y audios en formato digital aportados por usuarios de todo el mundo, para ser vistos y leídos en el año 2020, durante la celebración de su 25to aniversario.

Una tercera cápsula del tiempo, el satélite KEO estará disponible dentro de poco para ser lanzado al Cosmos, portando miles de mensajes dirigidos a los futuros terrícolas del 52 000,  año en el que se prevé que KEO regrese a nuestro planeta.

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