Ciencia y Tecnología

Animales que “mueven el esqueleto”

Aves, algunos simios, delfines y ballenas son capaces de dar una buena clase de baile

Dos gorilas bailando mientras su mamá los observa detenidamente
Dos gorilas bailando mientras su mamá los observa detenidamente | Banco de Imagenes Gratis

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Siempre hemos pensado que el ritmo y las aptitudes para el baile son propios de los seres humanos, pero todo parece indicar que algunos animales también pueden “mover el esqueleto”.

Así precisan algunas investigaciones, en las que los expertos consideran que estas habilidades tienen que ver mayormente con comportamientos básicos de la vida como son el apareamiento, la búsqueda de alimento y la defensa del territorio.

Hasta ahora estas teorías se han podido demostrar en aves, algunos simios, delfines y ballenas.

El pasado año un estudio de investigadores australianos publicado en la revista Current Biology indicaba que los machos de ave-lira soberbia, que viven en ese continente, bailan y cantan para seducir a las hembras.

Las observaciones sobre esa especie, conocida por su capacidad para imitar casi cualquier sonido, arrojaron que igual que los humanos tienen movimientos especiales para varios tipos de baile y un repertorio para cada tipo de música.

Asimismo se ha demostrado – y lo hemos podido confirmar nosotros mismos – que loros y cotorras además de hablar, balancean sus cabezas, mueven sus patas y mecen sus cuerpos al ritmo de la música.

En este grupo repercutió el caso de Alex, un loro gris africano, y Snowball, una cacatúa galerita, cuyos bailes similares a los humanos se hicieron virales en la red.

Los bonobos, llamados también chimpancé pigmeo, igualmente llevan la música en sus venas y hasta son capaces de marcar el compás.

La profesora de la Universidad de Carolina del Norte Patricia Gray se ha dedicado durante muchos años a estudiar ese comportamiento en este tipo de simios, después de ser sorprendida por un ejemplar, que desde su espacio en un zoológico respondió al ritmo de golpes en una vitrina.

También en 2013 una leona marina llamada Ronan se hizo famosa al mostrar sus dotes rítmicas, convirtiéndose en el primer mamífero no humano capaz de moverse con la música.

Científicos del Laboratorio Long Marine en la Universidad de California en Santa Cruz publicaron un artículo y un vídeo, en el que mostraron las aptitudes de este animal para mantener el compás mientras escucha una melodía.

“Se creía que el ritmo era un efecto secundario de las adaptaciones para la imitación vocal, que requiere coordinar las señales auditivas entrantes con el sonido vocal emitido”, explicó entonces su descubridor Peter Cook.

Junto a un compañero, Cook le enseñó a mover la cabeza al compás de sonidos rítmicos y más tarde observaron que la leona había aprendido a bailar con su cabeza.

también te puede interesar