Ciencia y Tecnología

La belleza surge en el cerebro humano

Lo que se suponía fuera una categoría abstracta parece encontrar su sitio en una zona del cerebro humano

Pintura Venus de Botticell
Para millones de personas la belleza puede ser un concepto muy abstracto, dado que una música, un cuadro o una obra literaria, pueden poseerla o no dependiendo de la valoración de cada persona. Sin embargo, es algo bien tangible en el cerebro humano, y ahora se ha logrado confirmar que cierta región cerebral está encargada de detectarla. | Internet

Redacción Central |

Lo que se suponía fuera una categoría abstracta parece encontrar su sitio en una zona del cerebro humano

Para millones de personas la belleza puede ser un concepto muy abstracto, dado que una música, un cuadro o una obra literaria, pueden poseerla o no dependiendo de la valoración de cada persona. Sin embargo, es algo bien tangible en el cerebro humano, y ahora se ha logrado confirmar que cierta región cerebral está encargada de detectarla.

Esa región, ubicada en la parte frontal del cerebro, se «enciende» cuando percibimos belleza en una obra de arte o en un pasaje musical», según una nueva investigación.

De modo que el hallazgo sugiere que una característica importante que tienen en común todas las obras de arte, cualquiera que sea su naturaleza, es su capacidad de generar actividad en la misma región del cerebro.

El descubrimiento ofrece nuevas aristas el debate sobre si hay características que hacen a un objeto bello, — tema de interés durante miles de años para artistas y filósofos del arte, pero sin llegar a una conclusión satisfactoria. Lo mismo ocurre con la cuestión de si tenemos un sentido abstracto de la belleza, es decir, una clase de percepción subjetiva que despierta en personas distintas la misma potente experiencia emocional independientemente de si su origen es, por ejemplo, musical o visual.

Semir Zeki, del University College de Londres, razona que era necesario para la neurobiología ocuparse de responder estas preguntas fundamentales.

Para el estudio 21 voluntarios con diferentes orígenes culturales y étnicos calificaron una serie de pinturas o pasajes musicales en tres categorías: obras bellas, obras feas, y obras que les dejaban indiferentes (ni bellas ni feas). Luego vieron estas pinturas o escucharon esos pasajes musicales nuevamente mientras se les hacía una resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI), la cual mide la actividad en el cerebro.

Zeki y Tomohiro Ishizu encontraron que un área en la parte frontal del cerebro, que se conoce como la corteza orbitofrontal medial, se activaba más en los sujetos cuando escuchaban una pieza musical o veían una imagen que previamente habían calificado como hermosas. Por el contrario, ninguna región particular del cerebro se solía correlacionar con obras de arte previamente calificadas como «feas».

La corteza orbitofrontal medial ya había sido vinculada a la apreciación de la belleza en investigaciones anteriores, pero ésta es la primera vez que los científicos han podido mostrar que en los mismos sujetos se activa la misma área del cerebro con la belleza visual y con la auditiva.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Agencias)

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