Salud

¿Qué es el miedo?

Muchos de los temores impiden realizar cosas que, inclusive, nos gustaría hacer

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¿Qué es el miedo? |

LA VOZ DEL SANDINISMO |

Por: B. García

Muchos de los temores impiden realizar cosas que, inclusive, nos gustaría hacer.  Los miedos frenan, paralizan y limitan. No dejan ser quien es. Aparecen sin pedir permiso, y se instalan en la vida como esos amores difíciles de olvidar. Todos sentimos miedos, que llegan incluso a sabotear los sueños.

Pero ¿qué es el miedo?, ¿por qué nadie se salva de este sentimiento? A lo largo del tiempo, el miedo le ha permitido al hombre sobrevivir. Es una emoción desagradable pero necesaria: nos hace conscientes de aquello que nos amenaza. Aun cuando sabemos que es fuerte y nos incomoda, también debemos recordar que es algo natural y sumamente viejo. Desde tiempos remotos, nos ha alertado del peligro y le ha permitido al ser humano evolucionar.

Miedo, fobia o ansiedad

En este sentido, podemos estar claros que es una especie de “mal necesario”; y aunque nos desagraden sus síntomas (sudoraciones, palpitaciones…), estos son importantes porque nos preparan para huir. El problema aparece cuando no lo podemos controlar, cuando deja de ser natural y se vuelve patológico.

Son muchas las discusiones en torno a este tema, un tema que nos atañe a todos sin excepción. Algunos expertos afirman que existen miedos tanto innatos como adquiridos. Los primeros son aquellos que traemos en los genes y son heredados; los segundos provienen de nuestro medio ambiente.

Sin embargo, otros investigadores contradicen esta teoría; según ellos no nacemos con miedo, sino que lo vamos aprendiendo desde temprana edad.

El miedo a estar solo

Según Vanessa LoBue, investigadora de la Universidad de Rutgersm tras un estudio que se centró en analizar el comportamiento de bebés de siete meses de edad a los que se les mostraron dos videos: uno con serpientes y otro con elefantes, mientras de fondo se escuchaban voces amenazantes y voces felices.

Los bebés permanecían más tiempo viendo los videos en los que aparecían las serpientes con las voces de miedo, pero no daban señales de sentir temor. Con este simple experimento, se llegó a la conclusión de que estamos predispuestos a detectar de manera más rápida aquello que nos atemoriza, y que lo asociamos con cosas malas como una voz que asusta, explicó LoBue.

Desde pequeños vivimos experiencias que, indiscutiblemente, nos marcan la vida. Además, recibimos constantemente mensajes (positivos y negativos) que crean en nuestra mente diferentes asociaciones. Evidentemente, este es un tema que seguirá siendo estudiado, sobre todo porque nos afecta a todos. Y aunque todavía se manejan ambas teorías, resulta interesante y hasta esperanzador pensar que realmente los miedos se aprenden. Y es que si está en nuestras manos evitar adquirir nuevos temores, seguro podremos ser personas más felices.

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