Salud

La beneficiosa lenteja

Esta leguminosa aparece citada en la Biblia

Lentejas
Lentejas |

B. García |

La lenteja constituye uno de los alimentos más antiguos que existe; de hecho, aparece citada en la Biblia. Se cree que es originaria de Asia Central, y se sabe que los griegos y los egipcios la consumían.

Estas legumbres son una fuente de proteínas y de hidratos de carbono (específicamente de almidón) que nos aportan muchísima energía. Además, contienen vitaminas A, C y E, antioxidantes poderosísimos que permiten combatir los radicales libres, a la vez que fortalecen nuestro sistema inmunológico. También son ricas en vitamina B, una sustancia beneficiosa para nuestros nervios; y como poseen ácido fólico son ideales para las mujeres embarazadas, y para aquellos que desean combatir la depresión, ya que esta vitamina influye en la producción de serotonina, un neurotransmisor que en niveles bajos nos hace sentir ansiosos y de mal humor.

Asimismo, esta legumbre no contiene colesterol, es baja en sal y rica en minerales como hierro y manganeso, ambos presentes en grandes cantidades. El primero previene los problemas de anemia y nos da mucha energía, por lo que su consumo es perfecto para los deportistas; y el segundo ayuda a la absorción de los diferentes nutrientes que encontramos en los alimentos.

Igualmente, en las lentejas hay potasio, cobre, zinc, y fósforo; además de selenio y calcio, aunque en pequeñas cantidades. Al incluir este alimento en nuestra dieta diaria, logramos obtener fibra, un componente fundamental para la salud de nuestro sistema digestivo y del corazón, pues disminuye el colesterol y la grasa.

La fibra también nos da la sensación de saciedad, previene el estreñimiento y regula los niveles de azúcar en la sangre. Por ello, estas legumbres están recomendadas en personas con diabetes, ya que sus hidratos de carbono se absorben lentamente. Por otra parte, consumir este alimento permite retardar el proceso de envejecimiento, pues renueva las células de nuestro cuerpo gracias a su proteína y ácidos nucleicos.

Si bien es cierto que las lentejas rojas y verdes sirven para sustituir las proteínas, es necesario ingerir otros alimentos incluidos dentro de este grupo, pues las lentejas no contienen los aminoácidos metionina y cistina. Y al ser proteínas incompletas, se recomiendan comer, por ejemplo, con arroz.

Para muchos especialistas, la combinación de este alimento con este cereal, convierte a la lenteja en un superalimento, que lamentablemente no es para todos. Al contener purina, puede resultar perjudicial para aquellos que sufren de gota, artritis, artrosis o cálculos renales.

Las purinas se descomponen en ácido úrico, y crean cristales en las articulaciones. Y aun cuando la purina de origen vegetal es menos dañina que la que encontramos en la carne y pescados, siempre será mejor evitar consumir lentejas si padecemos algunas de estas enfermedades. Estas legumbres además de económicas, son deliciosas y sumamente beneficiosas para nuestra salud.

Mel/Bga

también te puede interesar