Salud

Las traídas y llevadas dietas

Pese a los consejos médicos, siguen como una supuesta solución a la obesidad

Dietas
Dietas ideales para adelgazar |

Oliverio Celaya |

Traídas y llevadas por médicos y una multitud de personas interesadas en bajar de peso de la manera más fácil posible, las dietas continúan en el candelero, con la potencialidad de afectar a los jóvenes y sus desempeños laborales.

De todos es conocido que la preocupación o el estado de ánimo para los afectados por la obesidad puede limitar las capacidades e influir en las tareas que realice la persona, y por lo tanto afectar de una manera más o menos indirecta negocios y trabajos.

Los médicos, por tanto, en reiteradas ocasiones arremetieron contra las dietas y recomiendan para los pacientes con afecciones gastrointestinales en lugar de pasar largas horas sin probar bocado, ingerir pequeñas porciones varias veces al día.

UNA NOVEDAD QUE NO LO ES TANTO

Por tanto, recientes estudios recomiendan a los adolescentes seguir hábitos alimenticios que pueden facilitarle una figura y salud favorable para sus tareas y vida.

Señalan que es necesario comer lentamente y tener por lo menos cuatro comidas al día para favorecer menores niveles de grasa corporal.

El estudio, generado en España, refleja que los jóvenes más delgados consumían alimentos en cuatro ocasiones durante una jornada y tomándose su tiempo.

Esa indagación del Instituto de Ciencia y Tecnología de la Nutrición (ICTAN) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, tomó en cuenta el comportamiento de dos mil adolescentes entre 13 y 18 años en cinco ciudades españolas.

Indicaron que los jóvenes enfrentan en estos momentos más riesgos de salud que nunca al considerarse la obesidad como una epidemia, a la que todos desean enfrentar, pero muchas veces los caminos son incorrectos.

El estudio apareció en el Journal of Adolescent Health (Revista de Salud Adolescente), que apunta a sondeos relacionados con factores determinados en cuanto al estilo de vida y la nutrición, y su vínculo con el exceso de peso.

Consideran los investigadores que influyen en la obesidad diversos factores como la composición de los alimentos, cantidad de energía y macronutrientes, el tipo de alimentos y el momento de su consumo.

Esos detalles los aportó la doctora Sonia Gómez, a la cabeza de la indagación en el ICTAN.

Y es precisamente ese momento de la vida significativo en la preparación de futuro profesional o trabajador, cuando por lo general se piensa poco en la salud, se anda de prisa, las comidas se dejan de lado hasta el momento que llega el hambre, o las proporciones son inadecuadas.

Esas son bases para la obesidad tanto de manera inmediata como para luego de transcurridos los primeros 20 años de vida.

Para Gómez el objetivo de la indagación está en encontrar patrones de hábitos de alimentación y actividad física vinculados con la obesidad, que pueden marcar pautas para prevenir el problema.

Para algunos entendidos en cultura física, disminuir peso es sumamente sencillo si se siguen determinadas reglas. Por un lado no se trata de las pecaminosas dietas, sino de cambiar el hábito alimentario y sustituirlo por uno verdaderamente saludable.

En ese caso, se combinan la forma de alimentarse, el tipo de comida con una realización cotidiana de ejercicios, que pueden ir simplemente desde tener caminatas de por lo menos 30 minutos diarios.

Esa combinación tiene efectos muy factibles, y beneficia tanto a personas con sobrepeso, como a quienes desean mantener un estado físico favorable.

Otro asunto que recomiendan los galenos está en realizar desayuno, almuerzo, comida y meriendas, que mantenga en funcionamiento al estómago y ello evita padecimientos diversos en las vías digestivas.

Estas recomendaciones, por supuesto, incluyen una ingesta moderada y la variación de alimentos como frutas y vegetales, de manera equilibrada, donde cada grupo de productos cumple una función importante para el ser humano, sin excesos ni defectos.

Ahora, tales argumentos los corrobora el estudio español que empleó registros de jóvenes que estaban participando en un estudio de Alimentación y Valoración del Estado Nutricional en Adolescentes (AVENA), sondeo nacional sobre salud y nutrición.

En esa indagación comprobaron los hábitos dietéticos, la cantidad de comidas en el día, el tiempo en ayuna, las bebidas gaseadas o alimentos del tipo comida rápida, la grasa corporal, y tomaron medidas de los pliegues cutáneos en seis partes del cuerpo, y la circunferencia de la cintura.

También se les preguntó por la cantidad de ejercicio, actividad en sentido general, el desarrollo del tiempo libre y su empleo.

Tales estudios les llevaron a la conclusión de que comer menos de cuatro veces al día o muy rápido estaban asociados, en primer orden, con la mayor cantidad de grasa corporal.

El elemento de los pliegues cutáneos y la circunferencia de la cintura eran menores en los adolescentes que consumían más de las cuatro comidas estipuladas como adecuadas.

Para los investigadores, es apropiada una merienda a media mañana, a medio día y las cuatro comidas. Y como colofón destacaron que el consumo de desayunos regularmente propició adolescentes más delgados, frente a los que saltaban ese turno.

Otra de las recomendaciones de la doctora y su equipo, incluye la ingestión de por lo menos tres o cuatro vasos de leche o yogurt en el día durante la adolescencia, para obtener el calcio, vitamina D y riboflavina necesarios, o cinco porciones de frutas y vegetales.

También recomienda dos porciones de alimentos proteínicos magros como cereal, pasta, arroz y papas, y consumir con moderación grasas y azúcar. Por lo demás, todo se basa en fuerza de voluntad.

Pero en definitiva, la mayoría de los galenos y nutricionistas critican las dietas, que consideran realmente no existen, sino que las sustituyen por tener estilos de alimentación sanos y, para bajar de peso, tener un equilibrio entre la cantidad de ejercicio que se realice y la correcta alimentación.
mem/rfc

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